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Wednesday, September 23, 2026

"Hasta que no aceptas donde estás, no sabes a dónde vas. Hay que decir 'vale, he tocado fondo'"

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Estaba compitiendo en una prueba del Europeo de Moto2 cuando su vida cambió por completo. Carlos Tatay (Valencia, 2003) sufrió un accidente terrible en Portimao que le dejó en silla de ruedas al sufrir una lesión completa. Lejos de abandonar su pasión, encontró otro camino con el que disrutar del motorsport. Lógicamente no fue fácil, hay que adaptarse y reinventarse a su nuevo día a día. Tatay se ha convertido en un ejemplo de superación para muchos después de utilizar las redes sociales como herramiento de difusión de su evolución personal. Y, para poder explicar su historia, Carlos se aventuró a escribir un libro que salió a la luz este mismo mes de setiembre: Mi motor interior.

Carlos Tatay, estás de enhorabuena porque este mes de septiembre ha salido tu libro 'Mi motor interior'. ¿Cómo sale la idea de escribir un libro y por qué ahora?

La idea surgió hace tiempo, ¿no? No es la primera vez que me lo planteé, sino después de varias ocasiones. Al principio hubo una persona que se interesó en escribirlo por mí y iba a ser así, pero pasados unos meses yendo a una conferencia en Barcelona, mi novia me dijo 'oye Carlos, mira, yo no me quiero meter en un proyecto tuyo, pero si te soy sincera creo que deberías de escribirlo tú, cómo lo sentías, con tus palabras y con tu vocabulario y creo que va a ser un librazo'. Entonces yo me pregunté si realmente sería capaz de escribir un libro, porque tenía respeto, una cosa es escribir, una cosa es contar mi historia, pero otra cosa es escribirlo y hacerlo bien. Y bueno, me atreví, los chicos de Penguin se interesaron por el proyecto y empezamos a trabajarlo.

¿Es difícil encontrar las palabras a la hora de escribir un libro o cuál es el momento en el proceso de sacar este libro más complicado? 

Creo que aquí no ha sido difícil porque son mis palabras, es mi vocabulario, es como yo me expreso. De hechol, mucha gente muy cercana a mí me ha dicho que es como tener una conversación conmigo y creo que esto era el punto al que quería llegar: que fuera un libro de persona a persona, que no fuera difícil de leer, que fuera cercano y que realmente tocara la fibra para las personas que necesitan ese cambio de chip o esa mentalidad. Este era el objetivo.

No quise que nada leyera el libro antes de salir porque quería que si yo lo sentía así , tenía que salir adelante

Carlos Tatay, a MD

Ha salido hace muy poco a la venta, pero seguro que se lo dejaste a familiares, amigos para que hicieran una primera lectura. ¿Cuál fue el primer feedback de la gente?

Pues, si te digo la verdad, no se lo he dejado leer a nadie hasta que ha salido a la venta porque no quería. Quería que fuera algo novedoso, no quería que nadie me diera su opinión, sino que, si yo lo sentía bien, tenía que salir adelante. Y justo cuando lo han leído —creo que mi madre hacía muchos años que no leía un libro, se lo leyó en 3 horas y media o algo así; mi padre, que nunca ha leído un libro, también se lo ha leído y ha quedado encantado—, y creo que también familiares cercanos que lo han leído, me dicen que es como tener una conversación conmigo, que es muy fácil de leer y que realmente pone las cosas en su lugar.

Nosotros ya hemos empezado a leerlo, todavía nos falta, con el primer capítulo que ya vas directo al grano, al día del accidente. A mí me sorprende que recuerdas cada detalle que hiciste antes del accidente, la charla con los mecánicos, que cambiaste las pastillas de freno... ¿cómo lo recuerdas tan clavado? 

Todo, todo. Creo que al final cuando estás compitiendo en la élite tienes que controlar todo lo que dependa de ti, lo tienes que controlar, lo que no, pues no puedes controlarlo, pero todo lo que dependa de ti sí. To siempre he sido muy disciplinado y muy obsesivo y creo que esto es lo que me ayuda a recordar y sobre todo lo que también me ayuda día a día a dar el máximo en cada cosa que sé que puedo mejorar.

