OrionX: los dos excompañeros de informática tras el mayor criptoescándalo en Chile

OrionX nació en una sala de clases. Fue parte de un proyecto universitario de los estudiantes Roberto Zibert Jara y Joaquín Díaz Rojas, quienes entre 2016 y 2017 comenzaron a crear el exchange. Estudiaban Ingeniería Civil Informática en la Universidad Adolfo Ibáñez, donde se conocieron y formaron una dupla inseparable. “Vamos a hacer historia”, dicen que Zibert sostuvo en una de las presentaciones universitarias del proyecto, que prometía mejorar el acceso a estos activos. Al cierre de esta edición Zibert y Díaz acumulan cuatro querellas por un supuesto desvío de fondos por US$7 millones: una, de sus exsocios de OrionX y tres de exclientes de la firma.

Los dos habían mantenido silencio hasta ahora. El 2 de septiembre fueron desvinculados de la compañía por “incumplimiento grave de sus obligaciones”. La firma los responsabiliza de un desvío de fondos por casi US$7 millones. “Se nos ha negado y ocultado información crucial para la toma de decisiones, hemos intentado en múltiples ocasiones realizar citaciones de directorio y se nos han negado las instancias”, dijo Roberto Zibert a Pulso. “Desde el día uno hemos tenido una actitud colaborativa, hemos participado de todas las investigaciones, hemos facilitado toda la información que se nos ha solicitado. Incluso antes de las investigaciones se nos apuntó con el dedo y se ha intentado hacernos responsables de algo que no corresponde”, añadió Díaz.
Según la compañía, una auditoría forense de Deloitte -iniciada el 27 de octubre de 2025 y que se extendió por unos seis meses- a operaciones efectuadas entre 2018 y 2022 confirmó el traspaso de activos hacia billeteras no administradas por Orionx, algunas de las cuales estarían vinculadas a Zibert y Díaz, algo que ellos niegan. “La revisión externa dejó fuera de su alcance, de manera expresa, el área a cargo de Joel Vainstein. Y el contrato que definía ese alcance se mantuvo fuera de nuestro conocimiento como directores más de seis meses. Por lo tanto ese informe de Deloitte, que demoró alrededor de seis meses, es totalmente incompleto y omitió investigar la principal línea que existe respecto del descalce de las cuentas”, denuncia Zibert.
De la luna al suelo
Zibert y Díaz, ambos de 32 años, y Joel Vainstein, ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile de 36 años, se asociaron en 2017 para crear Orionx. Al negocio se sumaron los también emprendedores Rodrigo Segal y Nicolás López, quienes después dejaron la compañía para concentrarse en su startup Justo.
Exempleados de Orionx relatan que en los primeros años la oficina solo crecía: contrataron más programadores y los clientes seguían llegando, seducidos por la facilidad para operar: la firma permitía depositar la fondos y elegir cuando comprar las criptomonedas. “To the moon” era una de las frases/hasthags favoritas con las que ahí adentro celebraban tan buenos tiempos. En el mundo cripto esa expresión es ampliamente utilizada para describir optimismo. La semana pasada fue desvinculada parte importante de la plantilla.
Descrito como más callado que Díaz, a Zibert, el CEO, todos lo llamaban simplemente Robert o Robertzeta y era conocido internamente por su afición a Pink Floyd y sus posturas de finanzas libres. Ex alumno de La Salle en Ñuñoa, era quien llevaba -prácticamente como una cruzada- la agenda de empujar la formalización del mundo cripto, destinando tiempo y recursos para enfrentarse a la banca. Tuvo roces por ello dentro del propio grupo. Hay quienes dicen que ahí fue donde empezaron las diferencias.
En abril de 2018, los bancos cerraron las cuentas de OrionX y después las de otros exchanges. La firma acudió al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y Zibert tomó un rol importante en la discusión de la ley Fintech. Un emprendedor financiero dijo a Pulso que en ese tiempo ya se comentaba en el mercado que Orionx no cumplía a cabalidad con todos los protocolos antifraude y lavado. Un afectado por la caída sostuvo que empezó a operar en 2017, porque era la única que le permitía transferir “sin problemas” unas platas desde Italia. Mantiene retenidos $20,6 millones.
Orionx, en todo caso, buscaba cumplir con la ley Fintech, lo que les permitiría entrar a varios negocios y mercados de la región. En 2025, Tether, la mayor compañía de stablecoins del mundo, lideró una ronda de inversión Serie A, inyectando US$4 millones en efectivo en la compañía chilena. Todo iba bien. Pero en apariencia.
Zibert y Díaz soñaban con ser los fundadores del primer banco 100% descentralizado de Chile. En junio de 2026, la CMF rechazó su solicitud y emitió una alerta señalando que la plataforma no contaba con autorización para prestar sus servicios.
