Palermo en el Olé Summit: del tremendo recibimiento a su charla sobre Boca, Messi, la Selección, ser DT y más

Martín Palermo pasó por el Olé Summit 2026 en La Usina del Arte este martes y la sala se colmó: hubo un recibimiento tremendo al canto de "Paleeermo, Paleeermo" como también el famoso "Muchas gracias, Palermo, muchas gracias, Palermo..." y camisetas de Boca y de Estudiantes por doquier. Allí, con Vicente Muglia, prosecretario de Olé, y Mariano Dayán, director del medio, como moderadores, el Titán habló de todo: sus comienzos en Estudiantes, su vínculo con el diario, Boca, Lionel Messi, la Selección y mucho más.
El comienzo de su carrera como futbolista: "Yo debuté con 18 años en el año 92, y en el 96 (cuando se creó Olé) yo tenía 22 años, y era ahí el consolidarme, dar los primeros pasos en Estudiantes, y empezar, junto con ustedes, a aparecer, ¿no? Por los colores del pelo, por los festejos un poco raros de esa época, y que lo empezaba a pasar bien, dentro de ese sueño que tenía, como cualquier niño, de ser jugador profesional, y llegar a eso. De consolidarme en el primer equipo, trascender, y generar eso, que Olé enseguida haga las tapas con los pelos rubios, los festejos, eran parte de mi comienzo, de mi carrera".
Su vínculo con Olé: "(El diario) Nos hacía acercar a la gente. Hoy quizás es un faltante: los que muchos el día lunes iban a comprar el diario, hoy lo ven más por lo que son las redes sociales y todo eso. Yo recuerdo que mi papá lo primero que hacía el lunes era ir a comprar los diarios desde muy chico, y hoy los tengo todos guardados, mi papá me juntaba todos los recortes desde esa primera época que empecé a salir. La verdad que es un recuerdo inolvidable de todo eso, que lo tengo en casa bien guardado".
La primera camiseta que cambió: "Las primeras camisetas así importantes que cambié fue la de Diego en la Bombonera, yo jugando para Estudiantes y él para Boca. Fuimos al sorteo y se la pedí y cuando terminó el partido me la dio. ¿Subastarla? No me la sacá nadie... No tiene precio. Creo que es el primer recuerdo importante que me viene a la memoria en esos inicios. Tener la camiseta de Diego es una reliquia, un privilegio para mí".
El DT del Calamar ingresó al evento.
Sus festejos alocados: "Hay de todo. Subirte al alambrado... Yo una vez en La Plata le saqué un gorro a un bombero y hacía que era un bombero. Agarré el palo del córner y hacía que mataba... Cosas de ese momento. Después el gol a River, el 2 a 1, que pobre, atrás del cartel estaba el Busquita, el podólogo, y si vos lo ves en la imagen, pobre, él estaba asomado así, cuando yo me tiro, ya desapareció. No estaba más, pobre. Era lo que me salía en el momento. Que hoy en día muchos se te acerquen y digan, 'sabés que en tal gol el abrazo que nos dimos con mi papá...'. Eso es único. Lo que genera el momento del gol y esa pasión que desata en todos los hinchas".
Cómo se convive con esos recuerdos como jugador siendo ahora DT: "A veces alguno te aparece con 'mirá lo que hiciste, mirá los festejos que hacía'. Y ahora uno tiene que estar dentro de un ámbito más de seriedad. Pero todo es por esa confianza que hay con el jugador. Es el acercamiento que a mí me gusta tener con el jugador, en el trato, en el día a día".
El secreto de sus goles: "Yo vivía del gol. En la concentración, me iba a dormir y yo no es que soñaba, sino lo veía, lo visualizaba, me lo imaginaba, creía que podía pasar, que esa situación en el partido podía ser factible, entonces para eso me preparaba, también en lo que eran los entrenamientos, que vos me decís, 'bueno, el gol a Banfield, la chilena'. No es que fue la primera vez que tiraba a una chilena en un partido, sino que en los entrenamientos, los trabajos de definiciones, también lo hacía, y después, en esa repetición de los trabajos, dentro de la cancha vuelve a suceder una acción similar y pasa eso. Entonces trabajaba sobre eso. Era mi mayor pasión hacer el gol. Era soñar con eso, vivir de eso y la necesidad de conectar con el hincha por medio del gol".