Tienes un capítulo a la parte dedicado a Albert Llovera, ¿es la persona clave para afrontar tu nueva vida? 

100%, 100%. Creo que hasta que no aparece Albert Llovera yo no veía la luz, no veía el camino, no veía qué hacer con mi vida. Fue un momento complicado porque siempre había tenido el foco en una cosa y no lo había soltado hasta el accidente y cuando te sueltan y ves que caes al vacío dices 'joder, ¿y ahora qué hago yo con mi vida?'. ¿A qué me dedico?¿qué hago para sentirme feliz, para sentirme válido otra vez? Y realmente cuando aparece Albert me cambia la vida y me cambia completamente la perspectiva.

 ¿Cómo fue ese primer encuentro con Albert? ¿Dónde fue y cómo fue esa conversación? 

Fue una casualidad y es que yo estaba ingresado en el hospital de Toledo y él apareció allí para hacer la presentación de su Dakar y dar una conferencia y aquí me di cuenta de que yo quiero ser Albert Llovera y después tuvimos una conversación muy cercana. Su familia era panadera, mi familia también, él tuvo el accidente convirtiendo en el Mundial de Sarajevo en el 85 con 18 años, yo con 20 en el Europeo de Moto2. Entonces fueron como vidas muy encontradas, nosotros hablábamos el mismo idioma y creo que esto nos ayudó mucho a acercarnos y me ayudó muchísimo. 

Carlos Tatay con Albert Llovera
Carlos Tatay con Albert Lloveracarlostatay99

No como piloto sino como persona tú tenías un sueño que es el Mundial de Motociclismo, llegaste a debutar a Moto3, después cambiaste al Europeo, pero claro, de un día para el otro tienes que cambiar de reto, de desafío, ¿cómo es difícil para persona y piloto cambiar el chip de la noche a la mañana? 

Es que no fue de la noche a la mañana, sino un proceso muy largo de aceptación, de darte cuenta de que ya nada va a ser igual y de que, a partir de ahí, empieza tu proceso. «Vale, he tocado fondo, voy a aceptar que estoy en el fondo». Y, cuando lo acepté, ya pude marcarme un objetivo, porque si no sabes o no aceptas dónde estás, es muy difícil saber hacia dónde vas. Creo que esto fue lo que marcó el cambio en mí: aceptarlo, ver que estaba en lo más hondo y que ser como él era el objetivo final. Esto fue lo que me motivó y me ayudó a salir adelante.

Ese proceso de aceptación que comentas, ¿más o menos de cuánto tiempo estamos hablando? 

Recuerdo el accidente en julio de 2023 y creo que, hasta octubre, concretamente el 2 de octubre, cuando vino Alberto al hospital, fue un proceso muy doloroso. A partir de ahí, intentas visualizar lo que querías llegar a ser. Sobre todo, no visualizaba hacia dónde ir, pero sí cómo iba a ser mi vida. Este proceso de aceptación, hasta que salí del hospital en diciembre, durante esos cinco meses, fue una reconstrucción total dentro de lo que significa vivir en un hospital.

Tú eres una persona que vive la competición y a pesar de este accidente nunca has dejado de buscar proyectos, de competir, ¿en qué estás trabajando a día de hoy? 

La verdad es que tengo muchos. Tengo las conferencias sobre todo, es algo que me gusta muchísimo, noto un gran impacto en la gente, después las redes sociales más de lo mismo, pero sobre todo mi objetivo personal y deportivo es competir en el Dakar. Después de los 9 meses de salir del hospital ya estaba subido en un coche de rally. Competí en la Baja Aragón, he competido ya en varios rallies en 2025 también y ahora el objetivo es preparar un buen 2027 y ojalá en enero del 28 poder estar en el Dakar. 

El objetivo que a mí realmente me llama y me mueve el corazón es el Dakar, es la tierra, son los rally-raids y creo que es esto donde me tengo que enfocar y no perder el rumbo

Carlos Tatay, a MD

¿Por qué en el 27 es imposible llegar al Dakar? 

