La fiesta fue completa: el CASI se desquitó ante el SIC y se metió en las semifinales

Lo defendió con el alma y lo jugó con inteligencia. Pero, sobre todo, aprendió de sus errores y ajustó sobre la marcha para terminar adueñándose de un clásico reñido hasta la última pelota. El CASI se desquitó ante el SIC y tuvo premio doble: con el 18-13 final se aseguró su lugar en las semifinales del URBA Top 14 y complicó las chances de su acérrimo rival, que ya no depende de sí mismo y quedó en una posición incómoda con dos fechas por jugar.
La Academia llegó a Boulogne a los tumbos. Bien perfilado en la tabla, hilvanando victorias, pero con algunas deficiencias que lo hacían tambalear en varios tramos de los partidos. Sobre todo, en los inicios de los encuentros, donde concedía puntos fáciles que lo obligaban a remontar. En esta oportunidad salió entero, fortalecido por una defensa que lo sostuvo en los momentos más calientes y alimentó el fuego de un equipo que busca destronar a Newman y volver a consagrarse después de 21 años. Eugenio Sartori, la figura del clásico, fue elocuente y mesurado. “La historia lo demanda: somos un club grande que tenemos que estar siempre ahí arriba. Nos merecemos estar acá”, destacó el tercera línea.
El clima en Boulogne fue en línea con el juego; arrancó con el calor de un sol intenso y terminó gris, deslucido. En el segundo tramo se midieron demasiado y se impuso el más disciplinado y el que menos se equivocó. Luego de un intercambio de penales entre Santiago Pavlovsky y Juan Akemeier, el visitante fue el que golpeó primero aprovechando una pelota recuperada. Un lanzamiento errático del SIC terminó con Felipe Hileman definiendo en la punta. El 10 de la Academia dejó en el camino a Pavlovsky para anotar el primer try de la tarde, cerca de su hinchada.
Uno de los pocos momentos que se resquebrajó la defensa del visitante fue en el try de Ignacio Pietranera, debutante en el clásico, con un movimiento de pizarrón: un line en mitad de cancha, un golpe en el centro y la vuelta rápida para atacar el intervalo entre dos jugadores pesados (Ignacio Larrague y Facundo Scaiano). Pietranera es una de las revelaciones de la temporada y se asentó en el centro de la cancha del SIC, esta vez acompañado por la experiencia de Carlos Pirán.
Luego de muchas insinuaciones, el partido se planchó en el segundo tiempo. Las salidas por diversos golpes de Tomás Meyrelles, Benito Paolucci y Salvador Ochoa evidenciaron un encuentro físico y de combate en una cancha pesada. Después del try de Juan Akemeir, el goleador del certamen con 315 tantos, y del entretiempo, el juego se estancó, perdió dinámica e intensidad y por momentos se convirtió en un gana-terreno. En gran parte se explica en el line: con Santos Fernández de Oliveira como estandarte, el SIC robó tres pelotas en la hilera e incomodó otras tantas.
Por su parte, el CASI fue impecable en la defensa del maul y defendió a la perfección un arma letal de su rival. El local venía de apoyar por esa vía en sus últimos seis compromisos, el último empujando más de 20 metros a los delanteros de los Tilos. Los dos clásicos recientes los habían ganado por esa faceta del juego: el try-penal de la semifinal y la conquista de Tomás Meyrelles en la última pelota en el choque de la primera ronda. Esta vez, con Ignacio Larrague e Ignacio Torrado como puntales, le impidieron avanzar a su adversario. Lecciones aprendidas.
Eugenio Sartori fue la bandera defensiva, con un trabajo titánico en el piso. Pescó tres pelotas fundamentales para sostener a su equipo en los momentos de apremio. Las dos que recuperó en el segundo tiempo fueron cruciales; a los 25 minutos cerca de su ingoal y a los 79 para quedarse con la última posesión. “El juego en el piso, pararse rápido a tacklear… ahí estuvo la gran diferencia en estos partidos que son siempre cerrados”, subrayó el jugador de 29 años. Los ingresos de Eliseo y Martín Roger mejoraron el juego con el pie para ganar territorio.
