EE.UU. investiga a cinco cadenas de TV por suspender cobertura de Trump tras el veto a medios

El Departamento de Justicia de Estados Unidos inició una investigación contra cinco de las principales cadenas de televisión del país, luego de que suspendieran temporalmente su cobertura de las actividades del presidente Donald Trump en rechazo a la prohibición de acceso a la Casa Blanca impuesta a otros medios de comunicación.
Las cadenas investigadas son ABC, CBS, CNN, NBC y Fox News, que durante varios días dejaron de participar en el sistema de cobertura compartida de los actos presidenciales, conocido como pool, en solidaridad con CNN, MS NOW y Politico, medios que habían sido vetados por el mandatario en septiembre.
De acuerdo con lo informado por The New York Times, funcionarios del Departamento de Justicia se comunicaron con las cadenas el viernes 9 de octubre para solicitar antecedentes y comunicaciones relacionadas con el funcionamiento de ese sistema de cobertura.
La investigación busca determinar si la decisión conjunta de las emisoras constituye una vulneración de la Ley Sherman, legislación estadounidense que prohíbe determinadas prácticas contrarias a la libre competencia.
La portavoz del Departamento de Justicia, Emily Covington, sostuvo que las cinco cadenas habían “boicoteado la cobertura de los eventos de la Casa Blanca” y advirtió sobre las eventuales consecuencias legales de esa decisión.
“Los boicots en grupo entre competidores comerciales pueden violar la Ley Sherman”, afirmó.
“La División Antimonopolio simplemente está investigando para determinar si estos medios de comunicación han violado las leyes”, agregó.
El veto de Trump
La controversia comenzó el 18 de septiembre, cuando Trump prohibió el acceso a la Casa Blanca a periodistas de CNN, MS NOW y Politico, a quienes acusó de difundir información sesgada sobre su administración.
El mandatario justificó la medida señalando que los medios publicaban “noticias falsas” y “ficción y mentiras”. En respuesta, las cinco principales cadenas televisivas estadounidenses decidieron suspender temporalmente su participación en el sistema de cobertura compartida de la Casa Blanca.
Este mecanismo, conocido como pool, permite que un grupo reducido de periodistas registre las actividades del presidente en espacios donde el acceso está restringido por razones de seguridad o capacidad. El material audiovisual obtenido se distribuye posteriormente al resto de los medios.
La suspensión provocó que, durante varios días, la cobertura televisiva compartida de los actos presidenciales quedara limitada al material producido por la propia Casa Blanca.
En paralelo, los tres medios afectados recurrieron a la justicia para cuestionar la prohibición de acceso, argumentando que vulneraba las libertades de prensa y expresión protegidas por la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense.
Un juez federal suspendió provisionalmente el veto, permitiendo que los periodistas recuperaran sus credenciales de acceso. Las cadenas también retomaron su cobertura compartida, aunque los medios inicialmente sancionados continuaban excluidos de los turnos de pool.
El jueves 8 de octubre, representantes de CNN, MS NOW y Politico comparecieron nuevamente ante un tribunal de Washington para solicitar que se prolongara la protección judicial que les permitía ingresar a la Casa Blanca.
Organización de prensa acusa intento de intimidación
La investigación del Departamento de Justicia también provocó cuestionamientos de organizaciones defensoras de la libertad de prensa, que advirtieron sobre el eventual uso de la legislación antimonopolio para intervenir en decisiones editoriales.
El presidente del Reporters Committee for Freedom of the Press, Bruce D. Brown, cuestionó las motivaciones de las autoridades estadounidenses y sostuvo que la indagatoria parece “un pretexto para solicitar registros a las cadenas sobre cómo están cubriendo los eventos diarios de la Casa Blanca durante una prohibición mediática que el propio presidente impuso”.
Brown también defendió la autonomía de los medios para decidir sobre sus coberturas periodísticas.
“Las decisiones que toman los medios de comunicación sobre la cobertura están protegidas por la Primera Enmienda, y recurrir a la autoridad antimonopolio (...) es otro intento, aún más descarado, de tratar de intimidar a los periodistas”, afirmó.
La controversia se produce en medio de las reiteradas críticas de Trump a medios de comunicación cuya cobertura considera desfavorable para su administración. El presidente ha acusado en distintas oportunidades a la prensa de difundir información falsa y ha llegado a calificarla como “enemiga del pueblo”.
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