Adrián Santos, un recorrido firme con una parada soñada
"La temporada fue buena. En el Circuit los resultados fueron buenos y en Sabadell hice 24.7 segundos en el 50 espalda", empieza Adrián Santos. No es para menos: hace unos días recibía su trofeo como ganador del Circuit Català de la temporada 2025-2026. Pero, valga la redundancia, esta tuvo para él un gran 'pero'. "El Europeo no salió como esperábamos. El trabajo estaba igualmente hecho, pero a veces, por cosas que igual no tienen que tener una explicación, no sale. No fue por nervios ni por mala preparación. No salió", lamenta.
Adrián Santos Martín (18 de agosto de 2002) estaba realizando una gran campaña. El nadador del Club Natació Sant Andreu había rozado su marca personal de los 50 espalda en el camino al Europeo de París. Con un 24.76 en el Nacional de Sabadell de marzo, se había quedado a seis centésimas de ese objetivo cuando quedaban por delante los que debían ser los dos platos fuertes, el Open de Palma de Mallorca y, sobre todo, el campeonato continental francés. Pero allí nada salió como deseaba.
"Empezamos a ver que, entre el Open y el Europeo, la entrada de un brazo se me desviaba hacia la cabeza, mientras que el otro sí entraba en el agua como tenía que entrar", explica Santos. "Me pasó en el Open y yo no me di cuenta, pero Juanmi (Rando, gran referente de la espalda española y su entrenador) sí lo notó desde fuera", explica.
Lo detalla. "Un brazo se desviaba de la trayectoria normal y, aunque no se veía a simple vista, si analizabas el recorrido del brazo sí se veía mucho", sigue. "Entonces, eso cambiaba el 'tempo' de la brazada, el nado discontinuo...", cuenta. Santos no había sido capaz de notarlo, pero los tiempos sí lo hicieron. Su 25.06 en las series de París le cerró las puertas a unas semifinales que eran un objetivo factible.
Empezamos a ver que, entre el Open y el Europeo, la entrada de un brazo se me desviaba hacia la cabeza. Juanmi lo notó en el Open. Eso cambiaba el 'tempo' de la brazada, el nado discontinuo. Cuando pensaba en corregirlo, tampoco podía evitar desviarme. Se ha corregido solo tras un mes de parón
Aunque toda la temporada hasta el Open había sido muy positiva para sus intereses, temía que algo así pudiera pasar. "No quería pensarlo mucho, porque tocaba nadar con lo que había, pero el cambio técnico estaba y me hacía no nadar fluido", comenta. Le provocó un estancamiento de marcas en 24.9 y 25.0. "Había estado nadando durante meses en 24.9, así que confiaba en poder hacer bastante mejor marca en el momento de la verdad", lamenta. Pero, con ese movimiento incontrolable, no lo logró en el Europeo de París: fue vigesimotercero.
Un problema que vino, un problema que se fue
La preocupación de Adrián Santos pasaba a ser el inicio de esta temporada 2026-2027 y cómo variar la posición del brazo, de la que no había sido consciente hasta semanas antes. "Yo soy una persona que se come mucho la cabeza. Cuando Juanmi me lo dijo en la recta final de temporada, no sabía cómo rectificarlo de inicio", cuenta Santos. "Cuando iba nadando y pensaba que tenía que corregirlo en el movimiento, tampoco podía evitar desviarme", explica. "Si intentaba no pensar en ello, tampoco", sigue.

Sin embargo, al empezar la temporada actual, todo ha cambiado. "Hemos estado un mes sin nadar antes de empezar de nuevo y se ha rectificado solo", comenta sonriendo Adrián. "Se ha ido solo, como vino", insiste entre risas. Por ello, vigilando que no vuelva a lastrarle este problema, Santos ya ha sido capaz de analizar con perspectiva y sin esa rabia de la parte final su campaña 2025-2026.
"El trabajo lo hacemos por temporadas y tengo claro que en la 2025-2026 se había hecho bien", cuenta Adrián. "Si no ha salido, seguro que se queda e igual nos beneficia este próximo año", explica. Porque había apostado fuerte para tratar de rebajar sus tiempos en París. "Hice muchos cambios en cuanto a mejora personal. Variamos rutinas de sueño, de alimentación, de entrenos... Sentía que estaba dando un gran paso hacia delante y de hecho se vio reflejado durante la temporada, aunque no cuando tocó rematar", lamenta.
