Rosanna Costa: “Es posible que la recuperación de la economía tome un poco más de tiempo”

En medio de los preparativos para viajar al Chile Day que tendrá lugar esta semana que se inicia en Madrid y Londres, la presidenta del Banco Central (BC), Rosanna Costa, aterrizó el Informe de Política Monetaria (Ipom) de septiembre que presentó la institución el pasado miércoles. El ente rector rebajó a entre 0,25% y 0,75% su proyección de crecimiento del PIB para 2026 y también pasó a levemente negativa su apuesta para la inversión, ratificando el frío momento que vive la economía chilena y advirtiendo que existe el riesgo de que dicha debilidad se extienda más de lo previsto. Costa reafirma ese escenario, pero también reconoce que persisten amenazas para la inflación, sobre todo producto de la guerra en Irán y su impacto en el precio del petróleo, todo lo cual implica que la política monetaria y la tasa de interés -actualmente en 4,5%- no tengan un sesgo claro. Valora la megarreforma del gobierno y el aporte que debiera significar para dinamizar la inversión y la actividad, sobre todo de cara al 2027, y dice que no ha tenido contactos con el Ejecutivo para hablar de su presidencia de cinco años que concluye en febrero próximo, si bien le resta tiempo como consejera, hasta fines de 2029.
¿Cuál es el mensaje de este nuevo Ipom?
“El mensaje de fondo es que seguimos en un contexto con incertidumbre. La incertidumbre mundial (de nuevo) ha ido aumentando, y en el plano local tenemos una inflación que se ha comportado en línea y cuya proyección nos indica que converge a la meta en el segundo trimestre de 2017, pero que ese comportamiento se sustenta en la compensación entre algunas presiones de costo y una demanda algo más débil en el corto plazo, que hacia adelante empieza a recuperarse”.
“Desde el punto de vista de la política monetaria hay que estar atentos a la evolución del escenario externo, de los riesgos que involucra, y estar atentos también a la opción de alguna debilidad un poco más prolongada en el escenario local. Según estos desarrollos vamos a ir tomando decisiones en adelante. Por un lado, hay un riesgo al alza que se puede combinar también con una demanda más dinámica en nuestra economía. Pero también hay la opción de que sea un poco más débil y por lo tanto hay que ir monitoreando el escenario permanentemente”.
Pero pareciera que les preocupa más la debilidad de la economía, que el alto IPC de 0,6% de agosto que se conoció el martes. ¿Es así?
“Lo que hay es un análisis de que la evolución de la inflación ha estado en línea con lo esperado. Los efectos de segunda vuelta han sido acordes a los patrones históricos, pero existe la opción de tener un shock mayor. De hecho, en los últimos días hemos tenido aumentos mayores del precio del petróleo que los del cierre estadístico del Ipom. Y además, en el plano local podría darse un escenario más dinámico que el del escenario central, y esa combinación hay que mirarla con cuidado. Pero también es posible que la recuperación de la economía tome un poco más de tiempo”.
El mercado interpretó que en materia de política monetaria esa era una mirada algo más expansiva…
“El BC siempre trata de ser lo más realista en su análisis. Ni más ni menos. Buscamos ser precisos en lo que estamos viendo y eso es lo que comunicamos”.
¿Eso significa que hoy no hay un sesgo a la baja en la tasa y que la probabilidad en una dirección u otra es 50% y 50%?
“El próximo movimiento lo vamos a definir en la próxima reunión y la decisión la vamos a tomar según si seguimos en nuestro escenario central o si vemos que se materializan algunos de los escenarios de sensibilidad que acabo de mencionar”.
Pero en 2026 van a ser seis años en que la inflación a diciembre no esté en la meta y eso afecta el bolsillo de la gente. ¿No les preocupa?
“Estamos preocupados y nuestro rol es estabilizar la inflación. Pero ha habido shocks de oferta y demanda, y frente a eso hay que lograr nuevamente llevarla a la meta. En todo caso, tenemos la inflación subyacente transitando entre 3,2% y 3,4% desde hace un buen tiempo y los movimientos de nuestra inflación han estado de la mano de los precios volátiles. Además, las expectativas están completamente ancladas. Como decía al principio, hay escenarios de sensibilidad en los cuales se puede requerir otra política monetaria. Si es el caso, lo vamos a mirar en su momento”.
