Por los pelos
Cuatro partidos, ¡cuatro!, 2+2, por los pelos de Saliba y por su mala cabeza. El Comité se ha pasado dos pueblos, o dos partidos, y una parte del madridismo cree que al equipo le vendrá bien el “descanso” de Vini, un lastre. Como Mourinho, lamentable en la elección de titulares, que fue perdiendo 3-1 y ganó (3-4) cuando aplicó la lógica. Mou… Ni Rómulo ni Remo, Mou, el penúltimo héroe de la Roma. “Yosé”, de aclamado a inquilino del banquillo visitante. “Yosé”, con manga ancha para el halago, la cabritera afilada y las ideas confusas. Al mando del Benfica, hace nada, no entendía “purqué” los árbitros favorecieron al Madrid en sus duelos, según él. Ahora le cuesta asimilar que los del pito, en LaLiga, le hayan puesto una crucecita a su equipo, según él. Podría decirse que juega con ventaja, que siempre es la víctima y no es infalible.
Dado que en el campeonato doméstico no muestra la exuberancia de su peor enemigo, el Barça –¿o son los árbitros?–, tocaba demostrar en Champions que con jueces europeos el Madrid se sitúa donde él ha decidido que le corresponde. ¡En la cima! Ha acertado por los pelos, los que lleva Vini de Saliba en la mano, y porque en el Olímpico, donde fue tan feliz y donde tanto le quieren, ganó de chiripa, gracias a los relevos, Espí, Endrick y Güller, después de hacer los cambios oportunos. ¿Por lo pelos? En este caso, sí. Le superó Gasperini con un equipo inferior. Buscará culpables por 80 minutos infames. Se agotan los enemigos. Le bastaría con mirarse al espejo para descubrir al verdadero, el que ya no da más de sí porque no le queda ni un conejo en la chistera. Ni una excusa. Salvo los árbitros. Teoría cogida por los pelos.
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