Si siente una conexión con los hinchas por fuera de Boca y de Estudiantes: "Sí, es lindo. Hasta la gente de River... Me tocó vivir en este último Mundial estar cercano a la gente, vivir esa experiencia de otro lugar, como comentarista y estar cercano también a los jugadores, pero también a los hinchas, y que ahí eran hinchas argentinos, pero cada uno lleva obviamente su corazón identificado con cada club, pero ahí no había camiseta. La verdad que había cariño y afecto todo el tiempo, en cada cancha que jugaba la Selección y nos cruzábamos era foto, autógrafo... Volví a sentir algo que sentía como jugador, pero hoy, con un respeto de todos, de todos los hinchas, de todos los equipos".
El Titán habló de sus goles, su forma de jugar y el respeto que se ganó entre los hinchas del Xeneize.
Lo que le dio Boca: "Yo estoy agradecido porque, obviamente, la camiseta de Boca me hizo a mí trascender en el mundo, es la realidad. Después, obviamente, con mi posibilidad en la Selección Argentina, pero todo lo que pude lograr con la camiseta de Boca, es eso. Y después con el respeto y con lo que yo siempre dentro de la cancha me manejé hacia los demás equipos y a los demás hinchas, es lo que, obviamente, hace que hoy exista ese reconocimiento".
Su gol más increíble: "Por toda la secuencia y por lo que se vivió ese día fue el gol a Perú, creo que por todo el contexto del partido, en la necesidad de que nosotros ganáramos ese partido, de lo que significaba para clasificar al Mundial de Sudáfrica. Después, los dos goles al Real Madrid para mí están entre los más importantes de mi carrera".
El gol del muletazo a River: "Estaba convencido que si me tocaba, era eso, creérmela que algo iba a pasar, que iba a suceder, en el momento que Carlos (Bianchi) me dijo junto con los médicos de que estaba la posibilidad de estar para ese partido de vuelta, era esperar ese momento. Carlos me dio esa posibilidad de entrar y desde ese momento mi cabeza no dejaba de pensar de que en algún momento pudiera tener alguna situación. Fue en esa última jugada que se dio, un poco en esos movimientos lentos, medio torpes, pero que termina entrando ahí abajo. Fue una lesión de casi cinco meses y medio donde no sabés en todo ese tiempo si vas a volver a jugar, de qué manera vas a volver, si eso no te va a volver a suceder, entonces todas esas cosas juegan en tu cabeza; era mi primera lesión importante y justo volver en un clásico así fue más que especial".
Su mentalidad, un factor determinante en su carrera: “Creo que fue un factor determinante para mi carrera mi cabeza. Como yo buscaba todo el tiempo superarme y en la ambición de querer más y de no conformarme y siempre ir por más era eso, era un poquito mi motor porque más allá de esto, de lo que es el comienzo en una carrera como jugador de fútbol donde debuté de muy joven a los 18 años en el año 92, después me pasaron cuatro años hasta consolidarme. La constancia, la perseverancia en querer llegar a lo que yo creía que podía llegar a ser que era un jugador profesional, obviamente muchos de mis compañeros quedan en el camino y vos veías que bueno, ellos también tenían esa misma ilusión que tenía yo pero bueno, va todo acompañado. Tenés que tener esa cuota de suerte esa posibilidad, esa elección del entrenador que te dé esa chance y después está en vos no desaprovecharla y fue un poco eso. Todo el tiempo de exigirme a mí mismo en cada entrenamiento a mejorar".
El Titán ya está en el escenario del evento y comparte su experiencia con el público.
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