CASI hizo otra remontada en el clásico con Belgrano, pero no puede dormirse en el súper del próximo sábado

El maul llega con suficiencia a la tierra prometida y estalla el público en la Catedral del rugby. Todos se acuerdan de su clásico rival, el adversario que se avecina. Los jugadores se unen a los festejos en la tribuna de enfrente a la de cemento, donde los rayos de sol aún iluminan una tarde primaveral, ventosa pero agradable. CASI corrió siempre de atrás, pero se recuperó y venció por 27-25 a Belgrano Athletic en la última jugada del partido y, a tres fechas del final de la etapa regular del Top 14 de URBA, dio otro paso en su objetivo de clasificarse para las semifinales.
La recta final del torneo de Buenos Aires ya es recorrida. Pasó la última fecha libre y no habrá más descanso en esta porción del campeonato. CASI no brilla, pero pisa fuerte en un cierre de año desafiante: en las últimas cuatro jornadas le tocan los otros tres semifinalistas del 2025 y Alumni, uno de los principales protagonistas en 2026. “El fixture tocó así, hay que aceptarlo. Vamos a intentar ganar todos los partidos, no importa lo que tengamos enfrente. Jugamos contra nosotros mismos”, planteó Eugenio Sartori, el férreo tercera línea que lidera las acciones defensivas de su equipo.
Alejado de la lucha por las semifinales, Belgrano presentó batalla como si estuviera en la contienda. Lejos de relajarse, empieza a cerrar el 2026 con la cabeza en la construcción del equipo para el 2027. Se plantó en el escenario en que protagonizó la final del 2024 y una semifinal del 2025. Justo Echevarría se llevó los flashes en su debut como titular, con dos tries semejantes en diez minutos. En ambos, atacando el intervalo de un primera línea; el inicial, luego de un line-out, y el segundo a la salida de un ruck, para poner a Belgrano 14-0 arriba.
La Academia viene padeciendo los inicios de los partidos, una tendencia marcada en las últimas fechas. Lo sufrió frente a Los Tilos en la derrota en Barrio Obrero, y también ante Los Matreros, CUBA, Buenos Aires CRC y Belgrano, rivales a los que logró superar por su templanza y el peso de sus figuras. “Últimamente tuvimos varios partidos similares”, admitió Ignacio Larrague. “Por suerte, venimos levantándolos, de menor a mayor. Hoy nos agarraron de sorpresa y arrancamos 14-0 abajo. Es algo que está costándonos mucho. Sabemos que tenemos que corregirlo”, reconoció el forward. En la misma línea opinó Sartori: “Sí, vienen costándonos los primeros minutos. Nos hicieron dos tries imprevistos. Sabíamos que iban a atacar por ahí y tuvimos fallas de comunicación y en los 1 vs. 1”.
En varios tramos errático y desconectado, CASI empezó a construir a partir de su maul, una de las facetas a las que suele aferrarse cuando la dinámica no fluye. También, a su juego corto de forwards, con carreras fuertes que le generan confianza. El mejor hombre de la Academia en ese aspecto es Larrague, el gigantesco segunda línea de 2,01 metros y 137 kilos, fundamental en la batalla física y para sumar peso a las formaciones. El exjugador de Jaguares desparramó a Santiago Villegas para anotar el primer try de su equipo. Con su característico casco rojo, levantó al público al asentar dos tackles contundentes a adversarios que pasaron cerca de su inmensa figura.
El factor viento fue considerable en la tarde de San Isidro. El local mejoró en el juego territorial, pero desperdició tres lines en pleno ataque que le hicieron perder impulso. El brillante try de Pedro Arana puso bajo presión al anfitrión, pero el maul volvió a meterlo en el partido y lo dejó cerca en el tanteador. La indisciplina (14 infracciones) y la toma de decisiones le jugaron una mala pasada al visitante, que tuvo un banco de suplentes de lujo con los ingresos de Juan Penoucos, Francisco Lusarreta y Theo Blaksley.
A cuatro minutos del cierre, con ventaja de 25-20 y un penal a disposición a 25 metros del in-goal aunque esquinado, Belgrano decidió ir al line en lugar de patear a los palos y tratar de liquidar el encuentro. CASI resistió, recuperó la pelota con un contrarruck y el resto fue historia: construyó fase por fase hasta forzar el penal que le dio la chance de procurar un line-maul, su fórmula predilecta. “Fue pura decisión: confiar en el líder del line y la jugada que cantó. Era pensar cada uno en su rol en el maul y cruzar la línea”, explicó Larrague. “Fue una batalla mental. Belgrano es un gran equipo. Nos quedaban cuatro partidos clave y ya pasamos el primero”, valoró Sartori. Juan Akemeier tuvo templanza para acertar la conversión por el medio de la hache. El salteño acumula a 302 puntos y es el máximo goleador del certamen.
La victoria in extremis de CASI sobre Belgrano
Se trató de un triunfo celebrado con euforia por un club que intenta quebrar una serie de 21 años sin títulos de campeón. Una victoria crucial para sostenerse como escolta de Newman y llegar más holgado al clásico contra SIC, que tendrá otro sabor. “Siempre es especial, pero cuando toca así, cuando los puntos valen tanto, es el doble de importante. Ahora nuestro único objetivo es ese partido”, destacó Larrague, uno de los experimentados de un club que sueña en grande, pero que tiene los pies sobre la tierra y se mantiene alerta en un cierre apasionante de la etapa regular del campeonato.
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