CNN TürkOSİMHEN AMEDSPOR MAÇINDA NEDEN YOK? Victor Osimhen neden oynamıyor, ne zaman dönecek?The Jerusalem PostParaguay ex-president Peña placed under house arrest after impeachmentPunchKenya preacher jailed 200 years for starving 190 children to deathLa PresseUniversité d’Oxford | Justin Trudeau rejoint le Cercle des anciens dirigeantsZDF heuteEntdecken Sie das ZDF-Nachrichtenstudio매일경제“왜 쳐다보냐”며 상대 얼굴에 ‘퍽’…상해 혐의 20대, 징역 1년CBS NewsSen. Chris Murphy out of hospital, will miss votes after strokeThe Sydney Morning HeraldGallen speaks after sickening knockoutScreen RantAll 18 Episodes Of Netflix's Best Fantasy Series Deliver Peak AnimationInfobaeCierre de la mezcla mexicana de petróleo de este viernes 06 de noviembren-tvFolge aus Bankenkollaps: Paraguays Präsident Peña abgesetzt und unter HausarrestESPNAiyuk meets with 49ers, says he's 'back to 100% and looking to get reinstated'
The Daily Newsstand · Free, Always
Saturday, November 7, 2026

5 lecciones que deja el tsunami azul

Translate

Las elecciones de medio término en Estados Unidos no han dejado a nadie indiferente. Y aunque ya se ha escrito bastante, vale la pena detenerse en cinco lecciones que dejan en el horizonte.

Lo primero es que el Presidente Donald Trump convirtió la elección en un plebiscito, y lo perdió. Llegó a decir que era la elección más importante de su carrera y apostó fuerte en estados como Texas o Michigan, perdiendo batallas emblemáticas. Incluso pidió votar como si él estuviera en la papeleta. Y lo consiguió; sólo que el resultado no fue el esperado.

Un segundo punto es que los demócratas ganan, pero nadie capitaliza el triunfo, ya que fue más una derrota del trumpismo MAGA y, por tanto, no hay un ganador claro en el bando demócrata. Hoy comienzan a surgir nombres de presidenciables —a muchos se les comenzó a hacer agua la boca— pero, al menos por ahora, no hay un gran líder al que todos sigan.

Una tercera lección es, ante una derrota así, es imposible no pensar en el síndrome del pato cojo. Las principales figuras republicanas ya comenzaron a desmarcarse de la Casa Blanca. El vicepresidente Vance atribuyó parte de la derrota al peso de la guerra en Irán, y Marco Rubio también tomó distancia. Incluso reaparecieron DeSantis y Mitt Romney, con buenos análisis, y el intento de ser los cirujanos de un partido que hoy, más que un estratega, necesita un curandero.

En cuarto lugar, vemos que el péndulo ideológico no se detiene. Biden derrotó a Trump por el manejo de este en la primera etapa de la pandemia, y que Trump venció a Kamala por la economía y la política exterior. El elector norteamericano lleva años votando con poca ideología y mucha apuesta al cambio. La crítica a la agenda progresista pesó en el triunfo conservador de hace dos años, pero no era un cheque en blanco. El norteamericano medio no quiere una agenda woke, pero tampoco un republicanismo salvaje.

Finalmente, no debemos olvidar que tenemos Trump para rato. Al mandatario le quedan dos años y, aunque perdió la mayoría en ambas cámaras, conserva dos herramientas poderosas: los decretos, que no pasan por el Congreso, y el veto presidencial. Conociendo su personalidad, no se esconderá ni se dejará aplacar por el tsunami azul. Lo más probable es que gobierne con más fuerza y entusiasmo que antes. Y eso augura una alta tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo. Después del tsunami, puede venir la tormenta.

View the original on La Tercera →

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.