¿Por qué se frenó la economía chilena este año?
“Hemos tenido varios shocks distintos. Partimos con un shock de oferta, que son elementos puntuales que no dependen de causas endógenas a la economía, pero que generaron un primer trimestre bajo lo esperado. ¿A qué me refiero? La producción de cereza; la biomasa redujo la producción pesquera y eso afectó la producción de la industria; la minería y la ley de los minerales, y el accidente en algunas minas y problemas operativos que bajaron la producción. Luego, en el segundo trimestre vino la guerra y el precio del petróleo y de los combustibles. Ese fue otro shock importante que debió absorber la economía cuando estaba recibiendo las noticias de un primer trimestre más débil, lo que tuvo impacto en la decisión de los consumidores. Tambien un mercado laboral que venía débil y que se ha seguido debilitando. Y empieza a afectarse la demanda. En el segundo trimestre, además de que la minería siguió débil y estuvo el impacto de los temporales, que golpeó de nuevo a las familias de forma bien significativa, empezamos a ver una inversión y un consumo más débiles. Y por el lado de las firmas asoman también expectativas de que algunos proyectos podrían hacer conveniente demorar un poco las decisiones y hay ciertas iniciativas mineras que terminan antes de lo proyectado".
“Entonces, ya no hay solo shocks de oferta, sino que un factor por el lado de la demanda, que suele ser algo más persistente. Pero en este informe se superpone un elemento que no estaba en nuestras proyecciones previas, porque se aprueba el proyecto de ley de reconstrucción que incorporamos y que tiene un impulso por el lado de la inversión. En la medida que la inversión repunta, se genera empleo y un efecto positivo de a poco sobre el consumo y, por lo tanto, hacia 2027 ya vemos una recuperación y un crecimiento del PIB entre 2% y 3%, y en 2028 de 2,25% a 3,25%”.
Pero para 2026 bajaron el punto medio de su proyección a apenas 0,5%. ¿El país está en una recesión?
“Me parece una definición estrecha para lo que estamos viendo. Hemos reducido las proyecciones de crecimiento para 2026 en una magnitud relativamente significativa, pero es una economía que hacia adelante tiene perspectivas positivas”.
Se puede aislar y saber cuánto ha sido el impacto del traspaso del alza de los combustibles en marzo…
“Somos bien explícitos en el informe en decir que aquí, sobre la confianza de los consumidores y de las firmas, hay un conjunto de elementos, es multifactorial, y además interactúan entre sí y se retroalimentan, generando una percepción que lleva a actuar con mayor cautela”.
Según sus cifras, la inversión caerá levemente este año, para crecer 8% en 2027. ¿Ese repunte viene de la mano de la megarreforma del gobierno?
“En el caso de la inversión, hay elementos que le dan una perspectiva favorable. Tenemos un catastro de proyectos que ha ido aumentando sistemáticamente. Para el último bienio, crece 15% el último registro. Hay incentivos nuevos para la inversión y vemos ya alguna recuperación hacia el cuarto trimestre. Y ese es el motor que debiera partir y de allí traspasarse al mercado laboral e ir mejorando las condiciones del consumo”.
¿Y por qué advierten, entonces, que hay un riesgo de que la debilidad de la economía se prolongue más de lo previsto?
“Tenemos dos factores que le agregan incertidumbre al escenario. En el plano externo están la guerra y múltiples otros focos, como la IA, que está elevando las tasas largas, y otras situaciones geopolíticas. Pero ya la sola guerra en Irán es un factor que nos podría afectar”.
“Y en el plano local, cuando hacemos proyecciones de cómo sería, por ejemplo, el efecto de la rebaja de impuestos sobre la inversión, hay que reconocer que existen rangos donde puede moverse, siendo más o menos dinámica. Lo que tenemos en nuestra proyección es la rebaja de la tasa tributaria; la reintegración del sistema traspasada a un equivalente en términos de magnitud de rebaja tributaria que tomamos la oficial y que tomó de la Comisión Marfán; y la reducción de los tiempos de permisos que quedó en 40%, pero no de un día para otro. Todo eso se expresa como reducción de tasa de impuestos, pero calculamos la magnitud del impacto sobre la inversión de acuerdo a nuestro modelo. Como hay rangos importantes en eso, es perfectamente posible que la magnitud que estamos poniendo sea mayor o menor, o que se demore un poco más”.
