Review Asics Sonicblast 2: la zapatilla con placa de PEBAX más rápida para tus entrenamientos
Durante más de 25 años Asics ha trabajado arduamente para meter a tres de sus modelos de entrenamiento entre los más longevos y conocidos del ideario colectivo: Nimbus, Cumulus y Kayano. Pues bien, en los últimos tiempos la compañía japonesa ha volcado gran parte de sus esfuerzos en desarrollar una línea de supertrainers que nos tiene totalmente enamorados.
Hablamos de la familia Blast, donde el modelo Novablast se ha afianzado como la joya de la corona tras seis exitosas ediciones. Pero hoy queremos centrarnos en otra de las piezas más interesantes de esta colección, la Sonicblast 2. A grandes rasgos, podemos definirla como una zapatilla para entrenamientos a ritmos altos, con unos perfiles de mediasuela muy contundentes y un chasis muy estudiado que permite disfrutarla sin ser unos virtuosos.
Así, en esta segunda generación la Sonicblast mantiene la fórmula inicial pero apuesta por unos reajustes que, bajo nuestro criterio, son acertadísimos. Entre los más destacados está la reconfiguración de la placa interna -ahora con forma de horca-, una reducción del peso del conjunto, un mayor protagonismo de la espuma FF BLAST MAX para aportar más confort, y una flexibilidad general que facilita la naturalidad en la pisada.
En definitiva, unos cambios que mejoran su comportamiento y la hace mejor que la primera edición por dos motivos fundamentales: podemos sumar más kilómetros con ella y es más cómoda. Así de simple. Eso sí, no es una zapatilla para todo el mundo; es un modelo muy de nicho y con unas prestaciones muy definidas. Que nadie se engañe.
La Asics Sonicblast 2 es una zapatilla concebida para entrenamientos exigentes y ritmos alegres, esos días donde la idea es apretarnos y preferimos clavar los parciales del plan que sentirnos cómodos y amortiguados. A partir de esa premisa, se entienden todas las decisiones tomadas por Asics. De hecho, incluso podemos competir con ella en un 10K o una media maratón si preferimos alternativas rápidas sin placa de carbono.

Porque, de hecho, el componente que vertebra el interior de la mediasuela es una placa de PEBAX con una nueva morfología, abierta, buscando aportar equilibrio y estructura al chasis. Sus 46 milímetros de altura lo piden a gritos. De lo contrario, sería una zapatilla muy difícil de gobernar para la gran mayoría de corredores y perdería ese carácter mixto para ser un calzado puro de competición (invadiendo el terreno de la línea Metaspeed).
Así, la personalidad de la Sonicblast 2 puede encajar bien con lo que viene siendo una zapatilla mixta de toda la vida. Tiene suficiente empaque y confort para sumar unos kilómetros con ella sin llegar a una fase de fatiga severa, y una construcción y peso claramente orientados a correr rápido.
Si bien la primera Sonicblast era algo más exigente con el usuario, esta segunda versión es más agradable en líneas generales y castiga mucho menos cuando la técnica se deteriora.
Análisis del upper, mediasuela y suela
Upper
Uno de los cambios que más salta a la vista en esta Sonicblast 2 es su upper, tejido con una malla de ingeniería más fina y ligera. Ahora su aspecto es más limpio, elegante y el look mucho más premium. De hecho, en apariencia, parece una zapatilla de competición.

Pero no es solo una cuestión estética, cada detalle está muy pensado. Por ejemplo, la construcción del empeine está muy bien resuelta para evitar la aparición de arrugas cuando flexionamos el pie y el ajuste resulta bastante preciso. Los cordones estriados ayudan a mantener esa tensión y la lengüeta es muy fina, tipo gamuza, similar a la usada en la Metaspeed. Todo está pensado para ahorrar gramos de aquí y de allá y dar prioridad a la ventilación del pie.
Mientras, en la zona del talón también hay cambios reseñables. El collarín se inclina ligeramente hacia atrás, liberando el tendón de Aquiles y dejando más espacio para que el pie trabaje sin interferencias de la zapatilla.
Punto muy importante a destacar: la horma. Es estrecha. Mucho. De hecho, es la zapatilla con la horma más estrecha del catálogo de Asics, un aspecto importantísimo a considerar por los corredores de pies más anchos o propensos a rozaduras.
Mediasuela
Como es habitual desde hace años en muchas marcas, Asics apuesta por una mezcla de espumas en la mediasuela, cada una con unas tareas específicas. Así, en la parte de arriba encontramos FF TURBO SQUARED, un compuesto más elástico y enérgico, mientras que en la capa inferior aparece el FF BLAST MAX, ganando protagonismo en esta segunda edición de la Sonicblast.

