ESPN DeportesLa Novena: Dodgers lustran su dinastía: 24 títulos divisionales y dominio históricoוואלהגבר כבן 30 נפצע קשה באירוע אלימות בבת יםThe Jerusalem PostEngolement: Once you find your inner golem, life in the shtetl will never be the same - reviewInquirer EntertainmentTuesday Vargas offers encouragement to ABS-CBN employees affected by layoffsGhaflaController Of Budget Orders Increased Spending Audits Ahead of 2027 PollsUOLPF acha foto de Gonet fumando charuto ao lado de Vorcaro em LondresSBS 뉴스한미 국방 고위협의체 "전작권 전환 가속화 위한 협력 강화"Straits Times SportFamed Inter Milan and Italy forward Mazzola dies at 83النهارالسلطات السعودية تطلق تحذيراً ثانياً من "تهديد جوي" في الرياضRai NewsTrump firma la legge che impone sanzioni alla Russia, previsti anche dazi sul petrolioGlobal NewsBowen Island mystery brings homicide investigators backSouth China Morning PostSouth Korea justice minister nominee withdraws over Covid-19 drug trial scandal
The Daily Newsstand · Free, Always
Saturday, September 19, 2026

El Gobierno defiende las penas por “campañas de desinformación”: “No es para perseguir periodistas; es para protegernos”

Translate

El Gobierno defendió este viernes ante LA NACION el articulado de la ley de Malvinas que propone penas para quienes realicen “campañas de desinformación masiva”. Esta parte de la iniciativa despertó alarmas en la oposición y en constitucionalistas, que mencionaron la posibilidad de que se use como una herramienta de persecución a la prensa o de control político interno.

La propuesta de la gestión de Javier Milei -que tiene múltiples advertencias por ataques a la libertad de expresión- propone modificar el artículo 225 bis del Código Penal para poder sancionar con entre cinco y 12 años de prisión a quien “actuando por cuenta, orden o financiamiento total o parcial de un Estado, organización o agente extranjero realizare actividades que alteren procesos electorales o manipulen a la opinión pública mediante campañas coordinadas de desinformación masiva”.

Según el Gobierno, con este apartado se busca dotar al Estado de herramientas para protegerse frente a cualquier influencia extranjera. Dicen fuentes oficiales que en la legislación actual no hay “herramientas suficientes” para atacar ese problema.

“La ley Malvinas estipula que tiene que haber una campaña de desinformación general y masiva, y además debe acreditarse que esa campaña fue financiada y por cuenta de un Estado o actor extranjero. No es que el Estado va a penar si una nota es desinformación o engañosa, queremos protegernos de la influencia externa”, dijo ante la consulta de este medio una fuente del Gobierno que tiene injerencia en el tema.

“Se debe acreditar judicialmente que existe una campaña organizada que está siendo pagada, ejecutada y coordinada por influencia extranjera. Se busca el ejercicio soberano, que no seamos víctimas, y protegernos frente a las campañas de desinformación. Nos acusan de querer perseguir a los periodistas, pero bajo ningún concepto es así”, afirmaron desde la Casa Rosada.

Dentro del propio gobierno hay funcionarios que aseguran estar dispuestos a escuchar las propuestas de la oposición y de los especialistas que permitan “acotar” o “precisar” esta parte del articulado. “Seguro es perfectible”, dijeron, ante las objeciones.

Especialistas que hablaron con LA NACION ayer refirieron que la letra de la iniciativa es tan amplia que podría derivar en persecución política y hasta censura previa. En la Casa Rosada lo niegan y acusan “mala intención” de los críticos de la ley.

Quien se subió a la polémica este viernes fue el estratega Santiago Caputo, uno de los ideólogos del texto que el Gobierno mandó al Congreso. “No hay un solo renglón en la ley que atente contra el derecho a la libertad de expresión de ningún ciudadano ni ningún periodista. Los que se oponen son agentes ingleses”, dijo el asesor principal del Presidente.

Los dichos de Caputo refirieron a un mensaje del economista oficialista Federico Domínguez, que se manifestó en igual sentido que las fuentes en off de la Casa Rosada que hablaron con LA NACION.

“Publicar información falsa es inmoral, pero no es un delito. Diferente es ejecutar en la Argentina una operación de desinformación financiada y dirigida desde el exterior. Eso sí es un delito y atenta contra la seguridad nacional”, dijo Domínguez para defender la ley y fue avalado por Caputo.

View the original on La Nación

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.