Rompecabezas, el pasatiempo secreto de Marixa Balli

Cuando era una niña de ocho años e ingresó como bailarina clásica en el Teatro Colón, cuando años después comenzó a trabajar como modelo publicitaria, cuando a los veintiuno fue elegida “Diosa del verano” en el programa televisivo Ritmo de la noche, cuando a los veintitrés se puso de novia con el cantante cuartetero Rodrigo, cuando tres años después se hizo vedette y actuó en obras de teatro de revista como Más pinas que las gallutas, cuando en 1998 estrenó el tema musical La cachaca que se convirtió en un hit internacional, cuando en 2005 abrió un local de ropa en La Salada, y años después una marca de calzado en Flores, cuando en 2022 se convirtió en panelista del programa de chimentos LAM: cuando todo eso ocurría en la vida de Marixa Balli, ella, puertas adentro de su casa, se dedicaba a armar rompecabezas.
-Tengo este pasatiempo desde chiquita -dice la cantante, bailarina y panelista de espectáculos-. Todo lo que tenga que ver con el encastre me gusta. Siempre me gustó armar rompecabezas por velocidad, o el cubo mágico, que lo hacía en dos segundos. Tendría que haber sido arquitecta.
Es el mediodía de un martes fresco de octubre y Marixa Balli, que viste jeans, una remera blanca y un saco negro con hombros de princesa, está sentada en una de las mesas del comedor del canal televisivo Telefé. Faltan un par de horas para que entre al estudio de grabación del magazine “Cortá por Lozano”, donde trabaja todos los días como panelista.
-No sabés lo que es mi casa. Yo soy bastante especial, me gusta tener todo a mano. Tengo todo armado para los rompecabezas.
Dice que tiene los pisos blancos para poder visualizar bien las piezas de los rompecabezas que se le caigan. Que se mandó a hacer una mesa de vidrio revatible, del tamaño de una King Size, para poder armar rompecabezas sobre la cama. Que en un espacio de la casa guarda sus lupas, en otro un maletín para llevar de viaje, con capacidad para guardar puzzles de hasta mil quinientas piezas, y un “sectorcito”, como lo llama, donde guarda los rompecabezas premium que compra cuando está de viaje. Y en las paredes, colgados y enmarcados, algunos de los rompecabezas más emblemáticos que fue armando a lo largo de su vida: una colección completa de la figura de Marilyn Monroe, otros de Coca-Cola, uno con un paisaje de Nueva York y otro que armó de las manos del David, de Miguel Ángel.

