Arqueólogos descubren las huellas de un bombardeo ocurrido hace 80 años en un pequeño pueblo de Portugal que escondía refugiados españoles
Una excavación en la frontera entre Portugal y Galicia recupera las huellas de un bombardeo de 1946 contra un pueblo que acogía a refugiados y guerrilleros antifranquistas.
Publicado por Christian Pérez
Redactor especializado en divulgación científica e histórica
Creado: Actualizado:
En diciembre de 1946, cuando la Segunda Guerra Mundial ya había terminado y Europa intentaba recuperarse de sus consecuencias, un pequeño pueblo portugués situado junto a la frontera española se convirtió en escenario de una operación militar. Las tropas rodearon sus accesos, instalaron morteros en las alturas y dispararon contra varias viviendas. El objetivo era capturar a un grupo de guerrilleros antifranquistas que habían encontrado refugio entre sus habitantes.
Aquel episodio ocurrió en Cambedo, una localidad de la región portuguesa de Trás-os-Montes, muy próxima a Galicia. Durante años, sus habitantes habían mantenido relaciones familiares, comerciales y de ayuda mutua con las comunidades del otro lado de la frontera. La Guerra Civil española convirtió esas conexiones en una vía de escape para personas perseguidas por el franquismo.
Ocho décadas después, un equipo de investigadores dirigido por el arqueólogo Rui Gomes Coelho, de la Universidad de Durham, ha recuperado pruebas materiales de aquel enfrentamiento. Los resultados, publicados en la revista científica Historical Archaeology, permiten reconstruir la destrucción de una vivienda y conocer cómo vivían las familias que auxiliaron a quienes huían de la represión.
El estudio, firmado por Coelho y Xurxo Ayán Vila, también cuestiona una imagen muy extendida de la dictadura de António de Oliveira Salazar: la de un Portugal que permaneció al margen de la violencia militar que sacudió Europa durante el siglo XX.
Una operación militar contra un pueblo fronterizo
La noche del 19 de diciembre de 1946, efectivos de la Guardia Nacional Republicana portuguesa ocuparon las posiciones que dominaban Cambedo. Al otro lado de la frontera, la Guardia Civil española completó el cerco. El dispositivo pretendía impedir la huida de varios integrantes de la resistencia antifranquista.
Entre los hombres perseguidos se encontraban Demétrio García Álvarez, Juan Salgado Ribera y Bernardino García, originarios de localidades próximas de la provincia de Ourense. Juan intentó escapar hacia Casas de Montes, pero fue interceptado y ejecutado por un soldado portugués cuando, según la reconstrucción histórica recogida en el estudio, señalaba su intención de rendirse.
Los otros dos guerrilleros buscaron protección en edificios de la calle principal. Durante el enfrentamiento murieron dos militares portugueses y las fuerzas de seguridad solicitaron refuerzos al Batallón de Cazadores número 10, establecido en Chaves. A la mañana siguiente, el Ejército desplegó dos morteros y comenzó a bombardear las casas donde se habían refugiado los resistentes.
Demétrio terminó entregándose y posteriormente fue enviado al campo de Tarrafal, en Cabo Verde. Bernardino se suicidó para evitar su captura. Varias viviendas quedaron destruidas y, durante las semanas posteriores, las autoridades detuvieron a numerosos habitantes de las comunidades fronterizas sospechosos de colaborar con la guerrilla.

Los objetos que sobrevivieron bajo los escombros
En 2018, los arqueólogos excavaron la casa de Albertina Tiago, una vecina de Cambedo nacida en 1895 que había sido detenida temporalmente tras el ataque. Su vivienda quedó destruida por los proyectiles y, a diferencia de otros edificios afectados, nunca fue reconstruida.
Bajo los muros derrumbados aparecieron recipientes de cerámica, utensilios de cocina, objetos de vidrio, herramientas agrícolas y una moneda portuguesa de 50 centavos acuñada en 1921. Los investigadores también identificaron un nivel de incendio relacionado con el desplome del piso superior, que había sido construido en madera.

Entre los hallazgos destacaban varios restos de cerdos, algunos con marcas de corte y exposición al fuego. Los arqueólogos recuperaron tres mandíbulas de estos animales bajo los escombros. Su presencia sugiere que la familia había realizado matanzas durante las semanas próximas al ataque, una práctica habitual en las comunidades campesinas durante el invierno.
La evidencia más directamente relacionada con la operación militar apareció detrás de la vivienda. Allí localizaron cuatro fragmentos de metralla correspondientes a proyectiles de mortero de 81 milímetros. Estas piezas, junto con los niveles de destrucción, permiten relacionar los restos arqueológicos con el bombardeo documentado en los testimonios y archivos históricos.

Una frontera que sus habitantes nunca entendieron como una barrera
Para comprender por qué Cambedo acogía a personas perseguidas hay que retroceder mucho más allá de la Guerra Civil. Durante generaciones, las comunidades de esta región compartieron intercambios económicos, parentescos y costumbres que no siempre coincidían con los límites establecidos por los gobiernos de Lisboa y Madrid.
El tratado fronterizo de 1864 intentó resolver algunas de aquellas particularidades territoriales, incluida la situación del histórico Couto Misto. Sin embargo, la delimitación política no eliminó las relaciones entre pueblos vecinos. Cuando llegaron los refugiados republicanos, muchos encontraron apoyo en redes de solidaridad que existían desde mucho antes.
Coelho relaciona esta historia con los debates actuales sobre las personas desplazadas. En declaraciones difundidas por la Universidad de Durham el 22 de octubre de 2026, el investigador afirmó: «Cambedo nos recuerda que la gente corriente lleva mucho tiempo eligiendo ayudar a quienes lo necesitan, a menudo pagando un precio muy alto».
El trabajo forma parte de un conjunto de investigaciones sobre la arqueología de las guerrillas europeas, cuyos casos abarcan desde Finlandia hasta Grecia. Más allá del enfrentamiento armado, estas investigaciones estudian la relación entre los resistentes, las comunidades que los sostuvieron y los paisajes que conservaron sus huellas.
En Cambedo, esas huellas permanecieron durante décadas entre las ruinas de una casa campesina. Su excavación ha permitido recuperar una historia que difícilmente encaja con la imagen de un Portugal completamente ajeno a los conflictos de la posguerra europea.
Referencias
- Rui Gomes Coelho et al., Cambedo, 1946: Letter on the Discovery of Portugal, Historical Archaeology (2026). DOI: 10.1007/s41636-026-00621-7
- Rui Gomes Coelho et al., The Archaeology of Guerrillas in Europe: An Introduction, Historical Archaeology (2026). DOI: 10.1007/s41636-026-00619-1
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.