Un tres ambientes pensado alrededor del vino y los amigos

Florencia y Ezequiel necesitaban mudarse a un espacio que se adaptara a su forma de vida, en la que el vino y los amigos ocupan roles centrales. Apenas dieron con este departamento de 3 ambientes y tamaño discreto en Núñez, empezaron a imaginar un hogar en él.
Pero había algo que hacer antes de mudarse. Todavía en obra, neutro, frío y con forma de “caja de zapatos”, necesitaba de una intervención clara para darle la personalidad que buscaban. Así llegó Julieta Bensusan, interiorista y creadora de Simplo Studio, al proyecto.
De vinos y amigos
La pareja tuvo dos pedidos muy concretos que marcaron el rumbo del diseño. Uno fue el vino. Dueños de InFuria Wines, su propio emprendimiento vitivinícola, estaban acostumbrados a vivir rodeados de cajas por todo el living. “La idea era que en su nuevo hogar pudieran tenerlas ordenadas y accesibles” recuerda Bensusan.
El segundo fue darle una vuelta de tuerca al comedor para que se alejara lo máximo posible de su forma convencional: nada de mesa y sillas. Lo que Florencia y Ezequiel querían era una barra alta que les permitiera transportarse a un bar de vinos en su propia casa. Uno acogedor y siempre abierto a los amigos.
“Al principio dudé. Podría ser incómoda para el uso diario. Pero hoy estamos super contentos con la elección”. Para poder pasar horas reunidos alrededor de ella, fueron fundamentales las banquetas tipo poltronas.
Demostramos cuánto puede cambiar un espacio a través del interiorismo sin una intervención de obra grande.”
— Interiorista Julieta Bensusan, creadora de Simplo Studio
Uno de los pocos cambios estructurales que se hicieron fue levantar una pared para separar el comedor de la cocina. El toque se lo da un empapelado que engaña a la vista, simulando ser un revestimiento de mármol. El sector se completa con un mueble con cava y una biblioteca que deja ver los libros de cocina de Ezequiel (chef hogareño por gusto).
Texturas y colores
“Desarrollé la propuesta creativa de manera integral, abarcando el living y el comedor como dos sectores diferentes, pero en diálogo, ya que están uno al lado del otro en un espacio bastante chico. Elegimos como hilo conductor los colores preferidos de la pareja: azul y verde”.
El mueble verde es uno de los protagonistas de la casa. Fue diseñado por Simplo para guardar vinos y copas, pero también para delimitar el living del comedor sin cerrarlos.
El piso original era gris y le daba un toque impersonal al espacio. Lo cambiaron por uno alemán en tono madera. También pintaron las paredes con un blanco cálido. “A partir de esas dos bases, empezamos a sumar distintas capas de interiorismo, incluyendo texturas y detalles”, recuerda Bensusan.
Departamento chico, muebles grandes
Hay un preconcepto muy expandido que señala que, en espacios chicos, es mejor optar por muebles de pocas dimensiones. “Para mí esto no tiene que ser así”, contrapone la interiorista.
Sin achicarse ante los pocos metros, se optó por muebles grandes, teniendo siempre en cuenta la circulación y el respeto de las proporciones con una mirada estética y aguda detrás.
“Si tuviese que darle un consejo a alguien que tiene un departamento chico, le diría que se anime a los muebles grandes, al color y a la personalidad. No hay por qué conformarse con lo neutro, tímido y blanco si el lugar está bien pensado y es funcional”
“Cuando uno tiene pocos metros, cada detalle, material y decisión que se toma termina teniendo mucho protagonismo. Y eso fue lo que buscamos”, concluye.
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