Qué es el virus Nipah y por qué ha puesto en alerta al mundo nuevamente

El virus Nipah (NiV) es un patógeno zoonótico de alta peligrosidad catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad prioritaria para la investigación y desarrollo debido a su potencial epidémico.
El virus Nipah pertenece a la familia Paramyxoviridae (género Henipavirus). Fue identificado por primera vez en 1998 durante un brote registrado en granjeros de cerdos en la localidad de Kampung Sungai Nipah, Malasia.
El reservorio natural del virus son los murciélagos frugívoros (conocidos popularmente como zorros voladores) pertenecientes al género Pteropus. Estos animales alojan el virus sin desarrollar la enfermedad, pero lo secretan a través de la saliva, orina y heces.
Las autoridades sanitarias internacionales como la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) monitorean de cerca este virus debido a tres factores críticos:
- Elevada tasa de letalidad: La infección por Nipah causa la muerte entre el 40 % y el 75 % de las personas infectadas, dependiendo del brote y de los recursos del sistema de salud local.
- Falta de tratamientos y vacunas: En la actualidad no existe ninguna vacuna ni tratamiento antiviral específico aprobado para humanos o animales. El manejo clínico se basa únicamente en cuidados intensivos de soporte.
- Brotes recurrentes y capacidad de contagio interhumano: Aunque la mayoría de infecciones ocurren por contacto con animales o alimentos contaminados, se ha documentado transmisión directa entre personas en entornos comunitarios y hospitalarios.
El contagio a los seres humanos ocurre principalmente a través de tres vías:
- Contacto directo con animales infectados: Manejo o contacto con fluido corporal de murciélagos frugívoros o huéspedes intermedios como cerdos u otros animales domésticos.
- Consumo de alimentos contaminados: Ingesta de frutas o jugos naturales (como el sabio de palmera datilera) contaminados con saliva u orina de murciélagos infectados.
- Transmisión de persona a persona: Contacto estrecho y no protegido con secreciones de pacientes infectados, especialmente frecuente en cuidadores familiares o personal de salud en áreas de atención médica.
El periodo de incubación suele fluctuar entre los 3 y 14 días, aunque se han documentado casos excepcionales de hasta 45 días.
- Fiebre alta y escalofríos.
- Dolor de cabeza (cefalea) y dolores musculares.
- Tos, dolor de garganta y dificultad respiratoria (insuficiencia respiratoria aguda).
- Mareos, vómitos y somnolencia.
A medida que la infección progresa, puede causar encefalitis severa (inflamación del cerebro). En estados críticos, los pacientes sufren desorientación, convulsiones y progresión hacia el coma en un lapso de 24 a 48 horas.
Dado que no se cuenta con fármacos profilácticos, las recomendaciones oficiales de salud pública se enfocan en:
- Higiene de alimentos: Lavar y pelar cuidadosamente las frutas antes de consumirlas y desechar cualquier pieza que presente marcas de mordeduras de animales. Evitar el consumo de savia cruda de palmera.
- Protección en zonas de riesgo: Evitar el contacto sin equipo de protección con cerdos u otros animales criados en áreas propensas a la presencia de murciélagos.
- Control epidemiológico en hospitales: Uso estricto de Equipos de Protección Personal (EPP) y lavado de manos constante por parte del personal médico al tratar a personas sospechosas o confirmadas con la enfermedad.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.