ESPN DeportesYankees con Mcmahon y Rice imponentes, toman ventaja en la serie ante RaysThe Jerusalem PostEight sailors assigned to USS Lincoln attempted suicide, Navy Secretary tells Congress한겨레사격 소승섭, 유도 김혜미…30~40대에 AG 첫 출전 ‘금’보다 값진 도전UOLAlagoas tem disputa de cardeais do antigo e do novo centrão em embate de Lira e Renan CalheirosHong Kong Free PressHong Kong slams EU report claiming ‘deterioration of fundamental freedoms’ in the city中国新闻网(长征胜利90周年)百件作品绘长征 广西美术作品联展回望革命历史PunchSenator facilitates market to boost commerce in Edo communityLenta.ruВ США заявили о готовности расширить торговое соглашение с КитаемMalay MailWoman found dead in Kuala Kangsar home, police arrest two suspects believed to be relativesLa NaciónFuror por Lizzie Borden: las principales diferencias entre la historia real y la serie Monster de NetflixGlobal NewsFrom meat to the saddle: B.C. rancher trains yaks to carry ridersEl ComercioDólar BCV HOY, miércoles 23 de setiembre: Tipo de cambio y tasa oficial en Venezuela
The Daily Newsstand · Free, Always
Thursday, September 24, 2026

El Frente Amplio y la “puerta giratoria”

Translate

El Frente Amplio (FA) ha estado sumido por estos días en una discusión interna por el rol que algunos de sus militantes están jugando en el sector privado, luego de su paso por el gobierno del expresidente Gabriel Boric. En particular, ha generado “ruido” el hecho de que Matías Meza-Lopehandía, exjefe de gabinete de Boric, admitiera que se desempeña en una oficina de lobby. Al respecto, reconoció que nunca ha recibido reproche ni crítica alguna por este tipo de labores. También ha sido motivo de reproches el hecho de que Sebastián Aylwin, exjefe de la Oficina de Evaluación Ambiental, haya sido fichado como asesor de una empresa dedicada a la producción de litio. Aylwin ha señalado que dicho rol no supone ningún conflicto de interés.

El exministro de Hacienda Nicolás Grau y militante de la tienda entró al debate, planteando que quienes fueron ministros o subsecretarios deben ser especialmente cuidadosos con sus trabajos posgobierno, no solo preocupándose de los conflictos de interés, sino también de la “imagen”, haciendo el distingo entre quienes ejercieron cargos de confianza de aquellos con menor grado de responsabilidad.

Ciertamente resulta válido que un partido político busque generar estándares que prevengan posibles conflictos de interés, pues si bien la Ley del Lobby establece una serie de criterios, es evidente que el tránsito desde el sector público hacia el mundo privado -particularmente de quienes aterrizan en sectores que en su calidad de exautoridades fiscalizaron y regularon- puede conllevar situaciones complejas, y en tal sentido es bienvenido autoimponerse límites exigentes. Sin embargo, resulta inevitable que en el caso del FA dicho debate resulta más complejo que en otros partidos, ya que desde un comienzo presumió poseer una escala de valores y principios muy distinta de los partidos tradicionales, siendo, por ejemplo, muy críticos de la llamada “puerta giratoria”, o viendo con recelo el mundo privado.

Ese sesgo volvió a quedar a la vista con las duras críticas de la que fue objeto el exministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, por parte de la expresidenta de la colectividad Constanza Martínez, luego de que Cordero asumiera la representación de los salmoneros en un requerimiento que la oposición presentó ante el Tribunal Constitucional para impugnar artículos de la Ley de Reconstrucción del gobierno. “Siempre hemos criticado la puerta giratoria entre los cargos públicos y la defensa de los grupos económicos, por eso no podemos hacer una excepción cuando se trata de alguien de nuestro sector”, señaló.

Este debate interno puede ser la oportunidad para que la militancia del FA reevalúe sus postulados, y abandone estos sesgos que al final terminan convirtiéndose en un disparo en los pies. Para cualquier partido es bienvenido que su militancia vaya adquiriendo distintos tipos de experiencias, y si bien el servicio público es una dimensión indispensable, el desempeñarse en el mundo privado también forma parte del bagaje que se requiere para desempeñar con propiedad las responsabilidades de gobierno. De allí que en la medida que se cumpla con la ley y los conflictos de interés se manejen adecuadamente, las funciones de lobby o de asesorías son actividades legítimas, que permiten perspectivas que difícilmente tendrá alguien que solo ha trabajado para el Estado.

Más sobre:ExautoridadesConflicto de interesesSector privadoSector públicoSesgos
View the original on La Tercera

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.