El BC estimó un efecto favorable de la megarreforma de 0,5 puntos en el crecimiento del PIB en 2027 y 2028. ¿Eso es en cada año?
“Solo evaluamos el proyecto para el periodo de nuestras proyecciones que son 2027 y 2028, y en cada uno de ellos vemos ese impacto promedio anual”.
Igual no se trata de un boom…
“0,5 puntos es un impulso importante para una economía que crece 2%. Lo mismo que tasas de inversión subiendo 8% en 2027. Lo que pasa es que estamos partiendo de una expectativa de llegar a tasas de crecimiento que estén sobre eso”.
¿Y va a elevar en algo el crecimiento tendencial de la economía?
“El crecimiento tendencial cuesta moverlo. Va a tener un impacto en el nivel de inversión, sí, por lo tanto va a tener un efecto en el crecimiento potencial, pero para subir el tendencial en forma permanente se requieren esfuerzos variados”.
Mercado de capitales y Quiroz
¿Hacienda consultó al BC por el proyecto de mercado de capitales?
“Tuvimos algunas reuniones en las cuales se compartió la información y se presentó también en el Consejo de Estabilidad Financiera (CEF), de manera que hubo instancias de conversación”.
¿Dieron su parecer en algunas materias?
“Dimos nuestro parecer en aquellas cosas que son más atingentes al BC. Una en particular, que se refiere al Sistema LBTR (Liquidación Bruta en Tiempo Real), que es del BC, fue la que más conversamos”.
Si bien como es habitual el BC va a evaluar esta reforma solo una vez que haya sido despachada del Congreso, ¿a priori comparten que también debiera aportar al crecimiento de la economía?
“El objetivo del proyecto es darle profundidad al mercado de capitales lo que es valorable, porque eso le da resiliencia a la economía. Si se tiene un mercado de capitales más profundo, si logras que participen no residentes, sin duda que aporta también a darle dinamismo a la economía. Hay que hacer el análisis completo una vez incorporado el trabajo en el Parlamento”.
El gobierno está cumpliendo seis meses, ¿cómo ha sido la relación con el ministro Quiroz?
“Tenemos una buena coordinación con el ministro, tenemos conversaciones cuando hay dudas, que es lo que corresponde en la relación de dos instituciones que están en la macroeconomía y que tienen espacios de compartir visiones sobre lo que pasa en ella”.
Hace unos días el ministro Quiroz dijo que “no hay ninguna necesidad de bajar la tasa de interés para reactivar la economía” y esta semana insistió en ello. ¿Corresponde?
“La decisión de Tasa de Política Monetaria la tomó el consejo en consideración del análisis propio y de sus puntos de vista que hemos conversado aquí. En esa reunión de política monetaria el ministro da su opinión y el consejo del Banco Central es el que toma las decisiones de la Tasa de Política Monetaria”.
Desempleo de referencia
El BC profundizó en el análisis del mercado laboral en este Ipom, ¿hay una crisis en él y cómo se debe enfrentar?
“Hace un año ya dijimos que teníamos una debilidad en el mercado laboral y es importante profundizar en qué hay detrás y cuántos de esos elementos pueden ser más persistentes y cuántos más cíclicos. Hay varias medidas que se tomaron en el mercado laboral, por razones muy atendibles, pero que sumaron un conjunto de costos laborales que el mercado tenía que absorber. Y ya dejamos dicho en ese momento que estaban pasando cosas con la tecnología y que puede que esto además esté conversando con otros cambios. Dado todo ello hicimos un cálculo, una medida que dice que la tasa de desempleo de referencia, con todas las dificultades que pueda tener un cálculo de esa naturaleza, está entre 8% y 8,5%”.
¿Qué es una tasa de desempleo de referencia? ¿Es como el PIB potencial?