-También tengo un cine flotante y una pieza de cien metros donde tengo la cama solar, una camilla de Masajes Piedra Jade, una mesa de pool. Ahora como estoy haciendo refacciones me tuve que mudar a lo de mi mamá, y ella ahora se quiere matar, porque le llené la casa de rompecabezas -se ríe.
El 13 de julio de 2025, el pasatiempo secreto de Marixa Balli salió a la luz. En ese momento ella trabajaba como panelista en el programa de Ángel de Brito, LAM. Fue un viernes por la noche en el que tenían una cena de equipo. Marixa Balli les dijo a sus compañeros de programa que la disculparan, pero que no iba a poder ir a la cena. Tenía que entrenar, les dijo, porque iba a ir a un torneo de rompecabezas ese mismo domingo.
-Se me cagaron de risa- recuerda.
Entrenar: desparramar un rompecabezas en una mesa, activar un cronómetro, dar vueltas todas las piezas, frenar el cronómetro, registrar la velocidad en la que lo hizo, así una y otra vez, intentando tardar cada vez menos tiempo. Ese tipo de entrenamiento tenía que hacer Marixa Balli aquel viernes previo al torneo de rompecabezas.
-Mis compañeros de LAM me dijeron “bueno, vamos a chequear que el domingo tengas ese torneo”, entonces yo ese domingo que fui al torneo me saqué fotos, hice un vivo y me viralicé.
En la foto que subió Marixa Balli en su cuenta de Instagram ese mismo domingo, posa mirando a cámara junto a su compañera de equipo. Ambas sostienen el rompecabezas de quinientas piezas que armaron durante el torneo, en el que se formó el dibujo de una moto vintage sobre un fondo amarillo con puertas y ventanas naranjas y celestes. Al pie de la foto, Marixa Balli escribió una leyenda: “Disfrutando de lo que me hace sentir bien”.
De La cachaca a los memes
“Mirá, esa es la de La cachaca”, le dice un hombre de unos cincuenta años a otro que está sentado junto a él, con un dejo de sorna. Están sentados en el comedor de Telefé, en la mesa contigua a la de Marixa Balli. Ella, en medio de la entrevista, escucha el comentario. Hace una pausa y les dirige una mirada cargada de amenaza, mientras sostiene una sonrisa entredientes. “No soy una cachaca con patas -dice-. Me doy cuenta en qué tono me dicen las cosas y si me lo dicen en tono forrito me da por las pelotas. Sé muy bien en qué momento tirarles una mirada para que se ubiquen”.
-Tu imagen también circula en muchos memes. ¿Eso te molesta?
-Los memes me divierten, son muy creativos. Los sacan de mis gestos porque yo soy muy expresiva. Ahora hice un patentamiento general de todos los memes que circulan de mí. Voy a sacar una línea de cuadernos con todos los meses en esas páginas. También una línea de rompecabezas. Van a ser un fuego.
Los domingos por la mañana Marixa Balli suele levantarse a las ocho de la mañana y dedicar al menos tres horas completas a armar rompecabezas. En otros períodos de su vida, en los que no trabajaba todos los días en televisión, podía llegar a encerrarse tres días seguidos en su casa para terminar un rompecabezas. El más grande que armó en su vida tenía cuatro mil piezas. Dice que tiene mucha memoria visual, y que eso la ayuda mucho. Que su secreto para armarlos es estudiar la imagen antes de encastrar las piezas.

-El rompecabezas en mi vida no es algo que tape otras falencias, para mí no es como una terapia. Si necesitás terapia tenés que ir al psicólogo o al psiquiatra, porque el dolor hay que transitarlo. El rompecabezas es un momento donde conecto conmigo y con nada más. Entro como en alfa, me brindo plenamente a un momento de felicidad. Es como mi cuota de chocolate, el momento que yo digo “me lo merezco”. Por eso nunca falto a los torneos.
Una vez al mes, Marixa Balli compite en un torneo de rompecabezas. Comenzó a asistir dos años atrás. Las competencias se celebraban en el Club Leones, ubicado en el barrio de Balvanera. Ella participaba en la categoría individual y también en pareja con su prima.
-Era divino porque era en un club de barrio chiquitito, éramos noventa personas, nos conocíamos como si fuéramos un pueblo. Pero desde que se viralizó que yo hago esto, por culpa del tema de LAM, el organizador me dice: “Marisa, ahora es un quilombo, tengo demasiada gente que se inscribe y ya no entramos en el club”. Ahora los hacen en un hotel cinco estrellas, porque somos casi quinientas personas por torneo. Y ahora que se va a hacer el internacional, vamos a ser como mil.
El 7 y 8 de noviembre, Argentina será sede del primer torneo de rompecabezas internacional. La competencia se realizará en el Hotel Intersur. Participarán más de doscientos participantes en las categorías individual y de parejas, y ciento veinte equipos con jugadores de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Colombia, México, Estados Unidos, Bélgica y Francia. El ganador viajará a competir a España. Entre los cientos de competidores estará Marixa Balli.
-No sueño con irme a España porque a mí me falta mucho. Tendría que dedicarme todos los días tres horas por lo menos para agilizar los tiempos que me lleva armar cada rompecabezas. Pero lo que me gusta de que ahora se sepa que yo juego esto, es que me parece que otras personas están conociendo y enganchándose con el rompecabezas. Es tanta la pasión que yo tengo por esto, que genero intriga en otros. Y con los rompecabezas te aseguro que una vez que los probás, son como una adicción.
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