Cómo invertir en la recta final de un año más incierto
El contexto está cambiando y la última milla del año merece un ajuste de estrategias de inversión. El termómetro es el riesgo país en alza que incorpora no solo datos concretos de la economía y finanzas argentinas sino también dudas por el año electoral que empiezan a asomar y que se fortalecieron después del resultado inesperado del balotaje en Brasil.
Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, lo plantea en estos términos. “La última parte del año encuentra a los inversores en un escenario de mayor incertidumbre, en el que el resultado electoral de Brasil actuó como catalizador de una corrección regional que amplifica la fragilidad previa de los activos argentinos, con caídas generalizadas en las distintas clases de activos, pese a la relativa estabilidad del tipo de cambio oficial”.
El riesgo país argentino venía escalando previo a las elecciones en Brasil. Había cruzado los 700 puntos a principios de octubre y cerró el mes en más 780 puntos, el valor más alto del último año. Valores que hacen impensada una salida a los mercados voluntarios de deuda.
Milo Farro, research en Rava, suma a esta misma línea de análisis. “En la previa a un 2027 que asoma muy volátil, vale la pena revisar el nivel de dolarización de las carteras en función del riesgo que se pretende asumir”, postula.
Así planteado, noviembre exige inversores más cautos. Definir plazos y objetivos con precisión para dolarizar gradualmente el dinero que no se vaya a usar en los próximos meses. “La Argentina sigue siendo un mercado de alta beta: cuando se deteriora el contexto regional, suele amplificar los movimientos”, dice Mariano Ricciardi, CEO y socio de BDI y hace doble click en la devaluación del real brasileño. “Un real más débil puede afectar la competitividad bilateral”, advierte. “De todos modos -tranquiliza- no vemos todavía un cambio estructural de escenario, sino una razón más para llegar a fin de año con carteras algo más defensivas, diversificadas y con liquidez”.
El real se devaluó 9% frente al dólar desde que Lula ganó la segunda vuelta y sorprendió al mercado. En la Argentina el impacto sobre el tipo de cambio fue mínimo, pero sí presionó sobre el tipo de cambio real multilateral, que mide el precio relativo de bienes y servicios de la economía argentina respecto del de sus principales socios comerciales.
Desde Balanz definen el escenario actual. “Hoy conviven bonos en mínimos de doce meses con un peso fuerte en términos reales -el tipo de cambio real tocó su nivel más bajo desde mayo de 2025-, y esa combinación difícilmente se sostenga: o el país recupera acceso a los mercados, o tendrá que afrontar los vencimientos con recursos propios, y en ese caso la moneda tenderá a ser más débil”, explica Marcos Montero, sales trader Mesa IFA en Balanz de Balanz . Avanza; “Mientras tanto, el Gobierno busca estabilidad cambiaria, pero en enero tiene pagos por unos US$4500 millones para los que probablemente deba comprarle dólares al BCRA. Por eso, ganar exposición en dólares de manera gradual parece lo más sensato para el inversor”.
Asegurar las vacaciones
Dividir los objetivos y las necesidades es el primer paso para recalibrar. El dinero para las vacaciones o para usar en los próximos meses debe tener su propia estrategia, bien diferenciada de la inversión que busca crecimiento de capital en el tiempo.
“Con un enfoque de corto plazo, ante la incertidumbre la prioridad es preservar el capital y reducir la exposición a movimientos significativos del mercado. Es importante calzar la moneda de los ahorros con la moneda en la que se rigen los gastos: en el caso de un inversor que planea vacacionar en el exterior a corto plazo, resultaría razonable mantener una gran porción de esos fondos dolarizada, mientras que para los gastos en pesos existen alternativas como la caución bursátil o los bonos ajustables por inflación que al cierre de octubre rinden CER +10% anual en el tramo medio de la curva”, desgrana Farro.
Araujo sugiere para este tipo de objetivos “privilegiar instrumentos de corta duración y elevada liquidez, evitando asumir riesgos de mercado que puedan comprometer el valor de los ahorros justo cuando deban utilizarse”. “Si los gastos futuros están denominados en dólares, resulta razonable mantener dichos fondos en esa moneda para reducir el riesgo de una variación cambiaria desfavorable”, advierte.
