Milei expuso ante estudiantes: dos horas de charla, críticas a los políticos que solo quieren “ganar elecciones” y guiño a Karina: “Es más ortodoxa que yo”

El presidente Javier Milei dio hoy una clase magistral en la Universidad Torcuato Di Tella, donde cuestionó a “los políticos” para quienes lo más importante es “ganar elecciones” y lanzó un nuevo ataque a los periodistas, a quienes llamó “seres cargados de maldad”.
“Si esos seres cargados de maldad, los periodistas, se tomaran un segundo para escuchar, no dirían las estupideces que dicen”, abrió la clase Milei frente a un auditorio de estudiantes.
El Presidente afirmó que “la política como moral” va a ser el tema de su próximo libro. “Va a salir en noviembre y va a tener tres tomos; lo interesante es el tercero: la bitácora que hicimos durante los primeros 30 meses de gobierno, un punteo de 400 hojas”, precisó.
La disertación estuvo dirigida exclusivamente a los estudiantes de la universidad. En ese sentido, Milei dijo que es “raro” que hablara con “alguien que no sea un ministro”. Luego acusó a los políticos de pensar que lo principal “es ganar elecciones”. “Son capaces de mentir con tal de ganar elecciones, en el fondo lo que están viendo es un ser detestable, ególatra”, ahondó.
Enseguida volvió a cargar contra los periodistas. “Me odian porque les corté la pauta oficial y porque son de izquierda, que no vendría a ser mi posición ideológica”, enfatizó.
El presidente afirmó que se niega a “llamar al pagador de impuestos como un contribuyente: los impuestos son un robo y lo dijo como jefe de Estado”.
Luego prometió que si los argentinos lo votan y le permiten gobernar hasta 2031, “les estaríamos devolviendo 500 millones de dólares en baja de impuestos”. “¡Vaya que eso es liberarlos!”, exclamó.
El Presidente le dedicó un tiempo a cuestionar al exministro de Economía Domingo Cavallo, que había dicho que era “una burrada” cómo el Gobierno desmontó el cepo cambiario.
“Este impresentable nacionalizó la deuda en 1982, usó a los argentinos para pagar lo que se habían timbeado y le exigió a Erman González hacer el Plan Bonex; así estabiliza cualquiera. Nosotros, en cambio, estuvimos remando para limpiar el balance del Banco Central”, afirmó.
Cuando el Presidente comenzó a esbozar sus críticas al óptimo de Pareto, unos pocos alumnos comenzaron a levantarse de sus asientos y a retirarse.
“Vamos a seguir desregulando mucho, no saben lo que se viene el 11 de diciembre de 2027, si reelegimos; hay gente que no va a reconocer más a la Argentina con todo lo que vamos a hacer”.
En la ronda de consultas, un alumno le preguntó sobre los “ganadores y perdedores” del plan económico. Milei dijo que “el programa es exitoso”. “Bajamos la inflación sin expropiar, sin controles de precios y sin cargar de ajustes”, enumeró. A renglón seguido aludió al caso de FATE, con nuevas críticas contra su dueño, Javier Madanes Quintanilla, a quien llama “gomita lumínica”. “No estaba abierto a la competencia, aun cuando los neumáticos de FATE costaban lo mismo que la competencia”. “Me tiró trabajadores a la calle el día antes que íbamos a debatir la ley de modernización laboral; es un empresaurio que quiso romper; un cobarde hubiera retrocedido: nosotros aceleramos: que me digan por qué tengo que estar sosteniendo a un violento y corrupto frente al bienestar de millones de argentinos”.
Sobre el crecimiento, el Presidente volvió a reconocer que “es cierto que se desaceleró el ritmo”. “No es menor lo que está pasando en el estrecho de Ormuz, en Rusia y Ucrania; esa contracción de oferta energética hace saltar los precios, por lo que pareciera que hay más inflación y temas en cuanto a la actividad”, argumentó.
“Obvio que me gustaría que la inflación haya estado empezando hace meses con cero -agregó-, que la pobreza perfore el 25% y que la indigencia esté tendiendo a cero, pero yo no controlo la mediocridad de mis oponentes, a ellos no les interesa nada de ustedes, nada”, dijo. En cuanto a la oposición, dijo que le quisieron “meter siete juicios políticos, me intentaron pudrir la calle todo el tiempo; del otro lado hay unos orcos; hijos de puta que intentan volver al poder; más el lavado de cara que le están dando los corruptos a los periodistas”, se explayó.
También acusó, sin nombrar, a “una basura que 40 veces dijo que yo eché a Toto Caputo, cuando yo tengo una relación simbiótica con él; o que estoy en conflicto con mi hermana porque ella quiere hacer plan platita, cuando ella es más ortodoxa que yo”.
Ante la última consulta sobre cómo es negociar con Donald Trump, Milei lanzó una risa y dijo sentirse agraciado por vivir “en los tiempos de Trump, Marco Rubio y ser amigo de Netanyahu”. “Están cambiando la estructura del orden mundial, es impresionante; es importante el rol de Israel, si no fuera por Netanyahu, Israel no existiría, es un líder extraordinario”, se explayó.
“Israel es el bastión de Occidente, y si se cae, detrás va toda Europa”, agregó. Luego calificó a Trump como “Gardel con guitarra eléctrica y los Rolling Stones son sus plomos”. “El tipo tiene todo en la cabeza y es increíble”, enfatizó.
Una hora antes de la charla, ya había móviles de la Policía Federal rodeando la entrada a la universidad.
Adentro, el playón central estaba custodiado por efectivos de Casa Militar que revisaban con escáneres a dos filas de decenas de alumnos que aguardaban para bajar al aula del nuevo taller de diseño, sitio de la “masterclass”. En la entrada al aula, a la vez, miembros de la universidad revisaban la lista de inscriptos.
Quienes intentaban ingresar sin inscripción se encontraban con que les decían: “No estás”. Y eran invitados a retirarse. “Tendría que haber sido en el patio para que lo vea quien quiera, es un presidente y tiene que ser algo multitudinario”, se quejó un grupo de alumnas. En la espera, comenzó a lloviznar.
El salón del taller de diseño es largo y disponía de varias entradas. A medida que querían seguir entrando, los estudiantes se trajeron sillas de otras aulas. Varios tuvieron que quedarse parados detrás de una cinta para dejar un pasillo liberado.
Con un código QR se invitaba: “Hacé tu pregunta”.
Se trató de la reaparición del Presidente tras el discurso en la Fundación Faro, que se caracterizó por un fuerte ataque al periodismo.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.