No, 27 imposible. Yo nunca he hecho dunas, entonces sería descabellado pensar que es un objetivo factible. Quiero ir al Dakar bien, quiero ir a competir, no a ganar pero sí a competir bien y a sentirme competitivo y a dar mi 100%. Sin hacer dunas y sin los kilómetros necesarios pues no es lógico ir a un Dakar.

También, haciendo un repaso de tus últimos meses, hubo momentos donde se ha hablado de las 24 horas de Le Mans, entrando en el mundo de los GT... ¿cómo está esta idea de la resistencia? 

Es un proyecto que intentamos, que tuve una persona al lado que casi que me lo metió en la cabeza y realmente me hacía ilusión. Pero los presupuestos son infinitamente más grandes que los rally-raids y la verdad es que la idea de volver a los circuitos me gusta. Pero después de haber estado tantos años en los circuitos, en las motos que te dan tantas sensaciones y después pasar a los coches que quizá no te dan tantas sensaciones por el ir dentro de algo... como que no me acababa de llamar la atención. 

Fue una idea inicial que intentamos, como cualquier proyecto, que no todo sale bien por supuesto. Intentamos ir y ahí fue cuando realmente nos dimos cuenta que los presupuestos incluso de campeonatos de copas monomarca de iniciación son casi como ir a un Dakar. Entonces el objetivo que a mí realmente me llama y me mueve el corazón es el Dakar, es la tierra, son los rally-raids y creo que es esto donde me tengo que enfocar y no perder el rumbo. 

¿Esa barrera económica es la que más te ha sorprendido o por ejemplo la exigencia digital -porque también comentaste que algún patrocinador te había pedido un número determinado de seguidores- también te ha chocado que ahora para tener un hueco en un equipo de competición en el mundo de las cuatro ruedas? 

En mi vida en el motociclismo, recuerdo mi primer campeonato de España. Mi padre es panadero y yo mismo era como una receta de crema pastelera: todo eran harinas, huevos y los probadores de mi padre. Después, me fichó un primer equipo y, a partir de ahí, si demostrabas que valías, podías llegar hasta el Mundial. Gané la World Rookies Cup y después llegué al Mundial.

Creo que es un mundo muy distinto. Si lo haces bien, tienes posibilidades de crecer año a año y es verdad que tienes que buscar la excelencia, pero todo fue bien y llegué al Mundial. Pero toparme con el mundo de las cuatro ruedas fue algo completamente distinto. Es verdad que está el tema de los patrocinios, pero al final es un mundo donde todos jugamos con las mismas normas. Creo que no me puedo quejar, ni muchísimo menos, sino que lo que hay que hacer es trabajar para ello: un mundo nuevo y una manera de competir nueva. Y con las redes sociales, más de lo mismo. Entiendo perfectamente que un patrocinador quiera un retorno y es verdad que estas eran siempre las respuestas: «Eres un perfil pequeño, necesitamos perfiles más grandes para ver proyectos más a largo plazo y demás». Por eso lo comuniqué en redes, sin reprochar nada a las marcas, ni muchísimo menos, sino todo lo contrario.

Estas son las exigencias para poder conseguir un patrocinio, para poder competir, pues vamos a por ello y el recibimiento fue increíble y ahí me di cuenta de la comunidad y la suerte que tenía. Ahora hay que trabajar más duro que nunca, es verdad que ha habido un cambio muy grande a nivel de llamadas, a nivel de oportunidades. Es verdad que ya estamos trabajando en un proyecto y esto es un gran paso adelante.

En el hospital no te puedes llegar ni imaginar y si no lo ves en alguien que está en tu misma situación, no confías. Si te lo dice una psicóloga, dices 'vale muy bien pero tú andas, yo no'. Por eso de alguna manera afectamos en esa inspiración

Carlos Tatay, a MD

¿Has descubierto quizá una faceta con la que no contabas, el mundo de las redes y del peso que genera en la sociedad actual y que puedes convertirte en un ejemplo? El otro día estuvimos hablando con Marc Roma, hijo de Nani Roma, que es un caso parecido al tuyo, y dijo que él no se siente ejemplo pero sí que le encanta dar visibilidad y, que si puede servir de inspiración para la gente vea que pueda hacer una vida dentro de una normalidad, ya es fenomenal.