A pesar de eso, Orionx siguió captando recursos. En la firma aseguran que lo hicieron porque con la cortina abajo no podían negociar la venta de la cartera o un financiamiento para enfrentar el descalce por casi US$ 7 millones que encontró Deloitte.
El quiebre
Pero antes que todo, hubo un quiebre del que se dieron cuenta algunos trabajadores de la firma. De un día para otro Zibert, el CEO, desapareció de la compañía. Estuvo meses fuera, debido a problemas de salud. Solo algunos sabían que se había distanciado definitivamente de Joel Vianstein, quien hoy lidera las acciones penales en su contra. Desde diciembre de 2024 es el nuevo CEO de Orionx.
Vainstein se había concentrado en la división Over The Counter (OTC), una mesa para operaciones institucionales y de alto patrimonio. Era el principal negocio del exchange, nada que ver con ese banco descentralizado que soñaba la dupla Zibert-Díaz.
La crisis estalló el 27 de octubre de 2025. “En la sesión de directorio, Joaquín leyó el informe preliminar del descalce, que fue el resultado de la primera investigación que hicimos los dos sobre los sistemas de la plataforma. Esa es la respuesta que se nos pidió y esa es la que entregamos. Después de esa sesión se formó un comité de trece personas, del cual nosotros formamos parte, con asesores externos, que sesionó todos los días durante tres semanas. Tampoco se logró reconstruir la información. Está escrito en su propio informe: al cierre de la investigación no fue posible recrear con certeza la serie de tiempo de la custodia”, precisa hoy Roberto Zibert.
Por si fuera poco, este año la plataforma fue acusada de haber sido utilizada por parte de integrantes del Tren de Aragua para transferir dinero.
Orionx se querelló el 3 de septiembre contra Zibert y Díaz, a quienes le imputan transferencias irregulares hacia billeteras no reconocidas entre 2018 y 2022. La empresa sostiene que Díaz era el único funcionario con permisos para operar los sistemas. “El informe forense dice: no fue posible distinguir qué proporción de esos fondos correspondía a clientes y cuál a la compañía, y el acceso compartido a las cuentas impide atribuir la ejecución de operaciones específicas a una persona determinada. La querella de Joel da por establecido justamente lo que el informe declara no haber podido establecer”, dice Zibert y añade: “El informe no nos atribuye la ejecución de esas operaciones, y no obtuvimos beneficio de ellas. Revisó además nuestro patrimonio, bienes, antecedentes judiciales y la prensa, y no encontró nada anómalo”.
7% por el rescate
El 3 de septiembre Orionx cerró sus operaciones totalmente. Se formó un equipo de transición, compuesto por el CEO y directivos de áreas clave como contabilidad, backoffice, atención a público, compliance y TI.
Desde esa fecha, en su página web cuelga un plan de cierre y restitución de activos de 5 etapas -y sin fechas- que contempla la reconciliación de todas las transacciones y la formulación de una metodología de pago. En el mercado y foros criptos ya se habla de que habría una quita importante en caso de que los US$7 millones no pudieran ser habidos. No obstante, la propia trazabilidad que entrega la tecnología blockchain debiera permitir seguir el rastro de ese dinero.
De hecho, varios de los afectados comenzaron a recibir en los últimos días una oferta de recuperación de sus inversiones de parte de la firma ChargeBackInternational, que en su web asegura tener más de 500 operaciones exitosas de rescate. Cobran el 7% de comisión.
En los foros especializados, los afectados están organizándose. El propio Ministerio Público abrió un RUC que se comparte en la red para quienes deseen denunciar. También hay un borrador de una querella criminal, similar a la que interpuso Orionx. El inversionista Pablo Uribe sostuvo que siguiendo los consejos del grupo ya hizo una denuncia en fiscalía, otra en el Sernac, “y haré otra en la CMF cuando ya tenga el detalle de las transferencias que hice hacia las cuentas de Orionx. También tengo la opción de una demanda penal y colectiva que ofrece un abogado del grupo de afectados para perseguir directamente a Orionx y sus directivos”, explicó. Tenía unos $12,3 millones en la firma, más de $2 millones que ahora están en el corralito y el resto en Bitcoins.
Otro inversionista, René Castañón, presentó una querella tras haber invertido, dice, $ 72 millones en capital, monto que al 2 de septiembre, cuando su perfil de usuario desapareció, eran $ 254 millones. Castañón se querelló contra los tres fundadores, incluyendo a Vainstein. “El día 4 de septiembre de 2026 a las 12:10 hrs., recibí un correo electrónico directo de los querellados Joaquín Díaz y Roberto Zibert, en el que manifiestan estar ‘en shock’, rechazan los cargos y escudan su responsabilidad señalando que ‘no existe certeza ni claridad sobre el descuadre contable de la empresa’”, dice su querella.
La firma anunció que los montos que correspondan a cada cliente serán informados individualmente con el detalle del proceso y de los activos que le correspondan. Cuando todo termine.
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