¿Por qué? Porque este material es el responsable de ofrecer una base de apoyo más amable y confortable. Así, mientras el Turbo genera una sensación más elástica y una mayor reactividad, la espuma bajera aporta amortiguación y estabilidad. Entre ambas, a modo de sandwich, se encuentra la famosa placa de PEBAX.
Suela
En la suela también hay cambios destacados en esta Sonicblast 2. La goma utilizada de manera exclusiva es AsicsGrip, el compuesto más ligero de la casa. De esta forma, desaparece el clásico AHAR con el que compartía protagonismo en la primera versión. La compañía asiática busca optimizar el peso y dar prioridad al agarre y la tracción sobre el terreno.
Pero la genialidad de la suela en esta ocasión se encuentra en los enormes surcos que atraviesan su superficie. Estos canales son ahora más profundos y dotan al conjunto de una mayor flexibilidad. Ahora la zapatilla se deforma (en el buen sentido) y articula más fácilmente, y eso se percibe al correr. Parecen detalles nimios, pero todo suma para que el comportamiento general de la zapatilla sea el esperado por parte del usuario.

La construcción Trampolin Pod: qué es y cómo trabaja
El Trampoline Pod parece otra de esas tecnologías de nombre espectacular para despertar la atención del consumidor. Pero no. La idea es bastante sencilla. Se trata de una construcción localizada en el antepie cuyo diseño favorece la deformación de la mediasuela con el propósito de amplificar el rebote durante la fase de despegue.
Como decíamos, la Sonicblast 2 tiene una cantidad notable de espuma bajo el pie. Si simplemente colocáramos toda esa espuma, una placa rígida y una suela continua, obtendríamos una zapatilla más bien torpe. Y justo se busca lo contrario. Por eso los vaciados de la mediasuela permiten que el material tenga espacio para comprimirse y expandirse (reactividad). Así, el Trampoline Pod se entiende como parte del conjunto.

Y en esta ecuación entra otro componente clave para dar sentido al mecanismo: la placa. En esta ocasión su geometría bifurcada busca aportar estabilidad y trabajar de manera conjunta con las espumas para realzar esa sensación de propulsión.
Honestamente, en carrera yo no la percibo como una placa para lanzarnos hacia delante de manera muy agresiva, sino más bien cumpliendo una función estructural que me parece mucho más interesante: es capaz de ordenar todo ese volumen de espuma y aporta sobriedad a las geometrías y el rocker de la mediasuela. Como decía aquel famoso eslogan de Pirelli, “la potencia sin control no sirve de nada”. Pues eso.
¿Para qué es y para quién es esta Sonicblast 2?
Aquí conviene ser directos y claros: la Sonicblast 2 es una zapatilla de nicho. Por tanto, no sería mi recomendación para alguien que quiera una única zapatilla para entrenar. Tampoco para un corredor que sea pesado o requiera de protección, amplitud de horma y comodidad. La Sonicblast 2 no está diseñada para el hedonismo, sino para el “sufrimiento”, ese que tanto nos gusta cuando se disparan las pulsaciones.

Por tanto, su escenario ideal aparece con corredores de complexión ligera o media, cierta experiencia y una técnica mínimamente eficiente. Tampoco es necesario lucir una pisada de keniano, pero sí un apoyo más bien aseado. Cuanto más adelantemos el apoyo hacia el mediopie o el antepie, más podremos acercanos al potencial que esconde la zapatilla.
Personalmente, situaría la barrera de los 4:30min/km como el punto a partir del cual empieza a tener realmente sentido correr con la Sonicblast 2. De lo contrario, estaríamos desaprovechando sus capacidades. Eso no significa que no podamos llevarla a ritmos algo más lentos, ya que si nos relajamos y entramos más de talón, la zapatilla sigue siendo muy llevadera. Pero es tener un Lamborghini para ir a comprar el pan, no renta (como dirían los jóvenes).
¿Qué lugar ocupa la Sonicblast 2 en la familia Blast de Asics?
La familia Blast se ha convertido en un pequeño universo dentro del catálogo de Asics. Y puede resultar complicado entender dónde encaja cada modelo. La Sonicblast 2 es una de las opciones más específicas de la familia, orientada a los entrenamientos más rápidos e integrando placa en su interior, a diferencia de la mayoría de sus hermanas.

