Tener las neveras conectadas puede hacer que alguien las suba a 50 grados. Está pasando en Bélgica y Suecia

Tener los dispositivos conectados permite su gestión centralizada y a distancia. Esto supone una enorme ventaja para las empresas con miles de estos dispositivos desperdigados, por eso las grandes cadenas de supermercados centralizan controles como el de la refrigeración de sus productos. El problema llega cuando el acceso al sistema no está suficientemente bien protegido: un ciberataque arruinó toneladas de productos en Francia.
Calor en las neveras del norte. Tras el grave problema que se desencadenó en Francia, donde los supermercados se vieron perjudicados, Suecia y Bélgica están viviendo un episodio similar: los frigoríficos de algunas grandes cadenas de alimentación vieron elevada su temperatura hasta llegar a límites de 50 ºC.
El incidente comenzó a afectar el pasado domingo por la noche en las tiendas de los países mencionados. La mecánica ha sido similar a la de Francia: repentinamente, los frigoríficos variaron su temperatura de frío sin que los operarios alterasen dicha temperatura. Aunque en un principio se hablaba de un fallo informático, actualmente son varios los medios que lo denominan ciberataque.
Dispositivos expuestos. Si en Francia se descubrió que el acceso a determinadas neveras Danfoss utilizaban "admin" como usuario de administración y el día como código de contraseña para acceder al sistema, aún no se sabe cuál ha sido el vector de intrusión en este nuevo ataque. Todo apunta a equipos antiguos, desactualizados, con acceso innecesario a Internet y protegidos por contraseñas no demasiado seguras.
Algunos de los supermercados afectados son Delhaize, Carrefour, Spar, Ica o Coop. Según las primeras averiguaciones, los atacantes activaron remotamente los evaporadores en modo descongelación (defrost), lo que hizo subir la temperatura de la cámara hasta poner en riesgo el producto refrigerado. Aún no se conoce el número total de tiendas afectadas ni hay una estimación de las pérdidas.
Desconectar, la primera defensa. Delhaize ha optado por lo más rápido: cortar el cable de acceso a Internet. Esto es lo fácil, lo difícil es solucionar el problema de fondo: según el CEO de Sabcobel, una instaladora que gestiona cientos de estos equipos en Bélgica, con una actualización de software no es suficiente.
Muchos frigoríficos necesitan modificaciones físicas, algo que no es precisamente rentable. Con Francia, Bélgica y Suecia en la lista de ciberataques en apenas tres semanas, cuesta pensar que las de hoy vayan a ser las últimas neveras hackeadas.
Imagen de portada | Iván Linares
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