Dulce y Agraz regresa: “Para mí, la poesía es la mejor droga del mundo”

Inquieta, Daniela González, la mujer tras Dulce y Agraz, buscó la definición de la palabra “Sentimiento”, de cara a la colección de canciones que estaba creando. “Me gusta realizar investigaciones, me gusta trazar una narrativa, me gusta que haya un concepto súper grueso detrás de todo lo que hago”, dice a Culto.
Y cuando llegó hasta la definición, se sorprendió. “Los sentimientos son algo muy distinto a las emociones”, dice. “Un sentimiento es como un cúmulo de emociones, pero asociadas con los pensamientos y a una experiencia. O sea, se puede extender mucho más que una emoción singular e incluso hay sentimientos o estados que te pueden acompañar toda la vida. Y me hizo mucho sentido”.
Le hizo sentido porque la vida la ha hecho experimentar sentimientos en los últimos años; desde la migración desde Chile a México y el hacerse una carrera desde la total independencia artística. De allí a que eligiese la densidad de esa palabra para su nuevo EP, ya disponible en plataformas digitales (lee la reseña de Culto aquí).
En realidad, el formato más reducido fue más una consecuencia de las circunstancias. “Originalmente este EP tenía la intención de ser un disco. De hecho, en paralelo estoy trabajando en un disco”, cuenta la cantante. “Pero resulta que hubo cinco canciones que se grabaron en Ciudad de México entre el 2023 y el 2024, que elegí grabar allá porque tenía que aprovechar horas de estudio. Tenía la intención de que este proceso continuara, pero se mezcló con las dificultades de migrar”.

Parte de ese material se publicó precisamente hace dos años, cuando presentó los temas Íbamos y Cuando y Dónde, incluidos en Sentimientos. A estos temas grabados en México les sumó la canción final, Pies Calentitos, que terminó de grabar durante unos días en Santiago de Chile. “Me di cuenta que en verdad esas cinco canciones eran las que tenían que salir. Y creo que fue súper bueno, porque la verdad es que sí tenía algunas canciones que podían acompañar ese EP, pero creo que esas eran las canciones más troncales y ahora me hace mucho más sentido que sea un EP”.
Sentimientos cuenta con la producción musical de Sebastián Aracena, reputado músico chileno que ha figurado junto a nombres de la talla de Alejandro Fernandez, Enrique Bunbury y como guitarrista de Mon Laferte. Lo conoció a través de Juan Pablo Bello, el ingeniero de sonido con el que ha trabajado desde hace años. “Yo escuché su trabajo con Mon Laferte, me encantó, y desde ahí empezamos a colaborar en ciertas cosas”, dice. “Y ya el 2023 yo viajé a Ciudad de México, pudimos conocernos mejor y la verdad es que ha sido maravilloso trabajar con él porque el Seba tiene un sonido muy latinoamericano y muy de músico”.
Aracena toca las guitarras y los teclados en las canciones, además de aportar su bagaje artístico. “Algo muy especial de Seba es que, a pesar de ser muy virtuoso, tiene un montón de sensibilidad, y esa sensibilidad está al servicio de la obra, de las canciones. Yo creo que eso es muy extraño y muy especial de encontrar”, dice la artista. “Y también para este disco en particular yo estaba buscando un trabajo mucho más vinculado a la banda en vivo o a los instrumentos más orgánicos, a una producción más clásica de banda, y yo creo que él era la persona para este trabajo”.
-Algo que siempre destacó en tus canciones son las letras, muy trabajadas. ¿Sientes que escribes mejor ahora que cuando empezaste?
No sé si mejor, pero creo que sí se ha vuelto algo mucho más natural, muy vinculado a mi día a día, a estas alturas conforma parte de mi identidad. La lectura y la escritura son algo que disfruto mucho, que me apasiona mucho y que también me salva mucho la vida. Soy súper fan de la poesía, estoy siempre leyendo, buscando. Para mí la poesía es la mejor droga del mundo; no hay que consumir nada, solo leer y alucinar y ver imágenes increíbles que no existen de otra manera. Me encanta que eso se pueda traspasar a mis letras. Y creo que en este EP, si bien hay metáforas construidas desde la poesía, también hay letras o partes que no tienen ninguna metáfora ni intención de ser bellas, sino solo honestas.Más directas. Literal, incluso a riesgo de sonar cursi, ingenua o muy literal. Son frases que saqué de mi diario y pasaron directo a las canciones porque para mí esto es un diario de vida, una parte muy frágil, sensible y vulnerable, y quería que fueran así. En general trabajo la letra por harto tiempo y ahora en este EP me tomé la libertad de simplemente escribir como hablo, yo creo.
-Llegando a México, ¿te dio el interés de buscar librerías?
Sí, tengo varias. Una muy clásica, que ahora está muy de moda, es Polilla, porque hace poco fue Rosalía, por ejemplo, a esa librería. Es súper bacán porque se especializa mucho en poesía y narrativa latinoamericana, y tiene muy buenas libreras. También hay otra que me encanta que está al lado de Cine Tonalá. Es una librería que no sé por qué no va más gente porque es muy buena. Han sido dos librerías que he visitado mucho. También hay un lugar muy cerca de mi casa que se llama Somos Rincón, que es un café, pero a las dueñas les gusta mucho la música chilena y tienen muy poquitos libros, pero los 10 o 15 que hay siempre son muy buenos y de mi gusto.

