ESPN DeportesLindor gana el Premio Roberto ClementeESPNZendaya, Dinah Jane headline celebrity appearances at WNBA FinalsCNN TürkMilas Belediye Başkanı Topuz, görevden uzaklaştırıldıPunchFG offers scholarships as RHV plans to train 400 robotic specialistsThe Jerusalem PostTrump says Brazil election looked 'rigged', defeated Bolsonaro's party recognizes Lula winInquirerDOT urges establishment owners to step up water conservation amid El NiñoZDF heuteEntdecken Sie das ZDF-Nachrichtenstudio한겨레손흥민에 “니하오” 외친 관중…팬들 “인종차별, 입장 권한 박탈하라”UOLLíder da oposição na Câmara pede explicações sobre pedido da PF para Flávio entregar passaporteSky TG24Carotenuto: Lula vince, ma a sinistra mancano giovani leader
The Daily Newsstand · Free, Always
Tuesday, October 27, 2026

Dura reacción de los mercados por el triunfo de Lula en Brasil: las acciones que más se desplomaron y el impacto en el real

Translate

“Fue un lunes negro”, resumió un operador bursátil que confesó que no puede dejar de mirar la pantalla con los gráficos en rojo. Como él, muchos habían apostado a una victoria de Flavio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil. Fue un mes de extrema volatilidad, que comenzó con la sorpresa del candidato del Partido Liberal en la primera vuelta y terminó con otro resultado que también tomó desprevenidos a los inversores: pocos esperaban que Lula pudiera revertir la elección.

El Ibovespa comenzó la jornada con una caída del 10%, que obligó a suspender las operaciones durante media hora, algo que no ocurría desde el 16 de marzo de 2020, cuando el índice se desplomó un 13,92% por la irrupción de la pandemia. La interrupción no logró detener las ventas. Al reanudarse las negociaciones, el principal índice bursátil brasileño profundizó el derrumbe y llegó a perder más del 17%, hasta tocar los 169.516 puntos. Aunque recuperó parte del terreno perdido durante la tarde, cerró con una caída del 13,88%, en 176.608 puntos, su peor jornada en más de seis años.

En Brasil, las urnas dieron dos sorpresas en menos de un mes. Los mercados festejaron la primera y castigaron la segunda. La deuda pública, mientras tanto, no se movió de lugar.

El volumen operado fue otro indicador de la excepcionalidad de la rueda: alcanzó los 88.600 millones de reales, más del triple de los 25.000 millones que suele negociar la Bolsa de San Pablo en un día habitual.

La reacción también fue contundente en el mercado cambiario. El dólar cerró con una suba del 8,21% frente al real, hasta los 5,40 reales, después de haber superado los 5,60 durante la mañana. Se trata de un brusco cambio de tendencia respecto de lo ocurrido tres semanas atrás, cuando la victoria de Flavio Bolsonaro en la primera vuelta había impulsado a la moneda brasileña y provocado una caída del dólar del 4,11%, hasta los 5 reales.

Lula fue reelecto con más del 51% de los votosMIGUEL SCHINCARIOL - AFP

El antecedente más cercano de una devaluación diaria semejante fue en 1999, durante la crisis cambiaria que obligó al gobierno de Fernando Henrique Cardoso a abandonar el régimen de tipo de cambio fijo. Brasil dejó entonces flotar su moneda, en medio de una salida de capitales y fuertes presiones sobre las reservas internacionales.

El impacto va más allá de los mercados financieros. Un dólar más caro encarece las importaciones y puede trasladarse a la inflación, lo que complicaría una eventual reducción de las tasas de interés. Como contrapartida, mejora la competitividad de las exportaciones y abarata los viajes a Brasil para los turistas extranjeros, entre ellos los argentinos.

En medio de la turbulencia financiera, el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, anunció que el Gobierno buscará reforzar su compromiso con el equilibrio de las cuentas públicas. “Vamos a cambiar la ley o, si es necesario, la Constitución para apuntar formalmente al centro de la meta fiscal”, afirmó. La iniciativa apunta a que el Ejecutivo deje de conformarse con el límite inferior de la meta fiscal y avance hacia un superávit primario más elevado en 2027

Wall Street

El desplome se extendió a Wall Street, donde las principales compañías brasileñas también cotizan mediante certificados conocidos como ADR. Las acciones de Itaú cerraron con una caída del 20,4%, mientras que las de Nubank retrocedieron un 17%.

Los papeles de Petrobras por su parte bajaron en EE.UU. 13,99% y 8,18% en la Bolsa de San Pablo. En medio del desplome, la presidenta de la empresa, Magda Chambriard, salió a relativizar la caída y sostuvo que se trató de un “movimiento especulativo” que no refleja los fundamentos de la compañía. “Es momento de comprar acciones. Lamentablemente, yo no puedo”, afirmó en declaraciones a Reuters.

La presión fue todavía mayor sobre Bradesco, cuyos papeles se hundieron un 28%, y especialmente sobre XP, una de las principales plataformas de inversión de Brasil, que perdió casi la mitad de su valor en una sola jornada, con un derrumbe del 48,4%.

Las compañías exportadoras muestran una mayor resistencia frente al derrumbe generalizado del mercado, favorecidas por su menor dependencia de la economía brasileña y sus ingresos en dólares,

Mercado Libre tiene en Brasil su principal mercado y por eso sus acciones cerraron con una caída del 7,81% en Wall Street. Durante 2025, el país generó US$15.201 millones en ingresos netos e ingresos financieros para la compañía, equivalentes al 52,6% de su facturación total de US$28.893 millones. México representó el 22,4% y la Argentina, el 20,6%. Es decir, más de la mitad de los ingresos del grupo dependen de la evolución de la economía brasileña.

