La Ley de Bienestar Animal prohíbe a los propietarios de perros someterlos a trabajos inadecuados o excesivos
La Ley de Bienestar Animal incluye una prohibición que afecta a más gente de la que parece: someter a los animales a trabajos inadecuados o excesivos en tiempo o intensidad, teniendo en cuenta sus características y su estado de salud. Es decir, no vale con que el animal "aguante": lo que se le pida tiene que ser acorde a lo que puede hacer sin sufrir.

La norma, aprobada en España en el año 2023, pone el foco en algo que durante años se ha tolerado por costumbre. Un animal que trabaja no puede hacerlo sin límites, y lo que cuenta es su edad, su condición física y su salud. Un esfuerzo razonable para un animal joven y sano puede ser maltrato para otro que esté enfermo, mayor o agotado.
Es por eso que, tal y como dicta el apartado g) del artículo 25 de la normativa, queda totalmente prohibido "someterlos a trabajos inadecuados o excesivos en tiempo o intensidad respecto a las características y estado de salud de los animales".
Sin embargo, hay que tener en cuenta que la ley deja a un lado a los que desempeñan una labor concreta, como los de deportes reconocidos por el Consejo Superior de Deportes o los perros que cuidan del ganado. Lo mismo ocurre con los que trabajan junto a profesionales, caso de los perros de rescate o los de las Fuerzas de Seguridad y las Fuerzas Armadas, y con los de caza. Para todos ellos valen otras normas distintas a esta ley.

En este contexto, la ley también prohíbe "utilizarlos en espectáculos públicos o actividades artísticas, turísticas o publicitarias, que les causen angustia, dolor o sufrimiento, sin perjuicio de lo dispuesto en el título IV, y, en todo caso, en atracciones mecánicas o carruseles de feria, así como el uso de animales pertenecientes a especies de fauna silvestre en espectáculos circenses".
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