Mira Sorvino, ganadora del Oscar, sobre Woody Allen: "Creo que es una mala persona y que ha hecho cosas terribles"

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Hija del actor Paul Sorvino y formada en Harvard (aunque no en interpretación), Mira Sorvino (Nueva York, 1967) construyó una carrera que la llevó del cine independiente a títulos tan distintos como ‘Poderosa Afrodita’ y ’Romy y Michele’. Su trabajo en la película de Woody Allen le valió el Oscar a la mejor actriz de reparto en 1996 y marcó uno de los momentos decisivos de su trayectoria. Sorvino repasó ese recorrido en un panel de la San Diego Comic-Con de Málaga, donde recibió una Biznaga de Honor del Festival de Málaga. En la conversación habló de sus comienzos, de su distanciamiento de Allen tras afirmar que cree a Dylan Farrow y de la lista negra en Hollywood en la que, según ha contado, la incluyó Harvey Weinstein. También compartió detalles de la secuela de ’Romy y Michele’, en la que volverá a interpretar a Romy junto a Lisa Kudrow, y reflexionó sobre los cambios que ha vivido la industria desde que empezó a trabajar.

De Harvard a Hollywood, pasando por China
“En realidad, ya quería ser actriz antes de ir a Harvard. Luego me admitieron y pensé que debía estudiar allí. Mientras estaba en la universidad participé en cinco obras de teatro, canté y formé parte de un grupo a capela. Después me fui ocho meses a China. Incluso allí seguí actuando. Cantaba en dos bandas de jazz chino-europeas. Luego ocurrió lo de la plaza de Tiananmén y aquello me hizo regresar a Estados Unidos. Cuando terminé mis estudios, me fui a Nueva York y hacía un poco de todo: trabajaba como modelo, hacía fotos a gente a cambio de dinero, daba clases de chino y servía mesas.”
“Puedes hacer cien audiciones y no conseguir ni un papel. Durante mi primer año no conseguí ninguno. También es verdad que entonces compaginaba la interpretación con todos los demás trabajos. Cuando los dejé y me centré en las clases de actuación, al cabo de un mes conseguí un papel en un cortometraje. Luego llegó otro y, después, mi primera película, ’Amongst Friends’.”

La bendición de su padre, Paul Sorvino
“Cuando decidí ser actriz se lo dije a mi padre, Paul Sorvino, que se había opuesto bastante a que fuese actriz. Le dije: ‘Papá, es lo único que quiero hacer. Estoy segura. Siento que es una llamada’. Y él contestó: ‘Entonces tienes mi bendición’. Lo dijo como un padrino de la mafia, ya sabes.”
“En cuanto le dije que era lo único que quería hacer, lo aceptó. Supongo que entendió que tenía la determinación suficiente para soportar las decepciones y creer en mí hasta que pudiera salir adelante. Para ser actriz, como para dedicarte a cualquier disciplina artística, tienes que creer que puedes hacerlo y soportar muchos rechazos. Mi padre solía decir que el rechazo, para un actor, es muy personal. A una persona de negocios quizá le rechazan el currículum o una propuesta, pero cuando rechazan a un actor parece que te están rechazando a ti: que no eres lo bastante esto o lo bastante aquello.”
“Trabajar con Robert Redford en ’Quiz Show’ me imponía mucho. Cuando ruedas una escena, la filmas desde distintos ángulos. Lo normal es que un director haga entre dos y siete tomas de cada uno y luego pase al siguiente. Redford hacía veinte o veinticinco. Yo pensaba: “Dios mío, no lo estoy haciendo bien. No le está gustando lo que hago”. Venía del cine independiente, donde se rueda muy rápido y no tienes tantas tomas. Vi a la directora de casting mirando y hablando con él y pensé que iban a despedirme. Llamé a mi padre llorando y le dije: “Papá, me van a echar”. Él me respondió: “Mira, ¿qué es lo peor que puede pasar? Que te despidan. A todo el mundo lo despiden. Ve allí y atrévete. Haz algo valiente, trabaja mucho y toma una decisión artística. Si no te permites fracasar, nunca podrás volar como artista. Harás interpretaciones aburridas y seguras; si no te arriesgas, nunca volarás”. Al final no me despidieron, y aquella película se convirtió en un peldaño muy importante de mi carrera.”

