El Clásico, trampolín o espejismo para el Madrid antes del parón
El Real Madrid cristalizó en el Camp Nou (1-2) la línea ascendente mostrada con su pleno de triunfos de octubre y encara un calendario relativamente amable antes del parón de selecciones de noviembre. El equipo de José Mourinho firmó su mejor actuación de la temporada ante el Barcelona con una victoria que le sirvió para engancharse de nuevo al tren de la Liga y para confirmar, por el momento, que el entrenador luso ha dado con la tecla para equilibrar el ecosistema.
Los blancos ahora tienen el horizonte tres duelos a domicilio a priori asequibles ante Racing de Santander, AEK y Valencia para no volver a las andadas. Los duelos ligueros, todavía sin el sancionado Vinicius, se presentan como claves para meter presión a Barça (a tres puntos) y a Atlético de Madrid (a dos). En la Champions, el Madrid quiere mantener la racha victoriosa en Atenas tras los triunfos ante Inter de Milán, Roma y RB Leipzig.
La confirmación de Fede Valverde como lateral diestro, el paso al frente de Arda Güler como pieza clave en la organización del juego y la entrada de Bernardo Silva han dotado al equipo de más volumen de juego y de un equilibrio defensivo que personificó Tchouaméni con su buen papel en el Camp Nou.
La ausencia por sanción de Vinicius, además, permitió a Mourinho prescindir de uno de los tres delanteros y reforzar el centro del tiempo con un efectivo más, un efecto que podría ser circunstancial si el brasileño, en su momento más bajo en el Madrid, vuelve a ser titular indiscutible.
El efecto del Clásico pasará su primer test en El Sardinero este domingo, primera de las tres citas en seis días que deberá abordar el Madrid antes de viajar a Atenas y a Mestalla. Mourinho ya ha mostrado sus quejas por lo apretado del calendario y por el hecho de jugar el miércoles ante el AEKA y el sábado contra el Valencia debido al poco margen de descanso.
Lo asequible del calendario más inmediato del Madrid puede, eso sí, generar un exceso de confianza en la plantilla blanca. Mourinho en todo caso ya avisó en la sala de prensa del Camp Nou que no iba a permitir despistes. "Esta es una gran victoria, pero cuando volvemos al trabajo, no voy a dejar a la gente estar con la cabeza en la Luna. Si ganamos hoy y perdemos en El Sardinero, la victoria de hoy ya no tiene la misma expresión, porque el Real Madrid no juega para ganar en el Camp Nou. El Real Madrid juega para ganar campeonatos. Tenemos que seguir”, afirmó el luso.
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