Una alternativa para el corto plazo superadora al plazo fijo promedio que ronda tasas de 18% anual en los principales bancos es la caución bursátil -el instrumento más seguro del mercado- que promedia 21% anual de TNA según el plazo. La gran ventaja de este instrumento de renta fija y muy similar en su funcionamiento al plazo fijo pero operado en el mercado de capitales, es que se puede pactar a partir de un día de plazo.
Los fondos comunes de inversión (FCI) también logran sacarle algunos puntos de ventaja a su competencia directa, las billeteras virtuales. Su fuerte es la disponibilidad inmediata (o en 24 horas) de los fondos. No hay una fecha establecida de vencimiento, el inversor lo retira cuando quiere y capitaliza diariamente el rendimiento.
Claro que todas estas alternativas se ubican en el límite o por debajo de la inflación mensual según las proyecciones del Reporte de Expectativas de Mercado (REM) del Bancon Central rondará de 1,6% a 1,8% en los próximos meses. Son solo alternativas para no dejar los pesos parados.
Largo plazo
“De cara al mediano y largo plazo, la dinámica del mercado local estará ligada a la evolución de la variable política y se notó que a partir del mes de septiembre los inversores comenzaron a ponerse más cautelosos y bajó el apetito por los activos argentinos, tanto de renta variable como de renta fija soberana”, relata Farro de Rava.
Sin embargo, también destaca un dato atractivo para los inversores que miran los mercados internacionales. “La estadística está a favor de los años posteriores a las elecciones de medio término en Estados Unidos: el S&P500 subió en 17 de 19 períodos desde 1950, con un promedio de rendimiento anual de 17%”.
Araujo advierte que “la incertidumbre cambiaria y las necesidades de financiamiento del Tesoro hacen menos atractivas las estrategias de carry que dependen de que el tipo de cambio permanezca estable. En cambio, para inversores con mayor tolerancia al riesgo, horizonte amplio y capacidad de atravesar episodios de volatilidad, pueden resultar interesantes los instrumentos que combinan rendimiento en pesos con cobertura cambiaria (dual dólar-Tamar)” .
Desde Balanz, Montero propone para inversores audaces los bonos soberanos en dólares. “El castigo dejó rendimientos atractivos en dólares en bonos como el GD35 que rinde 11,6% y o el AO29 14%”. “Pero -advierte- con esos niveles cuesta imaginar emisiones soberanas en dólares este año con lo cual el catalizador del regreso a los mercados parece lejano”.
Para los inversores más conservadores, en cambio, sugiere “pararse en crédito corporativo, es decir, obligaciones negociables de empresas argentinas. Algunos ejemplos, todos con vencimiento en 2033 y rendimientos en dólares: Telecom (7,9%); Tecpetrol (7,25%) y Vista Energy (7%). Rinden menos que los bonos soberanos, pero son compañías con negocios consolidados y menos dependientes del ruido electoral”.
Farro, de Rava, prefiere no sumar a los soberanos en su lista de sugerencias. “Si bien el programa financiero pareciera cerrar a través de compras al BCRA u otras alternativas de financiamiento, por el momento no los incluímos entre nuestros activos preferidos considerando también un escenario desafiante de tasas en el frente externo”.
Finalmente, Ricciardi elige una cartera que amortigüe los saltos que pueden aparecer de cara al año electoral. “Creemos que lo más conveniente es construir una cartera diversificada y definir la proporción entre renta fija y renta variable principalmente según la edad, el perfil de riesgo y los objetivos de cada inversor”.
“Para la parte defensiva priorizamos obligaciones negociables AAA bajo ley extranjera y bonos del Tesoro de EE.UU., mientras que para crecimiento preferimos acciones del exterior, evitando concentrar el patrimonio únicamente en riesgo argentino. La clave no pasa por dolarizar todo, sino por tener una cartera global, equilibrada y consistente con el horizonte de inversión”.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.