The Daily Newsstand · Free, Always
Tuesday, September 22, 2026

Tiene 91 años y quiere seguir siendo alcalde de un pueblo de Valladolid: "Creo que me voy a presentar"

Translate

Decía mi abuela que en los pueblos pequeños no se vota por el color de los partidos sino por los apellidos de las personas. Que se lo digan a Juan García Benito, que tiene 91 años y acaba de pronunciar las palabras mágicas: "Creo que me voy a presentar". Es alcalde de Rábano, un pueblo de 169 habitantes en la comarca de Peñafiel, y si gana las municipales de 2027, empezará el mandato con 92 años y lo cerrará, con suerte, con 96. A simple vista parece un hito histórico, una gobernanza electa como pocas. La realidad es que, en el mapa municipal español, ni siquiera es un caso raro.

Rábano, 169 vecinos y una legislatura de por medio. Cuando el secretario de Organización del PSOE de Valladolid le preguntó directamente por sus planes, García no dudó. "Creo que me voy a presentar", contestó, y añadió que espera llegar a los 96 al final del mandato. Su condición para seguir es una sola: "siempre que tengas la cabeza en condiciones para seguir adelante". Ese también es su mensaje a la gente mayor: que sigan para adelante.

García empezó en 2007, se tomó cuatro años sin presentarse y volvió. Hoy es el alcalde más veterano del PSOE en toda la provincia de Valladolid. Mientras confirmaba su candidatura, el pueblo terminaba de montar la carpa para las fiestas de San Roque, con orquesta y espacio propio para los jóvenes: la vida municipal aquí no distingue entre gestiones.

Se buscan voluntarios para vivir gratis en el refugio toledano de Pedro Sánchez y otros presidentes del Gobierno

El récord. Ricardo Díez Pascual llegó a la alcaldía de Castillejo de Mesleón (Segovia, poco más de cien vecinos) en 1964, nombrado a dedo por el gobernador civil de la dictadura. Tenía 33 años y, según contó él mismo, ni siquiera quería el cargo. Se quedó. Sus vecinos lo reeligieron diez veces consecutivas desde 1979, siempre por mayoría absoluta, hasta que en 2019 perdió las elecciones con 90 años cumplidos, cerrando 55 años ininterrumpidos al frente del ayuntamiento. Hoy una calle del pueblo lleva su nombre.

También en 2019, otros cinco regidores designados durante la dictadura se presentaban a la reelección: entre ellos José Luis Seguí, en la alicantina Almudaina, que encadenaba entonces medio siglo en el cargo y solo era superado en longevidad por el propio Díez. Todos, sin excepción, del PP. Todos reelegidos democráticamente década tras década en pueblos donde el censo apenas llega al centenar.

Con el bastón en la mano. José Antonio Torres se hizo alcalde de Chercos (Almería, unos 300 habitantes) en 1995, con 70 años, recién jubilado de la Guardia Civil, cuerpo en el que había sobrevivido a un atentado de ETA en el País Vasco. Impulsó la biblioteca, la piscina, un tanatorio y el primer cajero automático del pueblo. Perdió el cargo en 2023 tras las elecciones, lo recuperó meses después con una moción de censura a los 98 años y murió en junio de 2026, a los 100, semanas antes de cumplir 101, siendo aún el alcalde en activo más longevo de España.

El denominador común. Según el INE, más de la mitad de los municipios españoles tiene menos de 500 habitantes. En ese universo, ser alcalde deja de ser un cargo institucional y se convierte en el vecino que cuenta con recursos para arreglar las cosas. Ahí la reelección se parece más a una costumbre que a una campaña, porque no hay rival que lleve tanto tiempo siendo un vecino conocido por todos. Rábano comparte esta lógica con Castillejo de Mesleón y con Chercos.

Fotografía de Rábano Fotografía de Rábano

De 96 a 169 vecinos. Rábano no tiene fecha fundacional propia: nace como alfoz de Peñafiel, la villa vecina, entre los siglos X y XI, cuando la repoblación cristiana avanzaba al sur del Duero tras la victoria sobre las tropas de Abderramán III en la batalla de Simancas del año 939. Todas las menciones históricas del pueblo aparecen, de hecho, en los archivos de Peñafiel, cuya fundación se atribuye a Ruy Laínez hacia el 947. 

Y el nombre de Rábano, por si alguien se lo pregunta, no guarda relación alguna con la hortaliza que designa en castellano: su origen sigue siendo objeto de discusión entre historiadores locales. Lo interesante es que a finales de los años 90, Rábano llegó a tener solo 96 habitantes, la cifra más baja de su historia reciente. Desde entonces, la población ha crecido de forma discreta pero sostenida hasta los 169 censados en 2025, casi el doble, en un pueblo situado a 777 metros de altitud cuyo punto más alto, El Cotarro, roza los 928.

Los hechos son que por cada Rábano que resiste gracias a un alcalde que se niega a jubilarse, hay un pueblo que ya no tiene a nadie a quien reelegir. García Benito, con 91 años y las fiestas de San Roque recién montadas, está en el extremo contrario del mapa de particulares adquiriendo villas enteras: el de los pueblos que aguantan porque alguien, contra todo pronóstico demográfico, sigue queriendo quedarse al frente.

Imágenes | Flickr / Foto de PSOE Valladolid

En Xataka | En la España vaciada ya no solo se venden casas, se venden pueblos enteros. En Navarra se ofrece uno por 1,6 millones

View the original on Xataka

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.