El Oscar y el distanciamiento con Woody Allen
“En aquel momento, ganar el Oscar fue una experiencia estupenda. Desde entonces me he distanciado de Woody porque creo que abusó de su hija. La conozco y la creo. No sé si has visto el documental, pero yo siempre pensé que era uno de los grandes artistas cómicos, guionistas y directores. También creo que es una mala persona y que ha hecho cosas terribles. Por eso ahora me resulta difícil mirar atrás, aunque fue una experiencia magnífica para mí. Fue una suerte conseguir ese papel y me divertí mucho.”
“Creé un personaje muy extraño. Nadie esperaba que sonara o se comportara así; se me ocurrió a mí. Woody me pidió que trabajase en la voz, porque el personaje era tacaño y estúpido. Probé distintos tonos y acentos: una voz aguda, otra ronca, como si tuviera laringitis… Al final encontré una voz aguda y áspera a la vez. Hablaba haciendo vibrar las cuerdas vocales de una forma muy particular. Podía bajar el tono, pero seguía sonando como un falsete. Con esa voz, incluso leer los ingredientes de una caja de cereales podía resultar gracioso.”
“Al terminar, Woody dijo en una entrevista que había querido escribir ‘la mejor gilipollas de Bulgaria’ y que yo había encontrado en ella una humanidad que él no sabía que estaba ahí. Para mí, sin embargo, era una mujer que había renunciado a su bebé y soñaba con volver a verlo. Era un personaje muy emotivo. No disfrutaba de su vida como prostituta y quería salir de ella. Tenía mucho patetismo, además de ser ridícula. Me gustan los personajes que son disparatados y, al mismo tiempo, tienen algo doloroso.”

Los monstruos de Guillermo del Toro
“Cuando trabajé en ‘Mimic’, en el contrato incluí que no tenía que tocar insectos vivos. Por ejemplo, el que miro por el microscopio era falso. El insecto gigante era una creación física de Guillermo del Toro, combinada con efectos digitales, que entonces estaban en sus primeras etapas. La parte en la que vuela conmigo por el metro estaba muy avanzada para la época. Todavía parece bastante real.”
“Recuerdo que aquellos bichos eran viscosos y elásticos. Guillermo metía la mano en ellos y decía: ‘Mira, aquí hay un órgano. Puedes sacarlo’, encantado. Mi padre siempre me aconsejaba sobre mi carrera y me dijo: ‘Mira, ten cuidado. No hagas una película de insectos gigantes’. Yo le contesté: ‘¿Por qué? Jennifer López está haciendo una película de serpientes gigantes’. Él decía que la gente siente un miedo y un asco instintivos hacia los insectos, algo distinto de lo que siente hacia las serpientes. Yo no les tengo asco a las serpientes, aunque quizá sí algo de miedo; me parecen muy interesantes.”
El paso forzado a la televisión
“Lo evité durante mucho tiempo. Probablemente no habría hecho series hasta que todo el mundo empezó a hacerlas, como Nicole Kidman ahora, si no me hubieran vetado. Entre 1998 y 2018 no hice ningún estreno importante de un estudio. Solo participé en una o dos películas de compañías más pequeñas o que acabaron distribuyéndose de forma limitada, como ’Reservation Road’ o ’Free Love’. Me cerraron las puertas. Estamos hablando de mi inclusión en la lista negra de Harvey Weinstein. Durante un tiempo pensé que era cuestión de suerte, destino o mala fortuna. Luego empecé a pensar que quizá ya no estaba destinada a ser actriz. Pero tenía que mantener a mi familia y quería seguir trabajando, así que empecé a hacer televisión. Por entonces también había mucha gente haciendo series interesantes. No fui la primera en hacerlo: cuando empecé, otros ya habían dado el paso.”

El regreso de Romy y Michelle
“La nueva película será más universal. Conserva el tema de la amistad intensa entre Romy y Michele, dos amigas íntimas desde los catorce años. Siguen siendo disparatadas y divertidas, y lo que tenemos que hacer en la historia es muy gracioso. Lisa Kudrow y yo nos tenemos cariño de verdad, así que ha sido estupendo volver a esa relación. Lisa Kudrow y Robin Schiff (guionista) presentaron la idea a 20th Century Fox. Durante años intentamos conseguir los derechos para hacer una secuela, pero no estaban disponibles o no había suficiente interés. Luego Lisa y yo aparecimos en los premios del Sindicato de Actores con esmoquin, una de rosa y otra de azul. El momento se hizo viral y durante unos días estuvo por todas partes. De pronto, alguien pensó que quizá sí tenía sentido desarrollar una secuela. Eso fue hace unos cuatro años.”
“Ser productora te permite tener voz. Como actriz eres una artista a la que pagan, pero no estás al mando. Aportas tu ladrillo a la pared y después otras personas deciden cómo será la pared y cómo encajarán las piezas. Como productora puedes influir en la forma general del proyecto.”
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