InquirerVeloso, family get P50,000 aid from gov’tESPN DeportesLa nueva generación del Team USA despierta la ilusión de PochettinoESPN2026 WNBA playoffs: Takeaways from every Game 1 on SundayThe Jerusalem PostRubio says foreign actor involved in RAF Fairford bomb plot, Trump criticizes release of suspectsDaily MaverickMaxhosa Africa brings pan-Africanism to Paris Fashion WeekSözcüFon soruşturmasında yeni perde: Mustafa Sandal ve eşinin planı ortaya çıktı!Wirtualna PolskaPeter Magyar stracił immunitet. Jest decyzja parlamentuHet Laatste NieuwsRode Duivels krijgen vrije dag, Diego Moreira geschorst voor match tegen Turkije7sur7Shein dévisse de plus de 11% en Bourse, après des résultats morosesHabertürkFenerbahçe'nin yıldızı baba oluyorLenta.ruУстановлена подрывница пассажирского поезда в российском регионеDaily MailLabour minister claims that visions of Britain based on warm ale, pubs, and black labradors are a 'far-Right' fantasy that 'never really existed'
The Daily Newsstand · Free, Always
Tuesday, September 29, 2026

Verónica, con 25 años, es una de las pocas mujeres que conducen autobuses: "Me gusta sonreír, sobre todo en esta época en que falta empatía"

Translate

Verónica Barallobre Ferreira tiene 25 años y desde hace tres meses y medio conduce autobuses urbanos por las calles de A Coruña. Es la conductora más joven de la ciudad y forma parte de un colectivo todavía minoritario en un sector históricamente dominado por hombres.

La plantilla de Tranvías de A Coruña cuenta con 321 trabajadores, de los cuales 282 son conductores. De ellos, 254 son hombres y apenas 28 son mujeres.

Seis meses de preparación para ponerse al volante

Verónica siempre tuvo claro que quería conducir. A los 20 años consiguió el carné de turismo y posteriormente trabajó en hostelería y como autónoma en el sector de la limpieza. Pero había algo que seguía llamándole la atención: conducir un autobús.

"Siempre me llamó la atención, y tengo un tío que también es conductor de Tranvías que me animó mucho", contó. Foto: FB/tranviascoruna

"Siempre me llamó la atención, y tengo un tío que también es conductor de Tranvías que me animó mucho", contó.

Para conseguirlo tuvo que estudiar y realizar prácticas durante seis meses. También se formó con monitores y compañeros de Tranvías y aprobó a la primera los exámenes necesarios para convertirse en conductora de autobús urbano.

Sus primeros recorridos fueron en la línea universitaria, durante el verano, cuando había menos pasajeros. Desde entonces comenzó a cubrir otras líneas y realizar refuerzos y sustituciones.

"El bus no da miedo, da respeto"

Conducir un vehículo de grandes dimensiones por una ciudad como A Coruña no es sencillo. Las obras, los coches mal estacionados, las calles estrechas y las prisas de otros conductores forman parte de su día a día.

Conducir un vehículo de grandes dimensiones por una ciudad como A Coruña no es sencillo. Foto: FB/tranviascoruna

"Es como una gincana, a ver qué coche mal aparcado me encuentro, qué obstáculo esquivo, qué obra aparece... Pero vas aprendiendo. En el poco tiempo que llevo cada día he aprendido algo nuevo", explicó.

También sabe que detrás del volante hay una responsabilidad que va mucho más allá de manejar un vehículo. "El bus no da miedo, da respeto. Llevamos muchas vidas a nuestro cargo", afirmó.

El propio Ayuntamiento de A Coruña contempla al conductor o conductora como una figura clave dentro de algunos servicios de seguridad del transporte. Por ejemplo, en el Bus Búho existe desde 2018 el sistema de "Paradas Libres", que permite a mujeres que viajan solas solicitar una parada a demanda en determinadas condiciones.

"Te tiene que gustar conducir, y lidiar con factores como el estrés al volante, las obras en las calles, las prisas de la gente y su carácter. Hay que tener don de gentes" Foto: FB/tranviascoruna

Una sonrisa como carta de presentación

Pero hay algo que Verónica considera tan importante como saber conducir: el trato con los pasajeros. "Te tiene que gustar conducir, y lidiar con factores como el estrés al volante, las obras en las calles, las prisas de la gente y su carácter. Hay que tener don de gentes", explicó.

Para ella, una buena jornada también puede depender de un pequeño gesto. "Una persona superagradable ya me alegra el día y a mí siempre me gusta sonreír en el primer contacto. Si alguien me responde de la misma manera haré mi trabajo más a gusto, sobre todo en esta época en la que falta más empatía en la vida en general", señaló.

La frase resume una parte de su forma de entender el oficio: detrás del volante no hay solamente una conductora que debe cumplir un recorrido y un horario, sino también una persona que mantiene un contacto cotidiano con cientos de pasajeros.

Verónica Barallobre, la última incorporación a la plantilla de Tranvías, cuenta para @quincemil15000 su experiencia en sus primeros tres meses de trabajo. Orgullo de compañera. ¡No te lo pierdas! 😉 https://t.co/VEppJFKUnx

— Tranvías Coruña (@TranviasCoruna) September 28, 2026

"Las mujeres nos atrevemos cada vez a más"

Verónica reconoce que todavía existen determinados prejuicios relacionados con trabajos tradicionalmente asociados a los hombres. Sin embargo, considera que la situación está cambiando. Aunque admite que "la sociedad siga teniendo ciertos aspectos machistas", celebra que las mujeres "ya no estén mal vistas al frente de algo tan grande como un autobús o un camión".

"La sociedad evoluciona y las mujeres nos atrevemos cada vez a más", afirmó. Ahora se encuentra especialmente familiarizada con la línea universitaria, pero ya tiene otros objetivos. Le gustaría conducir algún día las líneas 2A y 22 de A Coruña.

Mientras tanto, continúa acumulando kilómetros, experiencia y pasajeros. Y mantiene una costumbre que, para ella, forma parte del trabajo tanto como girar el volante: recibir a quien sube al autobús con una sonrisa.

View the original on Clarín →

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.