Voces en el viejo Palau d'Esports
El histórico Palau d’Esports de Montjuïc lleva cerrado casi dos décadas. El pasado domingo, mientras los barceloneses festejaban el último día de la Mercè, el icónico recinto que congregó a varias generaciones guardaba silencio.
Nadie diría hoy que su pista albergó funciones de circo, musicales, teatro, mítines y fue bandera del mejor deporte local e internacional. Ajenos al jolgorio de la fiesta, bajo los porches que soportan su cúpula arqueada dormían cuatro hombres junto a grandes bolsas llenas de enseres, ropa y comida.
En el edificio de la falda de Montjuïc se coronó Joaquim Blume, Pinito del Oro hizo las piruetas más increíbles en su trapecio y López Balcells debutó con el Barça de balonmano en Europa. Más. Serrat cantó a los poetas, Bruce Springsteen conmovió con el himno ‘Born to run’ y la gimnasta Carolina Pascual fue plata en rítmica en 1992, cuando la montaña cambió las barracas por los estadios.
El trompeteo de los elefantes, el saxofón del payaso triste y el crochet del boxeador que excitaba al aficionado aún parecen oírse desde la calle Lleida.
El Palau fue pensado por el arquitecto Josep M. Soteras i Mauri, un especialista en recintos deportivos. Se había hecho necesario para descargar la actividad del Canódromo Pabellón y dotar a la ciudad de un coliseo cubierto capaz de organizar los más prestigiosos eventos deportivos y ser la admiración de Europa. La instalación se levantó sobre los terrenos de un palacio de la Exposición del 29 y fue pieza fundamental de los II Juegos Mediterráneos (15 al 25 de julio de 1955, con 10 países y 1153 atletas).
Las calles de Barcelona se iluminaron, hubo concurso de escaparates y actos culturales y el Barça animó a sus socios a vivir la competición deportiva más importante.
Sebastián Junqueras fue el último relevo de los atletas anónimos que llevaron el ánfora con agua del Mediterráneo desde Empúries a la fuente de la Puerta de Maratón del estadio. A continuación, el España-Francia de fútbol dio el banderazo de inicio.
A las 22.30, a la hora del ‘music hall’, dio inicio en el Palau el torneo de hockey sobre patines con los partidos Italia-Egipto y España-Francia. Basket, boxeo, lucha y halterofilia compartieron el recinto. El español más destacado de los Juegos fue Joaquim Blume con seis medallas de oro y una de bronce.
El circo estuvo muchos años ligado a un pabellón también familiar. A finales de 1956 atracaba en el puerto de Barcelona el transatlántico ‘Conte Biancamano’. Las pancartas que esperaban en el muelle anunciaban la llegaba de la gran Pinito del Oro (María Cristina del Pino Segura Gómez), la famosa equilibrista. La canaria llegaba para representar al circo Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus en el Festival Mundial del Circo que durante muchos años se convertiría en un espectáculo obligado por Navidades. Su popularidad era comparable a la de un torero o un futbolista.
El Barça de basket debutó en la Copa de Europa ante el Marocaine Casablanca en 1960 superando por dos veces al rival, en casa ante 5.000 aficionados (98-61). El Joventut Kalso, con Buscató, Cortés y Oleart ganó su primera Liga en 1967 imponiéndose a los azulgrana en Montjuïc y tras la derrota del Madrid en la pista del Estudiantes.
Barça y Espanyol tuvieron sus secciones realquiladas. Los culés esperaron a que el Palau Blaugrana se inaugurara en 1971. El basket blanquiazul, con los Philips, Illa y Tramullas jugó en el Palau en los años 80. El club perico espera conocer el futuro del recinto para tantear una posible vuelta. Miles de actos deportivos y culturales siguen vivos en la memoria de los barceloneses.
Lluís Llach actuó el 15 de enero de 1976, dos meses después de la muerte de Franco. La histórica cita reunió a dirigentes políticos en la clandestinidad, Trias Fargas, Antoni Gutiérrez Díaz o Jordi Pujol, entre otros, personalidades de la cultura además del presidente del Barça, Agustí Montal, Carles Rexach y Marcial Pina y el tenista Manolo Orantes. Serrat, Llach y Raimon compartieron escenario en 1983 en un festival benéfico por los afectados de las lluvias en Catalunya y Valencia.
Montjuïc fue el escenario de inolvidables conciertos (Bob Dylan, Oasis, Joe Cocker…) durante dos décadas hasta que el Palau Sant Jordi, poco antes de los Juegos del 92, lo condenó al abandono. Después fue remodelado para ser el Barcelona Teatre Musical (2000-2014). El último proyecto iba a ser la sede del Barcelona Sports Hub. Descansa en un cajón.
VINTAGE / 1950
Kubala debutó con un gol ante Osasuna en un amistoso en Les Corts
El 16 de junio de 1950 Kubala firmó su primer contrato con el FC Barcelona por tres años en las dependencias del pasaje Méndez Vigo. Una denuncia de la Federación húngara y su ficha como profesional le supuso un largo tiempo de espera hasta que pudo debutar oficialmente el 29 de abril de 1951 en un partido ante el Sevilla de Copa en Les Corts. Ante la larga demora, el club azulgrana organizó hasta nueve partidos amistosos para que mantuviera el tono para la competición.
Los rivales fueron Osasuna, Selección de Amberes, Eintracht, Racing de París, Newell’s, Universidad Católica y Francia B. Así, el primer partido que disputó fue ante los navarros en Les Corts el jueves 12 de octubre de 1950 ante 48.000 espectadores. La tribuna costaba 35 pesetas y ocho la general. Los azulgrana se impusieron 4-0 con goles de Escudero (2), Kubala y Aloy. Fernando Daucik alineó a un equipo con suplentes: Velasco, Torre, Curta, Pedrín; Brugués, Abella; Cánovas, Escudero, Aloy, Kubala y Nicolau.
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