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Wednesday, September 30, 2026

Martín Seefeld: del mandato familiar que rompió a la soltería tras 35 años de pareja y por qué no vuelven Los simuladores

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El deseo de ser actor surgió en la escuela, pero por muchos años Martín Seefeld siguió el mandato y se hizo cargo de la curtiembre familiar, al tiempo que tomaba clases de teatro. Una oportunidad en una obra le hizo rever la decisión y se animó a dar el volantazo. Debutó en Mi cuñado y luego actuó en Montaña rusa, y desde entonces fue parte de ficciones icónicas como Rebelde Way y Los simuladores, películas y obras de teatro. Hoy forma parte del elenco de Desde el jardín, en el Teatro Metropolitan, junto a Guillermo Francella y Andrea Frigerio. En diálogo con LA NACION, el actor reflexiona sobre el mensaje de la obra, cuenta que se separó hace un año, que está transitando ese duelo luego de 35 años de matrimonio, y no descarta volver a enamorarse. Y también habla de pérdidas familiares que marcaron su camino. Además, cuenta por que no vuelven Los simuladores.

-En Desde el jardín sos el presidente de los Estados Unidos, ¿te inspiraste en algún mandatario en especial?

-No, en realidad, es un presidente de película. La obra tiene un mensaje muy profundo sobre el tema, pero el desafío es generar en el público la duda sobre la genialidad o no del protagonista… A lo largo del relato, el presidente se va convenciendo de lo que necesita convencerse, que es de que este tipo es un genio. Entonces, lee todas las metáforas como una salvación para un gobierno que evidentemente no está en buenos términos y no tiene sucesión. Es un presidente muy difícil de componer porque, si lo pensás seriamente, no podría ser tan ingenuo. La composición tiene que ver mucho más con el desafío de ese tiempo actoral al que no estamos acostumbrados, esas pausas incómodas, la observación.

"Somos amigos [con Francella], pero no habíamos tenido la posibilidad de transitar una experiencia tan larga, tan profunda como esta obra", señala Hernan Zenteno - La Nacion

-¿Habías visto la película con Peter Sellers?

-Sí, y me había parecido fantástica. Pero creo que la película no tiene el humor que tiene la obra. El cine te ayuda mucho, tenés las cámaras, los planos, con solo un gesto podés contar algo. En el teatro no, porque la gente está sentada a 50 metros y todo tiene que ser un poco más exagerado. La obra genera emoción, humor, candidez y también un deseo de que algo de todo eso pudiera existir. Estrenamos en abril, estamos de jueves a domingos, y todas las noches el teatro está lleno. Terminamos en noviembre y volvemos en marzo, hasta julio. Es una apuesta enorme, no solo desde el punto de vista económico, sino creativo. Los productores asumieron un riesgo enorme que merece este reconocimiento del público.

-No es la primera vez que trabajás con Francella, ¿son amigos?

-Sí, lo conozco desde hace muchos. En televisión hicimos Naranja y media, también estuve en El encargado, en cine hicimos la película con Araceli (Un día en el paraíso). Somos amigos, pero no habíamos tenido la posibilidad de transitar una experiencia tan larga, tan profunda como esta. Hace unos años me convocó para hacer una obra, pero no pude y había quedado pendiente. Aparte de la amistad, profesionalmente tengo una profunda admiración por Guillermo, porque es un actor fantástico, y lo que genera en la gente es fenomenal. Entonces, cuando me llamó y me comentó lo que iba a hacer y quería que yo participara, me pareció una propuesta maravillosa. Es un privilegio tener un personaje de esta magnitud al lado de él, y al lado de todo este elenco increíble.

"Tuve muchos ofrecimientos para trabajar en política, pero no me pareció que era el momento", indicóHernan Zenteno - La Nacion

-Hace varios años que no parás de hacer teatro, ahora que no hay ficción en televisión abierta….

