Luis Tosar, actor: "Hay algo de maquiavélico en el hecho de que, siempre que he hecho de malo en una película, éstas han funcionado mejor entre el público"

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El actor gallego Luis Tosar se ha convertido en uno de los buques insignia de la industria cinematográfica española durante el último cuarto de siglo. A pesar de haber comenzado su carrera interpretativa en la televisión, con apariciones esporádicas en algunas de las series más célebres de los 90, su debut en la gran pantalla no llegó hasta finales del siglo XX gracias a la película ‘Atilano, presidente’ (Santiago Aguilar, Luis Guridi, 1998), donde interpretó un pequeño papel secundario.

Sin embargo, su explosión llegó a comienzos del nuevo milenio, cuando realizó una serie de aplaudidas y recordadas interpretaciones que le pusieron en el mapa. Entre ellas figuran algunas como las llevadas a cabo en títulos como ‘Los lunes al sol’ (Fernando León de Aranoa, 2002), donde su trabajo fue merecedor del Premio Goya en la categoría de Mejor actor de reparto; ‘Te doy mis ojos’ (Icíar Bollaín, 2003), por la que recibió su segundo Goya, esta vez en la categoría de Mejor actor principal; ‘La flaqueza del bolchevique’ (Manuel Martín Cuenca, 2003), o ‘Celda 211’ (Daniel Monzón, 2009), por la que se alzó con su tercer ‘cabezón’, nuevamente en la categoría de Mejor actor principal.

Su increíble momento profesional no pasó desapercibido para Hollywood, que rápidamente se fijó en el intérprete español y le proporcionó una serie de papeles secundarios en películas como ‘Corrupción en Miami’ (Michael Mann, 2006), ‘Los límites del control’ (Jim Jarmusch, 2007), o ‘Una noche en el viejo México’ (Emilio Aragón, 2013). No obstante, Tosar prefirió centrar su carrera dentro de la industria nacional, donde había logrado brillar con más fuerza. En este sentido, su voz ronca, su apariencia física tosca e intimidante y su virtuosismo a la hora de expresar emociones complejas le han convertido en el intérprete perfecto a la hora de dar vida a personajes peligrosos, violentos, enfermizos y carentes de moral, tal y como ha demostrado en filmes como el anteriormente mencionado ‘Celda 211’, ‘Mientras duermes’ (Jaume Balagueró, 2011), o ‘Quien a hierro mata’ (Paco Plaza, 2019).
El propio Tosar se refirió a su capacidad para encarnar a personajes antagonistas durante una entrevista que tuvo lugar en el programa de La 2, ‘Historia de nuestro cine’, presentado por Elena Sánchez, en septiembre de 2024: “En general, las películas en las que yo he hecho de bueno no son pelis que hayan funcionado especialmente bien a nivel de público, lo cual siempre me hace pensar en cómo nos atrae la maldad. Porque mis personajes que mejor han funcionado son casi siempre de malo. Y hay algo de maquiavélico en el hecho de que, siempre que he hecho de malo en una película, éstas han funcionado mejor entre el público. Yo siempre pienso: ‘Joder, ¿tanto nos gusta la maldad?’ Lo cual también a veces me hace pensar más allá de la responsabilidad que tenemos los creadores, por así decirlo, cuando trabajamos con esos materiales. La responsabilidad que tienes a la hora de lanzar ciertos mensajes. Y esto, bueno, a mí me da que pensar en muchas ocasiones, porque he hecho muchos malos”.
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