Murió un marinero indio en el ataque a un carguero frente en el estrecho de Ormuz
Un marinero indio murió este miércoles en el ataque contra el granelero Cape Dao, con bandera de Antigua y Barbuda, en aguas del estrecho de Ormuz. El impacto provocó un incendio en la sala de máquinas y la muerte de un tripulante, según el Centro de Seguridad Marítima de Omán. El buque navegaba hacia India, según la embajada de ese país en Mascate.
Un buque de la Marina Real de Omán evacuó a 27 tripulantes, que recibieron atención médica. El Ministerio de Exteriores indio precisó que había 20 nacionales a bordo: 19 fueron rescatados y uno murió. El Nacional, diario de los Emiratos Árabes Unidos, sitúa la dotación total en 28 personas, una cifra que cuadra con los 27 evacuados más el fallecido. Las autoridades omaníes no han publicado el número de tripulantes a bordo.
PUBLICIDAD
El ataque se produjo a unos 4,6 km de Musandam, el exclave omaní que limita con Emiratos Árabes Unidos y se asoma al estrecho. Las autoridades de Omán lo situaron a unas 2,5 millas náuticas de esa gobernación. El barco quedó a la deriva y las autoridades abrieron una investigación para esclarecer el origen del ataque.
La naturaleza del ataque no está establecida. La Oficina de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO) indicó que el mercante fue alcanzado por un proyectil de origen desconocido. El Nacional informó de que habría sido atacado con dos torpedos, un dato que no figura en los comunicados omaníes ni en el de UKMTO. Hasta ahora nadie ha reivindicado la acción.
PUBLICIDAD
Nueva Delhi condenó el ataque en un comunicado y trasladó su pésame a la familia de la víctima. La embajada en Mascate sigue la situación y coordina con las autoridades omaníes, a las que agradeció su apoyo, la repatriación de los afectados. El ministerio manifestó su preocupación por los “continuos ataques” contra embarcaciones en Medio Oriente y pidió diálogo para reducir la tensión. Reclamó también que cesen las agresiones contra buques, marineros e infraestructuras civiles y que se restablezca la navegación libre por las vías marítimas de la región.
El estrecho de Ormuz es escenario de una confrontación directa entre Estados Unidos e Irán, que ha entrado en su sexto mes de guerra. Antes del conflicto, por esa vía pasaba un quinto (20%) del crudo mundial. En marzo, el Comando Central estadounidense (Centcom) anunció la destrucción de 16 buques minadores iraníes cerca del estrecho. Washington mantiene además un bloqueo sobre los puertos de Irán.
PUBLICIDAD
La violencia contra el tráfico marítimo se ha intensificado en septiembre. El 5 de septiembre, la Guardia Revolucionaria iraní dijo haber atacado tres petroleros en “rutas no autorizadas” horas después de que fuerzas estadounidenses golpearan buques iraníes. Días después, Washington confirmó la destrucción de cinco petroleros iraníes y Teherán aseguró haber atacado una decena de buques. El 13 de septiembre, medios estatales iraníes informaron de un ataque contra un buque comercial iraní cerca de la isla de Qeshm, con un muerto.
Entre el 16 y el 18 de septiembre se registraron al menos tres ataques contra cisternas en 48 horas. UKMTO informó de que dos petroleros fueron alcanzados por proyectiles desconocidos y de que dos tripulantes sufrieron heridas leves. En ese escenario, ambos bandos han reivindicado ataques contra buques en las últimas semanas, lo que complica la atribución de cada incidente. Ni Irán ni Estados Unidos se han pronunciado sobre el ataque al Cape Dao.
PUBLICIDAD
Los canales diplomáticos siguen abiertos, pero sin resultados verificables. Diplomáticos de los países del Golfo debían reunirse en Omán con el ministro de Exteriores iraní para tratar la gestión del tráfico marítimo en el estrecho. No hay información pública fiable sobre el resultado de ese encuentro. Entretanto, Donald Trump se declaró en “fase de decisión” sobre Irán sin descartar nuevos bombardeos.
La muerte de un marinero de un país que no participa en la guerra deja un saldo humano ajeno a los beligerantes. La investigación de Omán, cuyas aguas son ya escenario de los ataques, aportará los primeros datos oficiales sobre el arma empleada, un dato necesario para determinar la autoría.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.