Escudo de las Américas levanta dudas ante rol de las FF.AA. y participación del Congreso en la adhesión a la iniciativa de Trump

Una serie de reparos ha generado el anuncio de este martes del Presidente, José Antonio Kast, sobre la incorporación de Chile al Escudo de las Américas, una iniciativa multilateral impulsada por el presidente de Estados Unidos (EE.UU.) Donald Trump.
La declaración busca instaurar una cooperación en materia de seguridad para combatir el crimen organizado transnacional a través de las Fuerzas Armadas (FF.AA.). Sin embargo, según ha postulado el propio gobierno de Trump, la medida igual busca impulsar acuerdos económicos y compromisos políticos en favor de EE.UU.
Trump ha sostenido que “esto no interviene en la soberanía de los países, sino que apunta a una coordinación transversal de distintos países para enfrentar este nuevo flagelo, para el cual muchas de nuestras naciones no estaban preparadas”.
Pese a los dichos del mandatario estadounidense, en Chile han causado ruido las implicancias que podría tener el Escudo de las Américas, liderado por EE.UU. e integrado por 15 países, entre ellos, Chile.
La oposición, tras el anuncio de Kast, ha dicho que la iniciativa corresponde a un tratado, por lo que entonces se requiere de la aprobación del Congreso. Otros incluso han comentado que la participación en esta coalición implicaría la pérdida de soberanía, así como también la imposición de acciones militares en las que se podrían ver involucradas las FF.AA.
Los reparos opositores
Uno de los reparos iniciales que se ha levantado tras la adhesión de Chile al Escudo de las Américas es respecto a la naturaleza jurídica. El senador Matías Walker, por ejemplo, aseguró que “indefectiblemente hay elementos de la declaración que constituyen el germen de un tratado internacional que debiera ser discutido y ratificado por nuestro Congreso”.
Para el exsubsecretario de Defensa Ricardo Montero (PS), “la participación de Chile en el Escudo de las Américas es un gravísimo error porque limita nuestra soberanía. Esta instancia nos expone a un estrategia que está pensada en favor de EE.UU, distorsiona la función que realizan los militares chilenos y nos arrastra a una operación que no ha demostrado resultados y viola a los derechos humanos y el derecho internacional”.
Junto con eso, plantea que “el principal problema de esta instancia es que no es parte de una conversación, mucho menos de una negociación, es adherir incondicionalmente a la imposición de EE.UU. Las evidentes diferencias entre lo que comunicó públicamente EE.UU. y la Cancillería chilena lo hacen explícito. La realidad es que Chile hoy no sabe a qué se comprometió”.
La abogada experta en derecho internacional, Paz Zárate, plantea que la declaración expresada por EE.UU. “da cuenta que hemos accedido a lo que es, de facto, una organización internacional para implementar la doctrina Donroe, donde lo primordial es lo económico, y el combate al crimen es ahora un aspecto secundario. Soy favorable a que el Poder Legislativo ejerza todas las facultad de control que le concede la Constitución”, agregó la abogada.
Una opinión distinta tiene el exconvencional de RN y académico de derecho constitucional de la Universidad Finis Terrae, Ruggero Cozzi, quien afirma que la adhesión al Escudo de las Américas “no es un acuerdo por escrito que genere derechos y obligaciones para los Estados según el derecho internacional. En realidad, si uno se detiene en el texto oficial de la declaración, habla de la ‘intención’ de emprender dos acciones conjuntas ‘de conformidad con nuestras respectivas obligaciones legales internacionales y nacionales’, es decir, actuando de conformidad con el derecho interno e internacional vigente en cada Estado”.
En ese sentido, Cozzi apunta a que “no veo por dónde habría alguna inconstitucionalidad en que el gobierno de Chile haya emitido esta declaración conjunta (...) quizás la preocupación o confusión de algunos sectores se deba a que el comunicado de prensa de Cancillería hablaba de ‘adherir’ al Escudo de las Américas, concepto que jurídicamente se utiliza cuando un Estado manifiesta su consentimiento en obligarse por un tratado internacional. Pero eso, más bien, parece una imprecisión comunicacional”.
¿Operaciones militares conjuntas?
Uno de los puntos que más dudas ha levantado es respecto al uso de las FF.AA. en el combate al crimen organizado, como el propio Trump lo ha planteado.
Ante aquello, fuentes de la oposición apuntan a que de concretarse una medida de ese tipo, el Ejecutivo se estaría alejando de la política nacional de defensa, e incluso las leyes chilenas, ya que actualmente Chile no involucra a las FF.AA. en el combate contra el crimen organizado, menos aún en operaciones militares en el extranjero o la incursión de instituciones militares en el país.
Desde el gobierno descartan completamente que la inclusión al Escudo de las Américas considere operaciones militares, sino que más bien corresponde sólo a un acuerdo de cooperación ya sea a través de información o capacitación a las instituciones militares. El canciller, Francisco Pérez afirmó que “el Escudo de las Américas, como bien lo dijo el Presidente, no tiene nada que ver con el uso de fuerzas militares.
Pero además de negar que la adhesión al Escudo de las Américas no implica realizar operaciones militares conjuntas, desde el gobierno destacan que la instancia impulsada por EE.UU. que realmente busca aquello es la Alianza Contra los Carteles, el que no ha sido adherido por Chile y que será propuesto por el gobierno de Trump a finales de octubre.
Desde el mismo Ejecutivo resaltan que de ingresar a una medida de este tipo, aquello requeriría ajustes legales para permitir las nuevas medidas, así como también de la aprobación del Congreso.
Pese a negar las implicancias de la medida, la propia declaración conjunta de Estados Unidos destaca que la medida busca levantar una moción en la Organización de Estados Americanos (OEA) para activar el Tratado Intermaricano de Asistencia Recíproca (TIAR), el que abre la puerta a una cooperación militar y despliegues conjuntos como los que actualmente se están dando en Ecuador, donde las FF.AA. de EE.UU. han bombardeado embarcaciones pesqueras que supuestamente trafican drogas.
A juicio de Cozzi, el Escudo de las Américas establece que de sumarse en la medida de Trump, Chile debe tomar medidas que se ajusten a la legislación nacional, y lo segundo, es que Chile debe ajustar su normativa. Además de eso, afirma que “incluso si la activación del procedimiento TIAR culminara hipotéticamente con la adopción de medidas militares conjuntas para el mantenimiento de la paz, en Chile el ingreso de tropas extranjeras y la salida de tropas nacionales requiere un decreto supremo firmado por el Presidente con previo acuerdo del Senado”.
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