-En 2024 hice Holter y giramos por todo el país; después hice Una clase especial con Damián De Santo, y protagonicé Los pilares de la sociedad, de Ibsen, en el Alvear, con el Eleonora Wexler y dirigidos por Jorge Suárez. Una obra que deberían haber visto todos los políticos de este país. Es una obra escrita hace 100 años, y tantas cosas no han cambiado. O sea que pasé de alcalde a presidente (risas). Vengo en la carrera...

-Has recibido propuestas para cargos públicos y no aceptaste, ¿es definitiva esa respuesta?

-No, tal vez alguna vez sea el momento. La política me parece la herramienta, sin lugar a dudas, para cambiar las cosas. Y creo que en muchos casos está mal utilizada, en otros no. Tuve muchos ofrecimientos para trabajar en política, pero no me pareció que era el momento. Soy vicepresidente de Sagai [Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes], o sea que soy dirigente y trabajo políticamente mucho. Y creo que hemos hecho cosas muy importantes por el colectivo, realmente muy importantes. Por ahora estoy muy abocado a la carrera artística y no creo que pueda hacer todo a la vez.

"La vuelta de Los simuladores está estancado porque es un proceso complejo", planteóArchivo

-¿Cuál es tu mirada sobre nuestra realidad?

-Creo que tenemos un país muy complejo, y que hay muchos cambios por hacer y también tenemos que ser lo suficientemente honestos para entender cuáles fueron los aciertos y desaciertos de las personas que hemos votado. Porque si no podemos ver los aciertos, tenemos un problema. Y también la realidad nos ha mostrado que en los últimos 20 años tuvimos cuatro presidentes distintos. Entonces, así como te da el voto, te lo quita. Creo que los políticos tienen que ser muy cuidadosos del voto que le da la gente porque si no, no hay manera de poder realizar un cambio profundo.

-¿Tenés otros proyectos?

-Siempre estoy creando proyectos audiovisuales, proyectos para plataformas y teatrales también. Tuvimos una productora con Pablo Echarri e hicimos cosas hermosas, pero ya no. Aunque seguimos trabajando juntos en Sagai. La productora, ahora soy yo.

-Pasaron más de 20 años y te seguimos preguntando por Los simuladores, ¿se va a hacer la película o no?

-Está estancado el proyecto porque es un proceso complejo. La realidad es que muchos de nosotros pensamos distinto de cómo habría que abordarlo y en los tiempos que hay que abordarlo. Son las mieles y los riesgos de hacer un proyecto en equipo. Hay un momento que podés concordar, y otros que no. Entonces, cuando no se concuerda pasan estas cosas. Todos queremos que vuelvan Los simuladores. En lo personal estoy muy deseoso de que el proceso termine de manera virtuosa. Pero entiendo que, como actor, como en la política, hay que madurar y entender el bien común.

"La actuación es una profesión en la que necesitás una gran capacidad administrativa", dijoHernan Zenteno - La Nacion

-¿Te acordás cómo fueron tus comienzos?

-Laburé por primera vez en Mi cuñado y creo que ese mismo año también estuve en Montaña rusa. Una experiencia tremenda porque tuve la suerte de que los dos programas tuvieran mucho éxito. Me siento agradecido porque trabajé en programas interesantísimos con elencos maravillosos. Los simuladores, Rebelde Way, Carola Casini, Gasoleros… Tantos…. Me sorprende mucho lo que ha pasado porque con Rebelde Way y Los simuladores porque hay chicos que no habían nacido y hoy me paran por la calle para sacarse una foto o preguntarme algo.

-¿Pensás que la televisión de aire puede volver a generar ficción?

-No solamente pienso que tiene que volver, sino que creo que va a volver. Porque hay mucha gente que no tiene acceso a las plataformas y, además, en televisión ve a sus actores. Hay otra gente que consume una serie en un día y al siguiente ya no sabe muy bien qué vio. Y a otros les gusta la forma de ver la televisión, cada día un capítulo. Entonces, creo que hay que trabajar para eso mucho. Todas las patas de la mesa tienen que trabajar para ponerse de acuerdo y que sea virtuoso para todos.

-¿Qué hacías antes de ser actor?

