Pelea, expulsiones y posibles sanciones: qué puede pasar tras el escándalo entre Atlético Tucumán y Talleres en el Torneo Proyección

La batalla campal que protagonizaron Atlético Tucumán y Talleres de Córdoba este jueves en Reserva podría tener serias consecuencias disciplinarias para los involucrados. Después del triunfo del Decano por 2-0 en el predio José Salmoiraghi, ubicado en Ojo de Agua, los golpes entre futbolistas e integrantes de los cuerpos técnicos abrieron interrogantes sobre los castigos que podrían aplicarse en función del reglamento de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
El episodio ocurrió durante la fecha 12 de la Zona A del Torneo Clausura Proyección. Las protestas contra el arbitraje, las expulsiones y los cruces entre los protagonistas elevaron la tensión hasta desembocar en una pelea generalizada junto al alambrado que separa el campo de juego de la tribuna. Ahora, ¿qué penas contempla la normativa para este tipo de situaciones? El Código Disciplinario de la AFA establece sanciones diferentes según la conducta, la gravedad de los hechos y la persona involucrada.
Las sanciones podrían incluir suspensiones para los futbolistas y los integrantes de los cuerpos técnicos, además de multas u otras medidas contra los clubes. Sin embargo, los castigos que podrían aplicarse se conocerán una vez que se evalúen los hechos y las responsabilidades de los involucrados.
El artículo 13 del Código Disciplinario contempla una suspensión mínima de tres partidos por conducta violenta y por agredir a un rival u otra persona que no sea un oficial del encuentro. La sanción puede ser considerablemente mayor si la agresión tiene como destinatario a un árbitro u otro oficial del partido. En ese supuesto, el reglamento establece un mínimo de 15 partidos de suspensión. Para determinadas conductas antideportivas contra los oficiales, también contempla al menos cuatro encuentros.
La aplicación de estas penas dependerá de cómo se califique cada conducta. No todos los participantes de una pelea reciben necesariamente el mismo castigo; la gravedad de la acción y la responsabilidad individual son factores centrales para determinar una eventual sanción. Además, el análisis también puede alcanzar a quienes no recibieron una tarjeta roja durante el partido, si existen elementos que permitan establecer su participación en una infracción disciplinaria.
¿Y qué les puede pasar a los integrantes de los cuerpos técnicos? La pelea en Ojo de Agua no involucró solamente a los jugadores. Las imágenes que circularon muestran a integrantes de los cuerpos técnicos en medio de los incidentes, entre ellos Rodrigo Acosta, entrenador de Talleres, y su hermano Lautaro, integrante del cuerpo técnico.
El reglamento de la AFA también contempla sanciones para entrenadores y otros oficiales que incurran en conductas antideportivas o violentas. Las penas dependerán de la infracción que se les atribuya y de las circunstancias que puedan acreditarse. Por eso, la eventual responsabilidad de los integrantes de ambos cuerpos técnicos deberá evaluarse de manera individual. Una discusión, una provocación y una agresión física no necesariamente reciben el mismo tratamiento disciplinario.
¿Atlético Tucumán y Talleres también pueden ser sancionados?
El Código Disciplinario prevé medidas contra los clubes en determinadas circunstancias. Entre las sanciones posibles figuran las multas, la disputa de partidos a puertas cerradas, la obligación de jugar en terreno neutral, la pérdida de un encuentro y la deducción de puntos.
El artículo 12 contempla sanciones por conductas contrarias a los principios del juego limpio que no estén previstas específicamente en otra disposición. Para los clubes o equipos, incluye medidas como multas, clausuras de cancha de hasta tres fechas, pérdida de partidos y deducciones de hasta seis puntos.
A su vez, el artículo 16 establece responsabilidades de los clubes locales en materia de orden y seguridad en los estadios y sus inmediaciones antes, durante y después de los encuentros.
Sin embargo, la pelea no implica automáticamente que Atlético Tucumán y Talleres vayan a recibir sanciones institucionales. Para que se aplique una medida de ese tipo, deberán evaluarse las circunstancias del episodio y las responsabilidades que correspondan a cada institución.
Las expulsiones que precedieron a la batalla campal
La tensión había comenzado en los primeros minutos. Antes de los cinco, el árbitro Valentín Ibáñez Mesa expulsó a Joaquín Soria, de Talleres, después de una infracción cometida por su compañero Joaquín Salas para detener un ataque. La decisión provocó fuertes reclamos del conjunto cordobés.
A los 44 minutos, Daniel Ribera recibió otra tarjeta roja después de protestar por una infracción y, según las versiones del encuentro, insultar al árbitro. Talleres quedó con nueve futbolistas y el malestar con la terna arbitral aumentó.
Durante el entretiempo también fueron expulsados integrantes del cuerpo técnico visitante. Los cuestionamientos continuaron durante varios minutos y los árbitros debieron ser custodiados por personal de seguridad privada.
En la segunda parte, Talleres tuvo la oportunidad de ponerse en ventaja mediante un penal ejecutado por Jeremías Gallardo, cuyo remate se fue por encima del travesaño.
Cuando el empate parecía encaminado, Julio Germain Vallejo marcó para Atlético con una volea que impactó en el travesaño y volvió a golpear en el caño. El árbitro y su primer asistente interpretaron que la pelota había cruzado completamente la línea y convalidaron el tanto, lo que provocó nuevas protestas del conjunto cordobés.
Poco después, Carlos Abeldaño convirtió el 2-0 y protagonizó un cruce con un rival. El delantero del Decano terminó expulsado. La discusión se trasladó hacia el alambrado y derivó en una pelea generalizada, con golpes de puño, patadas y empujones.
Qué falta para determinar las sanciones
Las penas previstas en el Código Disciplinario son un marco para evaluar lo ocurrido, pero no permiten anticipar por sí solas qué castigos recibirán los protagonistas. Para establecer las responsabilidades será necesario considerar las conductas individuales y las pruebas disponibles, incluidas las imágenes del enfrentamiento.
Así, el escándalo que estalló tras el triunfo de Atlético Tucumán quedó abierto a posibles consecuencias deportivas y disciplinarias. Los castigos podrían alcanzar a jugadores, integrantes de los cuerpos técnicos y, si se acreditan las responsabilidades correspondientes, a los clubes involucrados.
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