Cancillería respondió al polémico desmonte de la Biblioteca Marco Fidel Suárez y los rumores de convertirla en capilla: aclaró a dónde será trasladada

La Cancillería se pronunció sobre el retiro de la Biblioteca Marco Fidel Suárez del espacio que ocupaba en la antigua capilla del Palacio de San Carlos, en el centro de Bogotá, luego de que se conocieran imágenes del traslado de cajas con libros y documentos en medio de la lluvia.
La decisión generó cuestionamientos sobre el manejo, la conservación y el destino de una colección que reúne más de 21.000 ejemplares relacionados con la historia diplomática y política de Colombia.
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A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que el movimiento del material bibliográfico hace parte de un proceso de reorganización de sus espacios institucionales y de consolidación de la nueva sede de la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo. Según la entidad, la integración de la biblioteca a estas instalaciones busca fortalecer las actividades de formación, investigación y gestión del conocimiento.
La controversia se produjo después de que el retiro de los libros de la antigua capilla fuera relacionado con la intención de recuperar ese recinto para la celebración de misas. Las imágenes difundidas también alimentaron inquietudes sobre las condiciones en las que se estaban manipulando los ejemplares y sobre la posibilidad de que el espacio fuera convertido nuevamente en un lugar de culto.
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Frente a esos cuestionamientos, la Cancillería entregó detalles sobre el procedimiento, las entidades que participaron en el acompañamiento y el destino previsto para las diferentes colecciones. Asimismo, indicó que el proceso de reubicación todavía no ha concluido y que espera finalizarlo en aproximadamente una semana.
El retiro de la biblioteca de la antigua capilla del Palacio de San Carlos generó cuestionamientos tras la difusión en redes sociales de imágenes y videos que mostraban cajas con libros durante su traslado bajo la lluvia, lo que despertó preocupaciones sobre las condiciones de manipulación y conservación del material bibliográfico - crédito @cuervoji/X
En su pronunciamiento, la cartera señaló que la decisión de integrar físicamente la Biblioteca Marco Fidel Suárez a la Academia Diplomática fue adoptada después de realizar análisis técnicos sobre el aprovechamiento de los espacios disponibles en la nueva sede. La medida, agregó, responde a criterios de austeridad y eficiencia del gasto público.
“Una de las decisiones tomadas se trata de la integración física de la Biblioteca Marco Fidel Suárez a la Academia Diplomática. Esta convergencia fortalecerá las capacidades académicas de la Cancillería y contribuirá a la consolidación de un ecosistema de conocimiento especializado al servicio de la política exterior colombiana”, indicó la institución.
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La entidad aseguró que solicitó el acompañamiento de la Biblioteca Nacional de Colombia para establecer las condiciones necesarias de manipulación, embalaje y transporte de los materiales. De acuerdo con el comunicado, las primeras evaluaciones y recomendaciones técnicas se realizaron el 16 de octubre.
El traslado comenzó el 29 de octubre y, según la Cancillería, contó con la participación de funcionarios de la biblioteca, la Academia Diplomática, el Archivo y la Oficina Asesora de Planeación; dependencias hicieron seguimiento a las labores de embalaje, transporte y recepción de los libros y documentos. De acuerdo con el pronunciamiento, la mayor parte del acervo fue reubicada satisfactoriamente y durante todo el procedimiento se mantuvo la cadena de custodia de las colecciones.
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Otro de los puntos abordados por el ministerio fue la actualización técnica de las colecciones. Según explicó, las actividades de inventario, valoración documental y organización especializada permitieron identificar ejemplares duplicados y materiales que requieren tratamientos particulares para garantizar su conservación.
La institución señaló que estas labores buscan mejorar la administración del acervo y facilitar el acceso de los usuarios a los recursos de mayor pertinencia académica. Sin embargo, no detalló en el comunicado cuántos ejemplares corresponden a duplicados ni cuáles materiales necesitan procedimientos especiales.
En cuanto al archivo patrimonial, la Cancillería informó que alrededor de 2.000 volúmenes permanecerán en su ubicación actual, en el edificio Olaya Herrera, dentro del Palacio de San Carlos. La decisión, según la entidad, cuenta con el aval técnico de la Biblioteca Nacional de Colombia, que evaluó las condiciones ambientales y de seguridad del inmueble.
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La colección bibliográfica reúne materiales de distintas áreas, entre ellas derecho, filosofía, historia, política internacional y relaciones exteriores. También conserva documentos relacionados con tratados limítrofes, conferencias panamericanas y memorias de la actividad diplomática colombiana.

Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores explicó que continuará coordinando las labores con las dependencias académicas, administrativas y técnicas para completar la integración. La entidad calcula que el procedimiento finalizará en aproximadamente una semana, cuando espera contar con la colección organizada en las instalaciones de la nueva sede de la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo.
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