-Trabajé muchos años en un negocio familiar, una curtiembre, y estudiaba teatro. Descubrí esta vocación en el colegio, pero los mandatos fueron fuertes y me dediqué al negocio familiar, el status quo, la cosa más cómoda. Fue difícil al principio porque haciendo bolos no tenía continuidad laboral y me costaba mucho. Entonces, puse un negocio de camperas de cuero, después confeccionaba para las marcas, luego volví a la relación de dependencia, aunque estaba pautado que yo podía trabajar en televisión. Ahí me llamó Adrián Suar para hacer Poliladron en teatro y tuve que tomar una decisión. Me la jugué, fuimos en verano a Mar del Plata, y a la vuelta Adrián tuvo la generosidad de sumarme al programa para entrar en un personaje maravilloso entre Laura Novoa y él. Fue lo que me permitió empezar a trabajar.

"Hoy tengo el privilegio de estar conmigo", señalóHernan Zenteno - La Nacion

-Siempre fuiste muy emprendedor…

-Sí. Tuve bares, tuve restaurant, tuve pizzerías.

-¿Ahora tenés algo fuera de la actuación?

-No, pero siempre, siempre tengo la tentación porque soy muy inquieto. Y este es un oficio complejo porque tenés parates laborales, a veces largos y pasás de 10 a 0. Entonces, vos no podés estructurar nunca tu vida. Es una profesión en la que necesitás una gran capacidad administrativa.

-¿Alguno de tus hijos sigue tus pasos?

-Tengo dos hijos, Pedro y Lola. Pedro es un artista maravilloso, en el sentido de su sensibilidad. Es un bailarín tremendo. Ha estudiado baile, y trabaja mucho en eso. Pero también ha determinado que quiere tener un título y estudia ciencias del comportamiento. Lola estudia economía empresarial. Y yo los acompaño.

-Te separaste después de 35 años de matrimonio, ¿cómo llevás esta nueva realidad?

-Sí, nos separamos con Valeria después de 35 años… Estoy haciendo mi proceso de vida, caminando en esta nueva forma. Nos separamos hace un año y es un duelo y uno tiene que entender que la vida del matrimonio es completamente distinta a la vida de estar sin la familia o sin la pareja. A la familia no la perdés nunca, pero te cambia la forma de vida. Hoy tengo el privilegio de estar conmigo. Entonces, siento que es importante este recorrido y valoro todo lo que me toca vivir. A partir de una cantidad de pérdidas que he tenido, tengo la filosofía de vivir el hoy.

-Perdiste a un hermano y a un amigo en el atentado a la AMIA, ¿es así?

-Y hace poco murió mi segundo hermano, de un infarto. Mi amigo, que era como un hermano, murió en el atentado a la AMIA, y mi hermano mayor falleció por un EPOC. Yo creo que uno en la vida va tratando de construir un camino y también de crear su propia forma de vivir. Con este trabajo nuestro, vivís estas situaciones y a la noche tenés que hacer función…

-El show debe continuar…

-Sí. Entonces ahora... Es hoy. Aprendí a estar presente en el momento que me toca vivir. Porque nunca sabemos qué sigue… La vida es sorpresiva.

-¿Te gustaría volver a enamorarte?

-Sí, el amor es una fuerza enorme... La energía más importante que existe, la más potente.

-El amor mueve el mundo, dicen.

-Así debería ser, pero no pasa. Muchas veces creo que el amor no tiene el peso que tendría que tener. Y, sobre todo, muchas veces pasa en quienes deciden el futuro de muchos otros.

-Tuviste un primer matrimonio con Raquel Mancini, ¿siguen en contacto?

-Sí, porque soy muy amigo del hermano y quiero mucho a su familia. Con Raquel nos casamos muy jóvenes y estuvimos tres o cuatro años juntos. Cada vez que me encuentro es con alegría. Tengo la sensación de que no hay que criticar las propias elecciones. Quiero que Raquel esté bien, que le vaya bien. Y a Valeria también, claro… Y así con toda la gente que uno ha elegido en la vida. No me quedo con rencores y con mala energía, todo lo contrario. Todo lo que se hace con amor, con respeto, con cuidado, termina dando buenos resultados, por más difícil que sea la situación.

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