Sí, por supuesto. El otro día fui a hacer una visita al hospital de Toledo a unos pacientes y es verdad que las psicólogas recomiendan mi perfil para que se sientan inspirados o que van a ser capaces de hacer ciertas cosa. A mí me pasó, que en el hospital no te puedes llegar ni imaginar y si no lo ves en alguien que está en tu misma situación, no confías. Si te lo dice una psicóloga y dices 'vale muy bien pero tú andas, yo no'. Creo que es verdad que de alguna manera indirectamente afectamos en esa inspiración pero siento un poco lo mismo.

Muchas veces la gente me dice no pues dame un consejo. 'Mira yo te puedo contar mi historia o lo que yo hice pero cada persona es un mundo'. Cada persona es feliz en un sitio, yo por suerte o por desgracia soy feliz compitiendo y a mí lo que me ayudó es volver a pensar en competir. A partir de aquí hacía cosas por y para ello. Creo que cada uno después de un accidente así o después de un mal día o de una mala racha, tiene que buscar  la salida con las cosas que te hacen felices. 

Yo por suerte decidí dedicar mi vida a ello, buscar varios pilares fundamentales en mi vida como son las conferencias, como son las redes y como es competir y a partir de ahí dedicar todo para trabajar y a la vez ser feliz 

¿Te sorprendiste a ti mismo de ver que tengo la capacidad para tirar adelante con fuerza, con energía, con motivación y además servir de inspiración para el resto o era algo que tú sabías desde un primer momento que con el peso que has tenido en el mundo de la competición ya tenías en cuenta

¡Qué va, ni de broma! Las decenas o cientos de mensajes que recibo a diario los leo y tampoco estoy haciendo nada especial, estoy haciendo mi vida y aún como que no te lo crees. Esto es bonito también. Es verdad que creo que nunca me lo voy a creer porque, al final, cada persona es un mundo, pero leer los mensajes, sobre todo de personas que han leído el libro, y ver cómo me dicen: «No conocía estos detalles de tu historia, me ha encantado, me ha gustado, muchas gracias por esto, por lo otro», creo que al final es muy gratificante. Tener una vida en la que, sin darte cuenta, puedes ayudar a los demás, pues yo creo que es un sueño, ¿no?

Una de las otras barreras con las que te tuviste que enfrentar después del accidente es el lío con las federaciones, el seguro médico, han pasado ya tres años del accidente ¿cómo está este tema sobre quién asume los gastos? 

Pues continuamos. Por órdenes de los abogados, no hablo demasiado del proceso, pero sí que estamos completamente en la vía judicial. No hay ninguna novedad, estamos esperando y siguiendo todos los trámites que establece la ley: enviar burofaxes, esperar contestaciones, meses de negociaciones a las que no se ha llegado a ningún acuerdo y, finalmente, presentar demandas. Estamos en todo el proceso, no se ha parado nada. Tengo unos buenos abogados y esperemos llegar hasta el final. Veremos quién tiene la razón.

Mi motor interior, el libro de Carlos Tatay
Mi motor interior, el libro de Carlos TatayPenguin libros

Entiendo que visto esa problemática que había, también ese peso del que hablábamos antes en las redes sociales y patrocinios fue un poco la vía de salida más rápida que encontraste para solucionar de primeras ese problema

Si te digo la verdad, en ese momento aún no estaba metido en el tema de las redes sociales. Recuerdo el día que vino Albert Llovera al hospital, vino con él Nico Abad a hacerle una entrevista a él y  Nico se había alejado un poco lo que es el periodismo convencional y había decidido optar por otra vía que era el canal de Youtube. En ese momento me vio allí dándole la mano a Albert, estando hablando con él y me dijo 'oye Carlos, ¿te puedo hacer una entrevista?'. Nos conocimos y la entrevista hizo un boom muy grande dentro de su canal porque era la primera entrevista que me hacía nadie después del accidente. 

