RTP DesportoLiga das Nações. Jesus anuncia primeira lista de convocados à frente da seleçãoESPNFirst-month grades for all 20 Premier League teams: From an A+ to FThe Jerusalem PostUS government website used AI search tool from China that FBI said copied AnthropicDaily MaverickProtests erupt in Nigeria after 37 miners die in custody of paramilitary agencyInquirerCPD: 14.1% of Filipinos still use traditional family planningPunchAlexander-Arnold, Palmer return to England squad for Nations Leagueוואלהשלושה תלמידים נהרגו באירוע ירי בבית ספר בפיליפינים, בהם החשוד ביריEl Comercio“Estados Unidos tiene la tecnología, pero la guerra con Irán revela el límite de sus arsenales”VilaWebEl govern demana explicacions a l’empresa de traducció pel desgavell al judici de Roger EspañolIl Fatto QuotidianoOperaio 24enne colpito da un macchinario in una fonderia nel Bolognese: è grave. Sindacati proclamano uno sciopero di 4 ore7sur7L’Unesco peut être un “modérateur” dans le “débat global” sur l’IA, affirme son chefCBS NewsF-16 from Texas crashes in Michigan, evacuation order lifted
The Daily Newsstand · Free, Always
Friday, September 18, 2026

Oscar Wilde, referente de la literatura irlandesa, cuestionó con ironía una de las ideas más románticas de su época: "Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer, siempre y cuando no la ame"

Translate

Los libros de Oscar Wilde son clásicos de la literatura. Se siguen reimprimiendo e inspiran adaptaciones una y otra vez en el cine y la televisión. El escritor irlandés construyó un universo literario que se transmuta en cada obra, a veces con provocación, otras con ironía, pero siempre con el ingenio por delante para abordar temas que en su época solo unos pocos se atrevían a nombrar.

Aunque el próximo 30 de noviembre se cumplirán 125 años de su muerte, Wilde consiguió aquello que evocaban algunas de sus obras: la utopía de no envejecer nunca.

Ya sea en la sátira de "El fantasma de Canterville" (1887) o en su libro infantil "El príncipe feliz y otros cuentos" (1888), al leer su pluma siempre aparece alguna frase que se puede aplicar a la actualidad, como si no hubiese pasado más de un siglo desde que sus escritos irrumpieron en el mundo.

Algunos de los aforismos que suelen viralizarse en la red social X y en las publicaciones de Instagram provienen de "El retrato de Dorian Gray" (1890), que invita a una profunda reflexión sobre la obsesión por la belleza y la juventud eterna.

"El retrato de Dorian Grey", un clásico de Oscar Wilde. Foto: Archivo Clarín

"¡Qué tonterías habla la gente sobre los matrimonios felices! Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer, siempre y cuando no la ame", es una de las citas más viralizadas de aquel libro. La pronuncia el personaje de Lord Henry en el capítulo 15 de "El retrato de Dorian Gray".

Qué quiso decir el personaje de Lord Henry sobre los "matrimonios felices"

Lord Henry enuncia la frase durante una cena en la residencia de Lady Narborough. La anfitriona lo increpa en tono de broma por la frialdad y el cinismo de sus posturas frente al matrimonio, y él le responde con vehemencia con aquella frase.

Al afirmar que "siempre y cuando no la ame" cualquier hombre casado puede alcanzar la felicidad, existe detrás una profunda ironía sobre la institución del matrimonio de esa época.

Wilde sugiere una sátira de la moral victoriana y mediante la voz de sus personajes enuncia que las parejas que parecían "funcionar bien" en la alta sociedad no lo hacían por pasión o devoción sincera, sino por la falta de un compromiso emocional real.

El autor desafía el idealismo romántico de la época victoriana y desenmascara la hipocresía de aquellas convivencias pragmáticas que decían ser matrimonios felices.

Oscar Wilde pasó sus últimos tres años de vida sumido en la pobreza y el exilio en París. Foto: Wikimedia Commons/ Dominio público

En la historia, Wilde concibe y reconoce el amor como una fuente de vulnerabilidad y contradicciones. Ese riesgo emocional que implica enamorarse es lo que genera el rechazo en el personaje de Lord Henry, que lo asocia solo a celos, apego y sufrimiento.

Bajo el consuelo artificial de que si no hay amor verdadero evitará la dependencia emocional y las exigencias, busca alejarse de la oportunidad de amar, desde el iluso egoísmo.

En el universo literario de Wilde, el protagonista Dorian Gray, influenciado por Lord Henry, desarrolla además una obsesión por la juventud. La obra en sí misma invita a cuestionarse los sanos límites entre el retrato externo y el interno, esa brújula moral que guía cada decisión.

Prisión y exilio: los últimos años de Oscar Wilde

Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde nació el 16 de octubre de 1854 en Dublín. Hijo de Jane Francesca Elgee, conocida como lady Wilde, irlandesa y luchadora nacionalista que colaboró bajo el seudónimo de Esperanza en el periódico The Nation.

Fue una reconocida poetisa de su tiempo que publicaba artículos a favor de la causa independentista irlandesa. William Wilde, su esposo y padre de Oscar, fue un notable médico, cirujano y especialista pionero en oftalmología y otología, que incluso fue nombrado cirujano oculista de la reina Victoria y fundó el St. Mark's Ophthalmic and Aural Hospital en Dublín.

Wilde se destacó en las letras desde niño. Como escritor, dramaturgo y ensayista encarnó la elegancia y el sarcasmo intelectual en la época victoriana, donde las convenciones sociales, morales y religiosas imponían un único modo de vivir.

A los 37 años se produjo una ruptura en su vida personal. Estaba casado con Constance Lloyd, con quien fue padre de dos hijos -Cyril y Vyvyan Wilde-, pero se había enamorado de Lord Alfred Douglas, conocido como Bosie, un estudiante de Oxford de 21 años.

Oscar Wilde junto a lord Alfred Douglas, "Bosie". Foto: Wikimedia Commons/ Dominio público

El padre de Bosie fue quien acusó a Wilde de "indecencia grave y sodomía" en un juicio mediático que acaparó todos los titulares. Wilde fue condenado por "ultraje contra la moral pública", en una época atroz en la que ser homosexual se consideraba un delito penal.

Ni sus imponentes declaraciones ante el tribunal, que hasta le valieron aplausos, pudieron salvar a Wilde de dos años de trabajos forzados en prisión.

Luego de obtener la libertad en mayo de 1897, el escritor quiso reencontrarse con sus hijos e intercambió algunas cartas con la mujer que seguía siendo su esposa en el plano legal.

En medio de la distancia, marcada por el escándalo del juicio, Constance cambió su apellido y el de los niños. Optó por el apellido Holland, que era un antiguo apellido de su propia rama familiar, para escapar del estigma social.

El 7 de abril de 1898, a casi un año del excarcelamiento de su esposo, Constance falleció de forma repentina en vísperas de cumplir 40 años, tras sufrir graves complicaciones en el posoperatorio de una cirugía ginecológica.

En 1899 Wilde viajó a Génova para visitar la tumba de la madre de sus dos hijos y dejó flores sobre su lápida, que tenía el apellido de soltera y omitía su matrimonio.

Wilde pasó sus últimos años en París, sumido en el alcoholismo y el exilio. Como él solía decir, ya lo había abandonado "la alegría de escribir". El célebre escritor murió el 30 de noviembre de 1900 a los 46 años.

View the original on Clarín

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.