-¿Qué te ha llamado la atención de México? En cuanto a la ebullición cultural, la escena musical, los lugares para tocar. ¿Cuál ha sido la principal diferencia que tú notas respecto a Chile?
Hay muchas diferencias, es radicalmente distinto y siento que sigo procesando esa identidad. De partida, el shock más grande que tuve es que es una ciudad súper ruidosa que no se calla nunca. Es un monstruo que ruge todos los días, para bien y para mal, porque hay mucha expresividad en eso. Vas pasando por la calle y suena el camión de la basura con una campana para avisarte; camiones que compran motos, autos; el señor que vende maní, el señor vendiendo el gas. Es como un Chile antiguo, son muchas voces todo el tiempo sonando que te quedan en el inconsciente. Y así también con todo lo demás: todo el tiempo hay conciertos, exposiciones, cosas nuevas que ver, comida distinta. Es muy difícil repetirse un lugar, es muy grande, muy vertiginoso. Eso puede ser muy inspirador; para mí también ha sido súper abrumador, pero te abre mucho la perspectiva porque hay espacio para tantas cosas conviviendo al mismo tiempo. Además es muy cosmopolita, hay un montón de gente muy distinta. Me ha abierto la percepción, me ha roto muchos paradigmas; es muy transformador vivir acá.
-En su momento estudiaste teatro, ¿cuánto de eso se cuela en tu obra musical?
Creo que la poesía y la dramaturgia se mezclan mucho; para mí la dramaturgia es una poesía viva, situada en una escena con una persona específica que la está diciendo. Y yo creo que sí se cuela bastante, no solo en la música, sino en las ganas de habitar el escenario. A mí me ha servido mucho el teatro, soy una persona súper tímida y me ha costado muchos años llegar a la comodidad que hoy tengo en el escenario. Otra de las grandes razones es entender que las cosas se ensayan, se prueban y que todo en el ensayo se puede agrandar o hacer crecer; es un proceso de investigación que toma tiempo. Siento que los músicos tenemos cero educación escénica. Cuando estudias música nadie te enseña a usar tu cuerpo ni a pararte. Y también somos los más flojos y privilegiados de todas las artes; nadie ensaya y trabaja más que los actores y bailarines. Si un músico tiene 6 ensayos, un bailarín o actor tiene 12 o 15 ¡y para hacer 2 funciones! Y yo ahí me apasioné y me enamoré del compromiso de los actores y bailarines.
-En 2025 participaste en varias fechas de la Gira Acústica de Los Bunkers, en Chile y México. ¿Qué te dejó esa experiencia?
Me siento muy agradecida de haber participado porque creo que aprendí mucho del equipo humano que hay detrás. Los Bunkers tienen un staff súper grande, y me llamaba la atención lo prolijos y comprometidos que son. Uno pensaría que a la fecha número 15 o 20 las pruebas de sonido son más cortas o alguien está más relajado, pero en verdad el show lo construían noche a noche. Ver un grupo humano súper apasionado y comprometido con entregar una experiencia increíble para el público, de verdad fue una masterclass del compromiso que tienen los chicos. Es súper bonito ver eso.
A pesar de estar radicada en México, Dulce y Agraz vendrá a Chile en los próximos meses para presentar Sentimientos y lo mejor de su carrera. “Ahora en noviembre y diciembre voy a ir para allá. Y el 2027 quiero girar por México y ojalá otros países que no voy hace tiempo, tengo muchas ganas por ejemplo de ir a Perú”.
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