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Sunday, September 13, 2026

Una flor adelantada a su tiempo: hallan en China un fósil de 295 millones de años que sitúa a los frutos antes que los dinosaurios

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Hoy en día, las plantas con flores y fruto (las angiospermas) son el grupo dominante del reino vegetal, pero la ciencia no sabe con certeza cuándo aparecieron las primeras. El consenso generalizado apunta al Cretácico, hace unos 130 o 145 millones de años, si bien hay otras estimaciones que sitúan su origen mucho antes. Precisamente un nuevo fósil hallado en China trae a la palestra esa discusión porque propone una edad mucho más antigua: 295 millones de años, es decir, del Pérmico temprano.

El hallazgo. Un equipo de investigación del Instituto de Geología y Paleontología de Nanjing, de la Academia China de Ciencias, ha descrito un nuevo género y especie, Permocarpelloides shuozhouensis, procedente de la mina de Antaibao, en Shuozhou, provincia de Shanxi. El fósil conserva tres estructuras diminutas (de entre 4,2 y 4,8 mm) dispuestas en paralelo, cada una de ellas con pequeñas bolitas en su interior que, según el equipo, son óvulos o semillas en distinto estado de desarrollo. La formación geológica donde apareció está datada (con el método de uranio-plomo de alta precisión) entre 295 y 298,9 millones de años.

Por qué importa. Si la interpretación de este equipo se sostiene, significaría que las flores serían unos 150 millones de años más antiguas de lo que la ciencia pensaba.

Tan importante como la antigüedad del fósil es cómo están esas semillas y óvulos: encerradas dentro de la estructura externa, precisamente el rasgo característico de las angiospermas desde que el botánico Paul Hermann acuñó el término hace más de tres siglos (y que de hecho es el origen etimológico de su nombre), y lo que las diferencia de las gimnospermas, que dejan sus semillas expuestas. Un ejemplo: los pinos.

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No es el primero, pero sí el más convincente hasta ahora. Vaya por delante algo: este fósil chino no es el primero con el que este mismo equipo cuestiona el origen cretácico de las angiospermas. Sin ir más lejos, ya habían propuesto hasta tres candidatas anteriores: Taiyuanostachya, Yuzhoua y Dengfengfructus, como posibles angiospermas de esa misma época. La novedad aquí es que, a diferencia de las anteriores, los tres carpelos del nuevo fósil están ordenados de una forma que recuerda a la organización estructural de las flores actuales, como las Magnoliales.

Sí, pero. Encontrar posibles flores anteriores al Cretácico es algo que lleva décadas siendo polémico por una razón: los fósiles están incompletos, lo que abre la puerta a interpretaciones diversas. El equipo de investigación admite, de hecho, que aunque Permocarpelloides terminara clasificándose como una gimnosperma extinguida con una morfología inusual, seguiría siendo un hallazgo evolutivamente relevante al demostrar que el hábito de encerrar las semillas ya se estaba ensayando en el reino vegetal mucho antes del Cretácico.

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