Tuve un boom muy grande en redes sociales y justo unas semanas después nos llamaron de la dirección del hospital para informarnos de que ningún seguro se había puesto a disposición y que los dos seguros se habían negado de ambas federaciones. Aquí fue cuando mi padre me dijo 'mira Carlos, creo que esto se nos va de las manos, deberíamos llamar a Nico y preguntarle'. Yo quería comunicarlo, yo quería decirlo en redes sociales pero teníamos que buscar la manera para hacerlo bien porque era algo complicado. Llamamos a Nico Abad y Nico me dijo que no me preocupara. Creo que eran las 12h o así, a las 15h y media se presentó en el hospital. Estuvimos hablando un rato, contándole todo, enseñándole todos los papeles y él nos dijo como abordar la situación y así fue como intentamos hacer una presión increíble que la conseguimos a las federaciones. 

Por desgracia no se pusieron ni aún así de acuerdo, se les cayó la cara de vergüenza pero poco más. Continúan al cargo de todo, continúan chuapando el bote y ya está 

Volviendo un poco al panorama deportivo y a la ilusión que tienes con este Dakar. Tú vienes del mundo de las motos, a nivel de adaptación de las dos ruedas a las cuatro ruedas, ¿cuál es el cambio más drástico para ti como piloto?

Creo que, al final, en la moto hay dos fuerzas: quizá la que hunde la horquilla delantera y la que hunde la trasera, es decir, el amortiguador trasero. Con el freno, el gas y el freno trasero vas jugando con ellas. En el coche, en cambio, también tienes las fuerzas laterales, que dependen de ti mismo y de cómo metes la moto. Al final, la moto se mueve básicamente en dos direcciones. Los movimientos laterales son casi un poco innatos, pero en el coche tienes las ondulaciones laterales y otros movimientos distintos a los que acabas acostumbrándote. Sobre todo, quizá hay que controlar la noción del riesgo, o es el copiloto quien me tiene que ir guiando un poco. Viniendo de la moto, donde tienes muchas sensaciones, eres tú, tienes el cuerpo fuera, sientes todo, el viento, la frenada… En el coche, quizá te sientes demasiado seguro y hay veces que puedes liarla muy grande.

Pero el tema del copiloto también es un mundo nuevo porque en la moto al final estás tú solo, tú tomas las decisiones, esa compenetración con un copi también la tienes que trabajar...

Y tanto, creo que es lo más importante porque si vas tú solo y no le haces caso al copi no sabes ni dónde vas ni lo que te viene y creo que esto es fundamental poder tener una persona al lado que se comunique contigo, que te conozca realmente, que sepa ccuándo vas demasiado rápido, cuándo puedes apretar más...

Como has comentado antes hay un proceso de aceptación muy largo, muy duro, ¿qué relevancia le tenemos que dar al trabajo psicológico para superar este tipo de cambios de vida?

Yo creo que es fundamental. Ni por suerte ni por desgracia, pero por mi proceso no he acudido a ayuda psicológica que la veo fenomenal, la veo estupenda, pero por suerte he tenido un apoyo fundamental que en mi corazón y en mi mente necesitaba que era mi familia, mi pareja y mis amigos. Creo que he tenido la mejor familia, la mejor novia y los mejores amigos que me han sabido en cada momento apoyar. Es verdad que muchas veces ellos tenían que tirar del carro y muchas veces era yo el que tenía que tirar del carro. Al final ha sido todo un tándem, un equipo y hemos salido juntos adelante y más reforzados. 

Pero es verdad que no siempre es así, que quizá hay familias que no son en ese momento inicial tan fuertes y es mejor acudir a esa ayuda psicológica porque quizá hablando con ellos te puedes hundir un poquito más porque también los ves decaídos. Pero yo veía los míos tan fuertes que yo mismo me decía es que no puedo caer, es que ellos están así, yo no puedo caer

Son los que te empujaban prácticamente 

Claro, exacto, exacto, entonces tuve esa suerte 

Carlos, muchas gracias por atender a Mundo Deportivo. Ojalá este libro sirva de inspiración para ya no personas que estén en un caso similar al tuyo, sino para cualquiera que tenga un reto por delante. La mejor de las suertes y a ver si nos vemos en un futuro por las dunas del Dakar 

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