Miriam Al Adib, ginecóloga: “El dolor no siempre indica daño, puede ser un sistema nervioso que se mantiene en alerta”

La ginecóloga Miriam Al Adib habló sobre el dolor, el daño físico y el papel que puede tener el sistema nervioso cuando una molestia aparece o se mantiene en el tiempo.
La especialista española aborda el tema en Tu cuerpo, tu territorio, su nuevo libro sobre el dolor, el placer y la forma en que las personas se relacionan con su propio cuerpo.
Al Adib, CEO del proyecto sanitario Clínicas MiriamGine, propone observar qué ocurre detrás de algunas sensaciones y por qué el contexto también puede modificar la manera en que son percibidas.
“El dolor no siempre indica daño, puede ser un sistema nervioso que se mantiene en alerta”, explicó Miriam Al Adib al referirse a la manera en que el organismo procesa determinadas sensaciones.
La ginecóloga sostiene que el dolor no puede interpretarse únicamente a partir de lo que sucede físicamente en una zona concreta del cuerpo. Cuando una molestia se mantiene, la experiencia puede ser más compleja que la presencia de una lesión.
“El dolor es una experiencia compleja, y en la salud femenina es esencial reconocer cómo cuerpo, mente y emociones están entrelazados”, señaló.

Desde esta perspectiva, la intensidad del dolor y la existencia de un daño físico no siempre avanzan de manera paralela. Una molestia puede continuar incluso cuando aquello que inicialmente la provocó ya no explica por sí solo lo que se siente.
Al Adib también destaca la importancia de incorporar la dimensión emocional sin interpretar por eso que el dolor sea imaginario o responsabilidad de quien lo padece.
“Validar y reconocer esta dimensión emocional del dolor no es culpabilizar a nadie, sino ampliar el mapa para poder aliviar de verdad”, explicó la especialista.
Qué relación existe entre el dolor y las emociones
Uno de los aspectos sobre los que profundiza Miriam Al Adib es lo que sucede cuando el dolor se mantiene en el tiempo. La experiencia deja de limitarse a una molestia puntual y puede terminar afectando otros ámbitos de la vida.
“El dolor no es únicamente físico: tiene implicaciones emocionales que pueden perpetuar el malestar y alterar la vivencia de la sexualidad”, afirmó la ginecóloga.
Las emociones aparecen entonces como una parte más de una experiencia en la que intervienen distintos factores. Para Al Adib, reconocerlas permite comprender mejor el problema, en lugar de reducirlo únicamente a la búsqueda de una lesión.

Esto adquiere especial relevancia dentro de la salud femenina, donde determinadas molestias también pueden condicionar la relación con el propio cuerpo y la manera de vivir la sexualidad.
La especialista insiste en que contemplar esta dimensión no supone quitarle importancia al síntoma. Por el contrario, conocer el cuerpo también implica advertir cuándo algo cambió y cuándo una molestia necesita ser evaluada.
Cómo influyen el contexto y la sensibilidad en el cuerpo
La misma idea aparece cuando Miriam Al Adib habla del placer. La respuesta del cuerpo puede variar entre personas, pero también puede hacerlo en una misma persona dependiendo del momento.
“No todas las zonas tienen la misma sensibilidad, ni todas las personas necesitan las mismas rutas para conectar con su cuerpo”, explicó.

Por eso, la ginecóloga cuestiona la idea de que el organismo debería reaccionar siempre de una determinada manera. El contexto puede influir tanto en la percepción del placer como en la del dolor.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.