Si nos fijamos en la jerarquía de esta línea, la Sonicblast 2 se situaría por debajo de la Superblast y la Megablast, dos modelos más universales y polivalentes, y sin placas. Y justo por encima de la Novablast, una zapatilla más democrática y con un mayor rango de uso y corredores. En un escalón más bajo quedarían otros dos modelos de gama más baja como son la Dynablast y la Versablast.
En definitiva, la Sonicblast 2 es una zapatilla con mucha personalidad y unas cualidades muy definidas: horma estrecha, placa de PEBAX, una transición más dirigida, mucho volumen de mediasuela y una clara preferencia apor los ritmos altos y los apoyos de mediopie o antepie. Y por supuesto, es la opción de la familia Blast que más se acerca al segmento de la competición.
Experiencia y opinión personal
Debo confesar que al abrir la caja y ver ese look tan racing con la nueva malla, pensé de primeras que la Sonicblast 2 iba a ser una zapatilla mucho más exigente. Pero no. Si bien el modelo mantiene la personalidad de la primera edición, rápida, dinámica, ágil, con respuesta, es menos dura, más estable y más natural.

El tacto de la mediasuela está en un punto medio. No es esa amortiguación blanda en la que parece que el pie se hunde ni tampoco una espuma con respuesta seca. Se deja llevar bien, pero claro, depende del baremo con el que la midamos. Si la comparamos con la Novablast, diríamos que es dura. Si la comparamos con otras supertrainers de otras marcas, está en un término medio. En cualquier caso, esos cortes más profundos en la suela y la mayor presencia del FF Blast Max permiten que la zapatilla tenga más recorrido y resulte más amable que la primera versión.
Y después está el asunto de la estabilidad, que es por donde más me ha ganado este modelo. Para tener 46 mm de altura total en el talón y 38 delante, la zapatilla se comporta de manera muy correcta en términos de control. Aquí la nueva placa tiene bastante que decir. Pero también la anchura de base tan generosa con la que Asics dota a todos sus modelos, incluida esta Sonicblast 2 de horma estrecha.
Sin ser la supertrainer más reactiva, la ligereza y seguridad que ofrecen me compensa. Porque soy de esos corredores que empieza entrenando cuidando la técnica al máximo pero termina con apoyos menos limpios y precisos.
En definitiva, si alcanzas los ritmos que la zapatilla exige, sus prestaciones cumplen con lo prometido. Es técnica, pero no radical, y más conservadora si la comparamos con su predecesora. De las mejores zapatillas de nicho que hay en el mercado actualmente. Eso sí, por un precio no apto para todos los bolsillos: 190 euros.
Pros y contras de la Asics Sonicblast 2
Pros
▪ Más cómoda e igual de dinámica que la primera versión, con un tacto equilibrado y una excelente estabilidad teniendo en cuenta sus alturas.
▪ Buena respuesta a ritmos altos y no castiga demasiado al bajar la intensidad (simplemente estamos desaprovechando su potencial).
▪ Look muy premium, elegante y con buenos acabados. Asics no ha escatimado en materiales de calidad para diseñar la Sonicblast 2.
Contras
▪ Horma muy estrecha que puede reducir mucho el público objetivo al que se dirige.
▪ Menos agresiva que otras zapatillas de su segmento en cuanto a reactividad.
▪ Zapatilla muy de nicho que puede quedar algo diluida entre las opciones tan interesantes y más versátiles que ofrece la familia Blast.

Ficha técnica de la Asics Sonicblast 2
Uso: sesiones de entrenamiento de alta intensidad (series, fartlels, intervalos, progresivos) o carreras de 10K e incluso medio maratón.
Corredor: de complexión ligera o media, que preferiblemente pise de mediopie o antepie y con pies normativos o estrechos.
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