Carlos Fernández-Vega: México SA
Barril mexicano, a 103.07 dólares // Trump y “volatilidad” de precios // Incertidumbre por ataque a Irán
E
l barril mexicano de exportación cerró la semana en 103.07 dólares y, mientras Donald Trump siga con sus sueños húmedos (“gané la guerra contra Irán”) y en consecuencia la carrera ascendente de los precios internacionales del crudo, esa tendencia podría no modificarse –salvo un acuerdo de última hora entre el agresor y el agredido, sin olvidar el atraco estadunidense del petróleo venezolano, que destinará a su mermada reserva estratégica–, lo que beneficiaría a las finanzas públicas mexicanas y de paso a los consumidores, porque se mantiene el acuerdo del gobierno federal con los expendedores privados de combustibles para evitar alzas “bruscas” en el precio final.
En los primeros siete meses del presente año, a las arcas nacionales ingresaron alrededor de 7 mil 500 millones de dólares por exportación de crudo. En enero, el precio promedio de exportación fue de 56 billetes verdes y se incrementó a 74.66 en julio, contra los 54.9 por barril considerados en el paquete económico de 2026. Para 2027, esa estimación se elevó a 78.4 dólares, pero en la medida en la que se mantengan las hostilidades contra Irán esa cota puede ser rebasada con cierta facilidad, y muestra de ello son los 103.07 dólares de ayer. Sobre esta temática, ¿cuál es la visión del gobierno mexicano, expresada en los Criterios Generales de Política Económica para 2027? El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados la sintetiza de la siguiente manera: Entre enero y julio de 2026, el precio del petróleo ha mostrado una fuerte volatilidad con una tendencia al alza, producto del escalamiento del conflicto bélico en Medio Oriente (léase la agresión de Trump a Irán), que provocó una reducción en la oferta mundial de crudo, bajos niveles de inventarios y disrupciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Si bien fueron parcialmente moderadas por la liberación de inventarios, las expectativas sobre negociaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y una menor demanda por parte de China, esencialmente.
Los precios de la mezcla mexicana, el West Texas Intermediate y el Brent del mar del Norte, de enero a julio de 2026 promediaron 79.37 (74.66 de acuerdo con Pemex), 82.16 y 91.19 dólares por barril, respectivamente, montos superiores a los observados en igual periodo de 2025. Para 2027, Hacienda estima que los precios por barril bajarán ante la paulatina reducción de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los avances en las negociaciones de alto el fuego, lo que propiciará la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz y la recuperación gradual de los flujos mundiales de producción y comercialización de crudo, por lo que en los Criterios Generales de Política Económica-2027 se calcula un precio de la mezcla mexicana de 78.4 dólares por barril para 2026, monto mayor en 23.5 dólares a lo previsto para 2026.
En dichos criterios, se estima que en 2027 la plataforma mexicana de producción total de crudo se ubique en un millón 800 mil barriles diarios, 0.3 por ciento mayor de lo propuesto en lo previsto en 2026, lo que se explicaría por el Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex y la creciente inversión en exploración y producción mediante esquemas de inversión así como desarrollo mixtos.
Lo anterior se da en un contexto en el que la economía global mantiene niveles moderados de crecimiento, debido a la incertidumbre general derivada de los cambios en las políticas comerciales y los conflictos geopolíticos que han resultado en una menor dinámica de inversión y consumo. Ello se refleja en una desaceleración de la economía de Estados Unidos, la debilidad de la zona euro y un crecimiento moderado de China. Bajo este panorama, la inflación mundial moderó su reducción debido al repunte de los precios de la energía y alimentos derivado del conflicto bélico en Medio Oriente, los bajos inventarios de energéticos, mayores costos de insumos tecnológicos y medidas arancelarias. Para 2027 se anticipa que la inflación mundial continúe descendiendo, aunque más rápido, producto de la reducción paulatina de las tensiones geopolíticas y la baja en los precios internacionales del crudo.
Las rebanadas del pastel
Se necesita cara muy dura para hablar de terrorismo sin incluir a Estados Unidos. Es cuestión de revisar su proceder histórico para dimensionar por qué debe ocupar el primerísimo lugar en la lista. Pero eso es lo de menos para el militar y agente de la CIA disfrazado de embajador (Ronald Johnson), para quien son “otros” los que “usan el asesinato, la violencia, la corrupción y la intimidación para controlar comunidades enteras e imponer su voluntad”.
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