Chris Froome: "Si la ambulancia no hubiera llegado tan rápido, hoy no estaría aquí"
Chris Froome ha tardado más de un año en compartir los detalles específicos del durísimo accidente que terminó por retirarle del ciclismo profesional durante un entrenamiento. El exciclista inglés, de 41 años, sufrió una fuerte caída en agosto de 2025 mientras entrenaba en el sur de Francia y acaba de compartir los detalles más escabrosos de las múltiples lesiones padecidas apenas dos meses después de haber encontrado las fuerzas para hacer oficial su retirada.
"Casi me mato con la bici, estuve meses en el hospital y con varios problemas médicos, y tenía que tomarme medicación e intentar volver a ponerme sano. Intentaba simplemente arreglarme, volver a poder vivir una vida normal de nuevo, por eso di por hecho que todo el mundo sabía que lo había dejado", cuenta en una conversación con Cycling News al ser preguntado por quienes no entendieron su largo período de silencio este último año.

"Un periodista me vino y me preguntó si tenía planes de correr todavía. Y le dije: 'esto no es un anuncio de retirada, pero quiero ser muy claro: no, no tengo ningún deseo de volver a montar en mi bicicleta. Ahora mismo solo estoy agradecido por estar vivo", detalla el ganador de siete Grandes Vueltas (cuatro Tours, dos Vueltas y un Giro).
Cuando sucedió el accidente que casi le mata, Froome se encontraba en su último año de contrato con el Israel Premier-Tech a sus 40 años y ya había contado que no iba a firmar otro nuevo. El británico fue el gran dominador del pelotón entre 2013 y 2018, años en que acumuló 11 podios en las tres grandes del calendario, además de dos bronces olímpicos y otros tres metales mundiales.

"En enero todavía seguía en el hospital, y mi accidente había sido en agosto. No estaba para hacer comunicados ni relaciones públicas. Ya le había dicho a la gente que iba a ser mi último contrato, y pensé que eso había sido muy claro, si bien no me dio tiempo de hacer un anuncio formal por culpa del accidente", profundiza el exciclista del Team Sky.
"Casi muero, mi pericardio estaba abierto, mi corazón expuesto. Me rompí todas las costillas, que se hundieron en mi pecho. Tengo placas metálicas en cada costilla para mantener la caja torácica abierta, porque colapsó toda. Las costillas hicieron mucho daño en el pulmón derecho, y una de las costillas abrió el pericardio", ahonda Froome en la conversación con Cycling News.
"Me estaba desangrando literalmente. La ambulancia llegó en siete u ocho minutos, y si no hubiera llegado tan rápido, no creo que estuviera hoy aquí. Así que soy extremadamente afortunado", reconoce. El ciclista no ha vuelto a competir, pero sí reconoce que a partir de febrero volvió a pedalear de vez en cuando de manera social, para salir a tomar el aire, limpiar la mente de otros problemas y pasarlo bien encima de la bicicleta.
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