ESPN DeportesBetts abre juego con jonrón ante San Franciscoוואלהגבר כבן 30 נפצע קשה באירוע אלימות בבת יםThe Jerusalem PostEngolement: Once you find your inner golem, life in the shtetl will never be the same - reviewInquirer2 ex-drug convicts, pal allegedly yield P592,000 worth of shabu in LucenaInquirer EntertainmentJopay Paguia brings up 2025 remark dismissing ‘rivalry’ with Rochelle Pangilinan中国新闻网共享3.0机遇,中国开放红利持续释放SportstarWhat is the new suit Keely Hodgkinson wore while winning Athlos 800m?Wirtualna PolskaDziało się w nocy. Drony nad lotniskiem, wstrzymano loty w LuksemburguNew Straits TimesContractor loses nearly RM150,000 in bogus cryptocurrency investment scamGlobal NewsB.C. family rescues exhausted baby bear swimming in Okanagan Lakeالنهارترتيبات أمنية لساحل ليبيا الغربي... من يملك قرار التنفيذ؟Lenta.ruАрабский военкор рассказал об изменении уровня жизни в Донбассе
The Daily Newsstand · Free, Always
Saturday, September 19, 2026

Una Shakira apoteósica hace aullar a su manada de Madrid a ritmo latino

Translate

Cobertura especial con el testimonio de los fanáticos durante la residencia de Shakira en Madrid. Los asistentes repasan el legado de la colombiana, su vigencia en la cultura latina y las canciones que marcaron su infancia y juventud.

Madrid tenía el presentimiento de que empezaba la acción con la llegada de Shakira (Barranquilla, 1977), pero lo que sonaba al entrar por las puertas del Macondo Park no era Las de la intuición, sino un punteo de guitarra española al son de una melodía del flamenco. Para las 55.000 personas que llegaban al recinto, actuaba como aperitivo de lo encontrarían dentro: una fiesta en la que ninguna disciplina artística se desprecia.

Desde el olor de los puestos de arepas hasta el pabellón de la literatura dedicado a Gabriel García Márquez -amigo de la artista desde que la entrevistara en los 90 hasta su muerte en 2014-, Macondo Park es todo un ensalzamiento y una celebración de lo latino. Su propio nombre lo coge prestado del pueblo ficticio en el que se desarrolla Cien años de soledad, pese a que si hay algo que escasea en este lugar, es la soledad.

PUBLICIDAD

Miles de fans de todo el mundo han abarrotado Villaverde para escuchar los grandes éxitos de Shakira y siguiendo una estética de lo más variopinta: sombreros de cowboy, faldas con monedas que resuenan al mover las caderas, cosplay de los videoclips más míticos o camisetas con letreros que aseguran que las mujeres ya no lloran.

La admiración por la cantante colombiana empieza, para muchos, en un momento anterior a los recuerdos. Y quizá es esto lo que más acerca a Shakira al realismo mágico. No saben desde cuándo la escuchan porque lleva más de 30 años en lo más alto, con clásicos como Ciega, sordomuda o hits más recientes como Te felicito. Sea como fuere, pocos pueden decir cuál es la primera canción que les viene a la memoria haber escuchado de Shakira porque no lo recuerda, al igual que nadie recuerda la primera vez que se vio el ombligo: está ahí desde siempre.

PUBLICIDAD

Shakira, durante el primer concierto de su residencia en Madrid (REUTERS/Susana Vera)

La manada de Shakira, como le gusta llamar a sus fans, brilla por su heterogeneidad. Imposible definir un perfil. Niños de todas las edades, abuelas, grupos de amigas en su treintena, matrimonios que habrán celebrado ya las bodas de plata. Los de la generación Z que graban TikToks, los millenials que hacen el signo de la V con las manos para posar en las fotos, los boomers que graban con el teléfono torcido... Los de Copa Vacía, los del Waka Waka y los de Ojos Así. Tres generaciones a las que la de Barranquilla ha sabido seducir adaptándose a cada tiempo.

Sin embargo, la ilusión por ver a la colombiana, que vuelve a actuar en España por primera vez en ocho años, no camufla completamente lo caótico del recinto, que ocupa en torno a las 30 hectáreas y que es ya el mayor escenario creado hasta la fecha en Europa. De hecho, cuando empieza el show, todavía son cientos quienes no han ocupado sus asientos.

PUBLICIDAD

Fans emocionados durante el concierto de Shakira en Madrid (REUTERS/Susana Vera)
Fans emocionados durante el concierto de Shakira en Madrid (REUTERS/Susana Vera)

Con una noche de luna creciente, Shakira ha conseguido hacer aullar a las 55.000 personas que han acudido al primero de los doce conciertos que ofrecerá en la capital. No sin una cierta reticencia inicial fruta de la vergüenza, Madrid ha aullado esta noche en varias ocasiones ante la petición de la loba alfa, consciente esta última de que tenía a toda una manada entregada a ella. Parece difícil negarse a la que enseñó que las caderas no mentían, a la reina del pop latino que se acurruca en su trono ante el abrigo de decenas de miles de gargantas.

Un show que ha ido de menos a más y que, no obstante, no ha terminado de eclosionar en algo especialmente rompedor. Ningún artista invitado ha acudido de sorpresa, aunque tampoco parecía que al público le importara demasiado, menos aún cuando en la canción final (aquella con el productor argentino Bizarrap colmada de indirectas a Gerard Piqué y Clara Chía) una lluvia de billetes inundó el escenario. Sobra decir que, aunque estos eran falsos, los de verdad se podían ver invertidos en todas y cada una de los rincones del recinto.

View the original on Infobae

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.