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Friday, October 23, 2026

Simpertigue niega gestiones por Fundamenta y asegura que Vargas le pagó crucero por Europa porque quería “juntar puntos”

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Durante dos horas y media, en dependencias de la Fiscalía Regional Oriente, el pasado jueves 15 de octubre el exministro de la Corte Suprema Diego Simpertegui declaró en calidad de imputado ante el fiscal Andreas Kusch, por la denominada trama bielorrusa.

El exmagistrado llegó en compañía de su abogado, Marcelo Torres, y tras hacer una breve reseña de su paso por el Poder Judicial, abordó lo referente a la arista Fundamenta de esta causa, donde también se indagan irregularidades en resoluciones de la Tercera Sala que habrían favorecido los intereses de terceros representados por los abogados de la oficina que lideraba Eduardo Lagos Herrera.

Como declaró Gonzalo Migueles, Lagos le habría pedido ayuda a cambio de una retribución económica, para que la entonces ministra Ángela Vivanco pudiese apurar la resolución que destrabaría un proyecto inmobiliario de la citada empresa.

Pero Simpertigue aseguró no tener conocimiento de ninguna irregularidad. De acuerdo con su testimonio, al que tuvo acceso La Tercera, no se acordaba casi nada de esa causa, sólo que desde la presidencia le habían pedido integrar la sala el día en que se vio, y que se resolvió 4-1.

“Ese día yo integré la sala, pero la causa no la recuerdo, sé que se llama Fundamenta, pero no recuerdo esa causa. Sé que ese día en la sala se tomó una decisión, que fue una decisión 4-1. Cuando se vio la causa, en la que se escucharon alegatos, el relator probablemente nos debe haber indicado que esa era la segunda vez que se veía la causa, porque se había anulado la vista anterior por el problema que hubo con el ministro Muñoz. En ese momento yo no sabía del conflicto que había con el ministro Muñoz, yo me enteré de eso después, por la prensa”, sostuvo el exjuez.

Simpertegui aseguró que ahí “no aparecían como abogados patrocinantes ni Mario Vargas ni Eduardo Lagos Herrera, por lo tanto nunca supe que ellos tenían algo que ver con esa causa”. De todas maneras, hizo presente que en ese momento el criterio asentado respecto de las inhabilidades era que se declaraba respecto de la parte, no de los abogados.

“Nadie me pidió especialmente que integre esa sala, solo me lo designaron como en cincuenta otras oportunidades más. Nunca he sido amigo de la señora Vivanco, conversé con ella un par de veces. Ella nunca habló conmigo por alguna causa. En esta causa no me pidió integrar la sala. Ni en esta ni en otra”, aclaró, junto con sostener que él no hizo “ninguna petición a la relatora o a otro miembro de la Corte Suprema ni antes ni después del acuerdo”.

Acto seguido, Simpertigue manifestó que “si bien es de público conocimiento, respecto de Lagos y Vargas, que los conozco, sé quiénes son, pero nunca tuve mayor relación. Hubo una relación de amistad, pero de connotación sólo social”.

Tras ello, el persecutor le pidió que se refiriera al crucero que compartió con ambos, momento en que el exministro manifestó que se originó porque con su pareja tenían planeado hace meses pasar Semana Santa en Sevilla, y que como ella era muy amiga de la esposa de Lagos, tanto ellos como Vargas y su esposa decidieron sumarse.

Respecto de por qué Vargas compró sus pasajes, Simpertigue manifestó que él se había demorado mucho en hacer el trámite, y que cuando llegó a la agencia le indicaron que ya había sido abonado el monto que debía pagar, por Vargas.

“Yo le pregunté a Gilda por qué los compró Mario Vargas, Gilda me dijo que los compró Mario porque él quería juntar puntos, o algo así. Nosotros teníamos planificado nuestro viaje, y después ellos se sumaron. (...) Cuando llegamos a Sevilla le dije a Lagos que teníamos que pagarle el valor del crucero. Como Mario Vargas y Eduardo Lagos para nosotros eran lo mismo, en Sevilla le pagamos el crucero a Eduardo Lagos. En esa ocasión le pagamos con dólares en efectivo, deben haber sido como tres mil o cuatro mil dólares, debe haber quedado un saldo y ese saldo se devolvió acá en Santiago, también en efectivo”, relató el exsupremo.

Además señaló que en medio del viaje cada pareja “hacía su vida”, y que en ningún momento se abordó lo referente a Fundamenta.

Consultado respecto de cómo conoció a Lagos Herrera, Simpertigue manifestó que fue a través de Aldo Cornejo.

Con respecto al segundo viaje, indicó que nuevamente Vargas y Lagos se les sumaron a los planes que él tenía con su pareja, aunque en esta ocasión fue enfático en que él pagó todo lo referente a sus gastos y que en este periplo tampoco abordaron causas.

El fiscal Kusch le pidió a Simpertegui referirse a su intervención en el litigio de Belaz Movitec con Codelco.

“Los relatores nunca dieron a conocer los nombres de todos los abogados de las partes. Yo al único que vi fue a Gabriel Silber, de quien no sabía que era parte del estudio jurídico de Lagos y Vargas. No sabía que Eduardo Lagos y Mario Vargas patrocinaban la causa, ni tampoco me fue informado por ninguna persona”, indicó el abogado.

Finalmente, relató que “yo nunca vi ni escuché ninguna irregularidad al momento de adoptar el acuerdo respecto del recurso de queja” y descartó haber recibido presiones. Además, aseveró que supo que Lagos y Vargas eran los abogados de CBM cuando el caso empezó a salir en la prensa.

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