“Pero no es inamovible. Es como el PIB potencial y no como el PIB tendencial, porque no es estructural. Por eso le decimos de referencia, no necesariamente se queda ahí, uno puede tomar acciones para irlo desplazando. Pero no es solamente el ciclo, no es que crezca el empleo y eso desaparezca. Se puede movilizar pero hay que actuar. Y exploramos la automatización: cuando uno mira indicadores internacionales sobre el nivel de exposición a la automatización, Chile aparece en niveles relativamente altos, por el tipo de tareas. Nuestro estudio tomó con microdatos trabajadores que están en ocupaciones que los mismos índices indican que son más expuestos a la automatización y los comparó con grupos de trabajadores que están en tareas menos expuestas, y da que la probabilidad de estar empleado tres años después, partiendo en 2022, es menor para los que están más expuestos a la automatización, y si son además jóvenes, la elasticidad es un poquito mayor. Y hay un tercer componente dentro de este paquete de cosas más persistentes, que son las más cíclicas, es decir la relación que hay entre empleo y crecimiento de la economía. En la medida que la economía crezca, ese componente debiera ir reduciendo la tasa de desempleo, los otros elementos se pueden ir absorbiendo en la medida que el mercado laboral vaya absorbiendo de buena manera parte de los costos. Nos prende luces, hay un tema aquí que analizar y eso es lo que ponemos sobre la mesa”.
¿Esto una advertencia respecto de que puede ser que la economía recupere tracción, pero que el desempleo no retroceda como lo hacía antes?
“Significa que el último periodo de desempleo tiene un componente cíclico que si la economía se recupera, va a ir también recuperándose, pero hay otros elementos que pueden ser un poco más persistentes, que habrá que ver cómo se absorben. Hay que ir absorbiendo los costos de buena manera, hay que ir generando espacios para que los procesos productivos se hagan cargo de la automatización y los trabajadores y las habilidades conversen con esto”.
¿Pero significa que aún mejorando la economía puede no ser fácil bajar de un desempleo de 8,5%?
“En las condiciones actuales la tasa de desempleo de referencia que nos da está dentro de ese rango, no es un valor”.
En ese contexto, ¿es factible la meta del ministro Quiroz de llevar el desempleo a una tasa de 6,5% hacia el fin del gobierno?
“No tenemos proyecciones más allá de 2028 y tampoco incorporamos en ellas otras medidas que puedan o no puedan estar disponibles para ser implementadas en ese periodo”.
Fin de su presidencia: “No es un tema que haya conversado”
Parece que ha vuelto la unanimidad al consejo del BC luego de las partidas de Pablo García y Stephany Griffith-Jones. No ha habido votos de minoría en bastante tiempo. ¿Es así?
“Si es así que no ha habido votos de minoría, efectivamente, no ha habido. Ahora, puesto en las mismas circunstancias, no podría decir qué es lo que pasaría con este consejo”.
¿Cómo está hoy el trabajo y el clima interno del consejo?
“Es un buen consejo, que se complementa muy bien”.
¿El gobierno la ha contactado por el fin de su presidencia en febrero?
“No es un tema que haya conversado”.
¿Tiene ganas de seguir al mando del BC si así se lo proponen?
“Hoy día estoy plenamente dedicada a mi tarea en el BC”.
¿Qué balance hace de estos cinco años como presidenta?
“El balance parte por reconocer el honor que significa el haber estado presidiendo una gran institución en un periodo desafiante, importante para el país, en términos de los múltiples eventos y shocks que me ha tocado enfrentar estando en el BC”.
¿Se siente conforme con lo realizado?
“Es difícil decir si me siento conforme con lo realizado, porque a lo mejor uno siempre puede hacer las cosas mejor. Pero hemos trabajado con mucho compromiso en un periodo desafiante y creo que el BC ha hecho un buen trabajo”.
¿No le incomodaría dejar la presidencia con la inflación ubicada sobre 4%, cuando la meta es 3%?
“Yo llego al BC en 2017. Si hemos tenido un episodio en el cual la inflación llega al 14% y se baja, y después viene un shock porque hay un ajuste de tarifas que impacta, si después hay un shock y hay una guerra en Ucrania, y luego hay una guerra entre Irán y Estados Unidos…bueno, lo importante es que esté claro que las decisiones que se han tomado llevaban a la inflación a converger en el plazo para el cual está definida la meta y que el BC mantenga su credibilidad”.
Si bien habían estado cuasicongeladas por varios años, ¿cómo se le explica a la población el reciente aumento de las remuneraciones del consejo del BC en medio de la débil situación que vive la economía?
“Existe un proceso reglado, en el cual no interviene el BC, donde un grupo colegiado hace una propuesta formal en base a criterios que están en la propia Ley Orgánica del BC”.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.