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Friday, September 18, 2026

"Hospital Británico": la poesía de Viel Temperley llega al cine

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Es un libro de poesía, sí, y se lo conoce como Hospital Británico. Es un libro de pocas páginas, de versos lacónicos y contundentes. Fue el último de Héctor Viel Temperley, un hombre que sabía que llegaba su hora final. “Me han sacado del mundo”, dice una vez y luego repite la clarividencia física, que no miente: “Me han sacado del mundo”. Añade, de inmediato: “Me cubre una armadura de mariposa y estoy en la camisa de mariposas que es el Señor –adentro de mí”.

No es la primera vez que el cineasta Gustavo Fontán decide hacer una película sobre un poeta. La orilla que se abisma había sido un acercamiento feliz al vitalismo poético de Juan L. Ortiz. Antes había hecho una película poco conocida sobre Jorge Calvetti titulada El paisaje invisible. Fue la escritora Gloria Peirano quien sugirió al cineasta que leyera a Viel Temperley. Fontán obedeció. Unos años después, Peirano y Fontán han tomado Hospital Británico como motivo de una película.

Gustavo Fontán y Gloria Peirano. Gentileza

En Hospital Británico se leen fragmentos del libro, algunas personas que también escriben dicen algo sobre la obra del poeta en fuera de campo y muchos motivos ligados a la iconografía de sus versos constituyen el fondo visual y sonoro en el que la palabra de Viel Temperley se pronuncia y se invoca. Hay girasoles inolvidables, nubes solitarias, caballos blancos, médanos, árboles y mares vistosos. La naturaleza de las imágenes no se casa con la nitidez. Difuminar el paso de la luz por el mundo para que lo real sea tenue y fugaz es la decisión formal a fin de plasmar materialmente ese orbe poético que no se despega de lo inmanente, incluso si la figura de Cristo merodea de verso en verso.

–¿Cómo fue la selección de los poemas y de las breves oraciones?

–Gustavo Fontán: Para comenzar a trabajar en la edición de la película con Mario Bocchicchio habíamos grabado la totalidad del poema. En principio, pensamos que la película alojaría al libro entero, pero enseguida nos dimos cuenta de que no iba a ser posible. Había versos que inevitablemente irían. Existen versos que todo aquel que leyó a Viel recuerda porque que están inscriptos, con toda su potencia y sus enigmas, en la memoria de quienes leímos Hospital Británico. No podíamos dejarlos afuera. No podíamos dejar afuera tampoco el comienzo y el final, esa línea que queda trazada entre “Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho de la Luz horas y horas. Soy feliz. Me han sacado del mundo” y “El verano en que resucitemos tendrá un molino cerca con un chorro blanquísimo sepultado en la vena”.

Film "Hospital Británico", de Gustavo Fontán y Gloria Peirano, sobre el último libro de Héctor Viel Temperley.

–¿Cómo fue el trabajo en conjunto?

–Gloria Peirano: Si bien la estructura de la película fue idea mía, nunca podría haberla realizado sin el diálogo previo con Gustavo, con quien compartimos, casi milagrosamente, diría, una misma sensibilidad. Una no sabe qué siente alguien ante un verso determinado de Viel, por ejemplo, qué imágenes o qué sonidos suscita: “Necesito oler limón, necesito oler limón. De tanto respirar este aire azul, este cielo encarnizadamente azul, se pueden reventar los vasos de sangre más pequeños de mi nariz”. Con Gustavo compartimos una reacción similar a lo que provoca cierta poesía, cierto modo de percibir el mundo. No es algo que hablemos, es algo que sucede. “Para escribir después de Viel habrá que aprender a nadar”, dice Tamara Kamenszain en el prólogo a la Obra completa. Lo que intentamos hacer con esta película fue una especie de nado sincronizado alrededor de Hospital Británico. Dicho de esta forma suena harto conceptual, pero implicó muchas horas reales de trabajo, de debate, de ajustes.

El poeta Héctor Viel Temperley (1933-1987).

–Cada tanto escuchamos testimonios sobre los efectos que provoca la lectura de Viel Temperley. ¿quiénes son?

–Peirano: Las seis personas que están en la película, Julián López, Teresa Arijón, Alicia Genovese, María Masceheroni, Mercedes Araujo y Andi Nachon, que también son poetas, fueron elegidas porque conocíamos o suponíamos la manera en que Viel Temperley las habitaba. De eso queríamos que hablaran. Sabíamos que podrían contarnos y contarles a los espectadores lo que significa ese deslumbramiento activo, siempre poderoso, siempre interrogante. Queríamos que lo contaran desde lo particular de sus experiencias. En la película los llamamos peregrinos porque decidimos filmarlos en un camino, que es concreto y también espiritual

–Es la poeta Alicia Genovese quien describe el último libro de Viel Temperley como una "crónica de la disolución". Esto me lleva a preguntarle por la decisión de rodar gran parte del metraje con una cámara estenopeica. La textura de la imagen parece dialogar con la apreciación de Genovese.

–Fontán: En la única entrevista que le hicieron, un maravilloso reportaje de Sergio Bizzio en 1987 para la revista Vuelta Sudamericana, Héctor Viel Temperley dijo que Hospital Británico es el libro de un trepanado. Le acababan de sacar un tumor de la cabeza, le daban rayos, y cuenta que para escribirlo se le ocurrió la solución de las esquirlas. Esa palabra fue clave para pensar la estructura de la película. Por eso, decidimos realizar con una cámara estenopeica todas las imágenes de la película que acompañan al poema. Buscamos romper de esta manera el naturalismo de la imagen digital: los contornos se disuelven, la luz, que entra a ramalazos, afecta lo visible, articula una nueva visión porque vuelve extrañas algunas cosas del mundo: los caballos, los árboles, la playa, el mar, el cielo, por ejemplo. Aunque la referencialidad no está perdida, su propia condición evita la transparencia: contornos difusos, luces que esparcen los colores, cierta tensión hacia la abstracción. Esas imágenes, realizadas con una enorme sensibilidad por Lara Seijas, la fotógrafa de la película, son para nosotros pasadizos de la memoria y el ensueño, modos de transitar una agonía, el modo de dar cuenta del impacto del poema sobre nuestra sensibilidad.

*Hospital Británico se presentará entre el 24 de septiembre y el 1° de octubre, a las 18 o a las 21 (según el día), en la Sala Lugones del Teatro San Martín, Corrientes 1530.

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