Entrenador, profesor y chofer bajo investigación por el caso Liceo Naval: fueron denunciados de oficio por el colegio

El caso de presunta agresión sexual contra un alumno del Liceo Naval Almirante Guise continúa generando cuestionamientos sobre la actuación de los adultos que acompañaban a los estudiantes durante una actividad extracurricular. Antonio Vildoso, contralmirante de la Marina de Guerra del Perú, confirmó que el propio colegio denunció a tres trabajadores vinculados al traslado de los menores.
En entrevista con ATV, Vildoso precisó que los denunciados son un entrenador, un profesor de Educación Física y el chofer de la movilidad en la que se encontraban los estudiantes. Según explicó, la denuncia fue presentada por presunta omisión de funciones y los tres fueron separados mientras se esclarecen los hechos.
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El contralmirante confirmó que el Liceo Naval Almirante Guise presentó la denuncia contra los adultos que estuvieron en el bus. “Han sido denunciados por el colegio por omisión de funciones”, declaró Vildoso a ATV.
Ante la consulta sobre quiénes fueron denunciados, el representante de la Marina detalló que se trata de “los dos docentes que estuvieron en el bus y al chofer”. Uno de los profesores, precisó, era docente de Educación Física, mientras que el otro cumplía funciones de entrenador.
Vildoso explicó que las actividades extracurriculares fuera del horario de clases cuentan con un procedimiento establecido. Primero se informa a los padres de los alumnos que participarán, luego se emite una resolución para autorizar la actividad y esta concluye cuando los estudiantes retornan al colegio.

El contralmirante señaló que los tres adultos fueron separados de sus funciones mientras se desarrolla la investigación. Según explicó, la decisión fue adoptada por la Dirección de Bienestar de la Marina, entidad que tiene a su cargo la gestión de los liceos navales.
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“Han decidido separarlos para esclarecer los hechos”, indicó Vildoso durante la entrevista con ATV. Sin embargo, remarcó que el proceso debe respetar las garantías correspondientes antes de establecer responsabilidades.
En ese sentido, el representante de la Marina insistió en la necesidad de respetar el debido proceso. Las circunstancias ocurridas dentro de la movilidad deberán ser esclarecidas por las autoridades encargadas de la investigación, que determinarán las responsabilidades que correspondan.
Vildoso también se refirió a la reacción del colegio después de tomar conocimiento de lo ocurrido. Según su versión, el Liceo Naval Almirante Guise conoció el caso el martes por la noche y la directora se comunicó con la madre del estudiante aproximadamente a las 11 p. m.
La directora habría citado a los padres para la primera hora del miércoles y activado el protocolo correspondiente. Posteriormente, según el contralmirante, se realizó una ficha de entrevista con los padres, como parte del procedimiento establecido para casos de violencia contra niños y adolescentes.
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De acuerdo con Vildoso, durante esa reunión la directora les indicó a los padres: “Si no denuncian ustedes, denunciamos nosotros”. Finalmente, la familia optó por presentar la denuncia.

El caso también llevó a la Marina de Guerra a reconocer errores en sus mecanismos de supervisión. Vildoso explicó que el comunicado difundido por la institución, en el que se habló de humildad y reconocimiento de errores, respondió a fallas detectadas en el sistema.
“Ha habido errores en el sistema de supervisión y control. Si no, no hubiera sucedido lo que ha sucedido”, afirmó el contralmirante en ATV. Añadió que la institución debe revisar los procesos relacionados con situaciones de violencia dentro del colegio.
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Vildoso señaló que el Liceo Naval Almirante Guise cuenta con alrededor de 1.800 alumnos y planteó revisar cómo se están registrando y atendiendo los casos reportados. En esa evaluación, mencionó tanto los cuadernos de incidencias como la plataforma SíSeVe.
Respecto a las denuncias de los padres por la presunta inacción ante casos anteriores de violencia, el oficial sostuvo que existen mecanismos de seguimiento, como la comunicación con las familias y el acompañamiento socioemocional a los estudiantes.
Sin embargo, reconoció la necesidad de revisar si los procedimientos establecidos están funcionando adecuadamente. “La letra está, pero la acción es la que tiene que demostrar”, manifestó Vildoso, al referirse a los protocolos y controles que deben aplicarse en los colegios.
El representante de la Marina sostuvo que el caso expone un problema que trasciende al Liceo Naval y alcanza a otros centros educativos del país. Por ello, consideró necesario revisar los procedimientos utilizados frente a las denuncias de violencia escolar.
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El vocero de la Marina de Guerra también fue consultado sobre las declaraciones de un padre de familia de uno de los involucrados, quien habría descrito lo ocurrido como un exceso dentro de un “juego” entre estudiantes.
“Cuando hay una agresión sexual de por medio, se tiene que decir con todo lo que involucra eso”, afirmó en ATV. Añadió que respeta las opiniones de los padres, pero que no comparte esa posición y que corresponde a las autoridades determinar qué ocurrió.

El oficial pidió evitar la estigmatización de los estudiantes del Liceo Naval que no tienen relación con el caso. Señaló que algunos alumnos han recibido insultos en la vía pública simplemente por llevar el uniforme del colegio y sostuvo que no se debe generar odio contra quienes no están involucrados en los hechos investigados.
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