Esa situación no ha sido tampoco fácil de asumir. "Al principio gestioné mal que las cosas no salieran en el Europeo, porque tengo muy mal perder", reconoce Santos. Pero con el paso de las semanas ha aprendido a ver una vertiente positiva. "Soy una persona a la que le cuesta revalidar cosas, pero a la que le gusta mucho el ir a buscarlas", explica. "Por eso, si pierdo o si me va mal algo, me motiva a ir hacia delante. Así que, por esa parte, tengo ilusión y esperanza en esta temporada", avisa.
Tengo claro que en la temporada 2025-2026 el trabajo se había hecho bien. Si no ha salido, seguro que se queda e igual nos beneficia este próximo año"
Es una temporada que ya está en marcha. Hace unos días, Adrián Santos ganaba los 100 espalda del Trofeu Fèlix Serra Santamans, primera parada del Circuit Català y en piscina corta, con 53.65 segundos. Quiere apostar también por el hectómetro para darse una doble opción de clasificación para Los Ángeles: el 100 espalda por vía mínimas y el 50 espalda con un durísimo Preolímpico específico en la Copa del Mundo de Berlín, del 15 al 17 de octubre de 2027. "Quiero mirar más al 100, sin dejar de lado el 50, porque creo que puede abrirme muchas pruebas, tanto a nivel individual como de relevos", cuenta Adrián.
Cambios en la preparación
No es una apuesta solo de palabra. Santos está decidido a que nada se interponga entre su objetivo de derribar tiempos esta temporada y, movimiento de brazo alejado, está maximizando la apuesta. Yeray Lebón no ha podido seguir con su preparación física en el Sant Andreu. "Ha llegado Raúl Ortiz y estamos cambiando cosas", explica Adrián. "Hemos implementado biometría y core para buscar un entrenamiento más técnico, sin basarnos tanto en la fuerza", cuenta.
Hay una explicación a esta apuesta diferente. "Un velocista es técnica y gimnasio. Es decir, transformación de fuerza al llegar al agua. Por eso queremos potenciar un trabajo más variado", explica. El reto es mejorar la potencia de las piernas para poder aprovecharla en el nado y para poder gestionar las fuerzas en la parte final de los largos. Un reciente análisis biomecánico reafirma sus sensaciones: se encuentra al nivel de nado de la gente que domina a nivel internacional la espalda corta, pero se deja un segundo y medio desde la entrada del viraje de la prueba del 100 hasta los quince metros de salida.

Por ello, Santos se plantea objetivos numéricos esta temporada. "Estaría bien recortar 0.6 segundos o más a mi marca de 100 espalda esta temporada", dice mirando a su 53.95 de 2025. "Ya solo mejorando el viraje podría ser medio segundo y, si impulsamos el subacuático, otro medio", explica. Lógicamente, también quiere mejorar el 50. "El análisis mostraba que en la salida perdía entre dos y tres décimas", pone como reto en la prueba corta.
Lograr esa ganancia de tiempos en piscina larga es su gran objetivo de la temporada. "La piscina corta nunca ha sido mi fuerte. No quiero descartar nada, pero estamos mirando más hacia el futuro", confiesa Adrián. El más inmediato, en 2027, el del Mundial de Budapest. "Quiero clasificarme y luego ir viendo. Pero para ello estoy también en una temporada de transición en el sentido de que quiero formarme a todos los niveles", cuenta tras ese cambio en la rutina de trabajo. "Aunque soy ambicioso y, cuando se acercan las cosas, las quiero", afirma entre risas.
"Estaría bien recortar 0.6 segundos o más a mi marca de 100 espalda esta temporada. Ya solo mejorando el viraje podría ser medio segundo y, si impulsamos el subacuático, otro medio"
Tiene claro que lo que más desea hasta el momento es pulir detalles y mejorar, sin preocupaciones añadidas como las que le han atormentado en la parte final de la temporada 2025-2026. El gran objetivo es cristalino y tiene fecha y sede: Los Ángeles, del sábado 22 al domingo 30 de julio de 2028. "Quiero mirar a los Juegos. Quiero trabajar al máximo esta temporada la piscina larga, la resistencia, mi formación, el ganar lo máximo físicamente y técnicamente", afirma Santos. "Quiero empaparme de todo lo que pueda y ojalá que la próxima temporada pueda salir", afirma.
Porque Adrián Santos ya no quiere desvíos que valgan. Ha experimentado las dificultades en la parte final de una temporada 2025-2026 que estaba siendo brillante para él. Por eso, corregido el camino, sigue apostando con fuerza por el que le queda por trazar. Su recorrido hasta 2028 es firme. Su apuesta por seguir mejorando, también. Por ello, confía en que el tiempo y los tiempos acaben premiando su trabajo tras no haberlo hecho esta pasada campaña. Quién sabe si, entonces, dentro de dos años podrá llegar esa parada soñada.
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