Lamine Yamal patenta el flip-flap con rabona
Las estadísticas oficiales de la Liga dijeron que, en el Barça-Getafe, Lamine Yamal no ejecutó ningún regate en todo el encuentro. Incluso dicen que ni tan siquiera lo intentó. Quizá por eso, el crack le pidió a Flick que no le cambiara cuando el entrenador le preguntó si podía hacerlo. Con este dato tan raro, Lamine Yamal se presentó RAMS Park con ganas de demostrar, en Champions, que se sale. Se segundo tiempo ante Galatasaray fue una de sus mejores actuaciones con la camiseta del Barça. Un recital continuo de 48 minutos que, además, quedará para la historia como el día que inventó un nuevo regate jamás visto. No fue un churro. No se la llevó de rebote. La jugada por la línea de fondo que terminó en pase de la muerte a Gordon, fue más que un regate de rabona, o una “media rabona” como dijo el propio Lamine. Fue una improvisación en directo de algo que le han visto hacer en los entrenos. Él, que de niño flipaba con los regates de Ronaldinho primero y de Neymar después, pone en práctica jugadas que no tienen ni nombre. En la ejecución de Estambul, Lamine Yamal combinó una elástica, el flip-flap de toda la vida, con el regate de rabona. Pero, como él mismo contó en CBS Sports a Titi Henry, es un recurso que utiliza para engañar al rival sobre qué lado le va a rebasar con el exterior del pie y, con un movimiento raudo de tobillo aleja al contrincante y se lo saca de encima. El amague lateral del cuerpo va, al mismo tiempo, que el toque con el exterior del pie para cambiar la trayectoria. El efecto visual es el de una goma elástica. Si encima lo ejecutas con rabona, la Lamininha es un regate patentado por un mago de 19 años. Y, lo mejor, es que juega en el Barça.
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