Las compañías exportadoras, en cambio, lograron escapar del derrumbe generalizado del mercado, favorecidas por sus ingresos en dólares, que les permiten amortiguar el impacto de la depreciación del real. Suzano encabezó las subas con un avance del 10,08%, seguida por Embraer, que ganó un 8,89%, y Vale, que trepó un 4,01%. El contraste con las empresas vinculadas al consumo interno y al sector financiero fue una de las particularidades de la jornada.

La situación fiscal constituye una de las principales preocupaciones de los inversores. La deuda bruta brasileña equivale aproximadamente al 82,9% del producto bruto interno

La magnitud de la caída obligó a la B3, la empresa que administra la Bolsa de San Pablo, a activar el mecanismo conocido como circuit breaker, que interrumpe temporalmente las operaciones ante movimientos bruscos del mercado. La primera suspensión se produce cuando el Ibovespa retrocede un 10% y se extiende durante media hora. Si la caída alcanza el 15%, está prevista una segunda interrupción de una hora.

Sin embargo, el índice llegó a desplomarse más del 17% y la Bolsa continuó operando. La explicación está en una disposición especial anunciada este lunes por la B3 y difundida por la plataforma financiera TradeMap, según la cual, si el Ibovespa reanudaba las operaciones con pérdidas de entre el 15% y el 20%, el siguiente umbral de suspensión se trasladaba directamente al 20%.

Antes de la apertura, JP Morgan había advertido que la victoria de Lula podía provocar una caída de hasta el 20% del Ibovespa y llevar el dólar a los 5,50 reales, una cotización que llegó a superarse durante la mañana, aunque finalmente cerró en 5,403 reales. En un informe firmado por Vinicius Moreira y su equipo, el banco señaló que los inversores habían apostado por un resultado electoral diferente y que ahora deberían revisar sus posiciones. La entidad también redujo sus recomendaciones sobre el real y los títulos públicos locales, desde una posición favorable hasta una neutral.

Flavio Bolsonaro pidió anular las eleccionesSERGIO LIMA - AFP

El banco explicó que las acciones brasileñas habían alcanzado precios elevados durante las últimas semanas, impulsadas por las expectativas de una victoria de Flavio Bolsonaro. Según sus cálculos, los inversores pagaban, en promedio, 9,7 veces las ganancias anuales esperadas de las empresas, una relación que podría caer inicialmente a 8,3 veces y luego hasta siete. Esto implicaría que, aun sin cambios en las ganancias de las compañías, sus acciones podrían perder cerca del 28% de su valor respecto de las cotizaciones del viernes.

Chris Turner, estratega de ING, identificó las cuentas públicas como el “talón de Aquiles” de Brasil, por el elevado déficit fiscal y el creciente endeudamiento. El especialista advirtió, además, que una suba de las tasas de interés de los bonos estadounidenses podría agravar la situación, al encarecer el financiamiento y restar atractivo a los activos brasileños.

Las acciones de Wall Street también se vieron afectadasRichard Drew - AP

La situación fiscal constituye una de las principales preocupaciones de los inversores. La deuda bruta brasileña equivale aproximadamente al 82,9% del producto bruto interno y los intereses nominales acumulan cerca de 1,18 billones de reales en doce meses. La continuidad de Lula genera dudas sobre la posibilidad de avanzar en un programa de consolidación fiscal que permita estabilizar esas cifras.

En Brasil, las urnas dieron dos sorpresas en menos de un mes. Los mercados festejaron la primera y castigaron la segunda. La deuda pública, mientras tanto, no se movió de lugar.

Tasas de interés

La incertidumbre también se trasladó al mercado de deuda. Los contratos futuros de tasas de interés registraron fuertes subas: los correspondientes a enero de 2027 cerraron en el 13,7%, mientras que los de enero de 2031 alcanzaron el 15,2%. El movimiento reflejó la mayor prima de riesgo exigida por los inversores, que podría encarecer el crédito y afectar la actividad económica. Ante la turbulencia, el Tesoro brasileño intervino con recompras de títulos por unos 14.800 millones de reales.

En la Bolsa de San Pablo, las compañías vinculadas al consumo y al crédito estuvieron entre las más castigadas. Las acciones de Magazine Luiza se desplomaron un 58,23%, mientras que Hapvida perdió un 54,93%, Cyrela un 44,81% y MRV un 42,53%. Los retrocesos reflejaron el temor de los inversores a que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo, con consecuencias para el consumo, el financiamiento y la actividad inmobiliaria.

Luiz Inacio Lula da Silva se impuso en las elecciones de Brasil, un resultado que el mercado no anticipóNatacha Pisarenko - AP

El contraste con lo ocurrido después de la primera vuelta fue marcado. El 5 de octubre, cuando Flavio Bolsonaro terminó por delante de Lula, el Ibovespa había subido un 7,7% en una sola jornada, hasta alcanzar los 206.911 puntos. Los bancos encabezaron entonces las ganancias y el real se fortaleció frente al dólar. Durante las semanas siguientes, las expectativas de un cambio de gobierno sostuvieron las cotizaciones por encima de los 200.000 puntos.

La segunda vuelta terminó con un resultado diferente al que predominaba entre los inversores. Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos frente al 48,21% de Flavio Bolsonaro y consiguió un cuarto mandato presidencial. Bolsonaro no reconoció inmediatamente la derrota y anunció que buscaría impugnar el resultado, lo que añadió incertidumbre al escenario político.

Ahora, la atención de los mercados se concentra en la conformación del equipo económico, especialmente en la designación del ministro de Hacienda. Los inversores esperan señales sobre la política fiscal, el financiamiento de las promesas electorales y las medidas que podría adoptar Lula para estabilizar la deuda pública.

View the original on La Nación →

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.