Detrás de la gran defensa del CASI está Santiago Phelan, ex jugador y entrenador de los Pumas, que le aporta un valor agregado. “Tati es un referente, un emblema. Es muy importante que esté entre nosotros. Es el papá de uno de los chicos y tenemos mucha confianza. Comunica muy bien y no tiene problemas para decirte lo que ve y lo que siente. Es muy frontal y te ayuda a mejorar. Es un tipo muy querido en el club y estamos muy agradecidos”, valoró Sartori.
Lo mejor del partido
Tati terminó dialogando en el banco durante varios minutos con su hijo Tomás, wing, pero con características defensivas y mucha participación en los puntos de encuentro. En la última acción del primer tiempo el back recuperó una pelota en el piso. Joaquín Sánchez y Hugo García también lograron forzar esos cambios de posesiones que agrandaron a la Academia. “El Juego en el piso es algo que nos sale muy natural, no lo entrenamos tanto. Es el hambre del equipo y el carácter para jugar todas las situaciones al máximo”, explicó el ala de casco blanco y negro.
El SIC totalizó 16 penales, una cifra elevada que lo terminó condenando. La indisciplina fue un factor negativo a lo largo del 2026. Sólo Hindú (35 amarillas y 4 rojas) sufrió más tarjetas que las 35 (34 amarillas y una roja) que el último finalista. No aprovechó sus momentos de impulso y quedó comprometido para clasificarse: con los cómodos triunfos de Alumni e Hindú, deberá ganarle a CUBA y Buenos Aires CRC y esperar un traspié de algunos de los dos, que además le sacan ventaja deportiva en caso de igualdad. Desde 2019 el SIC se metió siempre en las definiciones del torneo de la URBA.
En el 2025, el CASI se clasificó a las semifinales después de 16 años. Este año confirmó su crecimiento sostenido y su condición de equipo serio. Aún tiene margen de mejora, sobre todo en el volumen de juego, pero cumplió su primera meta. “Es importantísimo para el grupo. Habla del proceso que venimos haciendo. La intermedia y la preintermedia también se clasificaron. Es importante tener una base grande y todos compitiendo”, resumió el ala, uno de los estandartes de un club que se adueñó del clásico y sueña con dar el gran golpe.
La síntesis
SIC 13 vs. CASI 18
SIC: Francisco González Capdevila; Timoteo Silva, Carlos Pirán, Ignacio Pietranera y Nicanor Acosta; Santiago Pavlovsky y Mateo Albanese (capitán); Santos Fernández de Oliveira, Tomás Meyrelles y Andrea Panzarini; Ciro Plorutti y Lucas Sommer; Benjamín Chiappe, Ignacio Bottazzini y Marcos Piccinini.
Cambios: Primer tiempo: 33 minutos, Franco Delger por Meyrelles (S). Segundo tiempo: 8 minutos, Bautista Viero por Plorutti; 14, Ignacio Noel por Chiappe, y 25, Francisco Calandra por Piccinini.
Entrenadores: Rolando Martin, Federico Serra y Gonzalo Longo.
CASI: Juan Akemeier; Santiago David, Jerónimo Solveyra, Benjamín Belaga, y Tomás Phelan; Felipe Hileman y Joaquín Sánchez; Eugenio Sartori, Ignacio Torrado y Benito Paolucci; Ignacio Larrague y Salvador Ochoa; Hugo Garcia, Juan Bautista Torres Obeid (capitán) y Facundo Scaiano. Cambios: Entre tiempo: Leo Mazzini por Ochoa y Luis Briatore por Benito Paolucci; Segundo tiempo: 13 minutos, Eliseo Roger por Sánchez; 14, Félix Paolucci por García; 18, Martín Roger por David, y 32, Joaquín Domínguez por Scaiano y Juan Albareda por Torres Obeid.
Entrenadores: Oscar Murgier, Santiago Phelan y Matías Biagi.
Primer tiempo: 3 minutos, penal de Pavlovsky (S); 12, penal de Akemeier ©; 14, try de Hileman ©; 20, gol de Pavlovsky por try de Pietranera (S), y 37, gol de Akemeier por try propio ©.
Resultado parcial: SIC 10 vs. CASI 15.
Segundo tiempo: 32 minutos, penal de Pavlovsky (S), y 36, penal de Akemeier ©.
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