Omar Sy, actor de 'Lupin': "En Francia hay personas que pasan desapercibidas, gente de clase trabajadora. Los llamamos 'los invisibles'"

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El ladrón de guante blanco más carismático de Netflix está de regreso. 'Lupin' estrena su cuarta temporada poniendo una vez más en un gran aprieto a su protagonista, Assane/Lupin, quien comienza esta tanda de episodios en la cárcel, tras haberse entregado a la policía al final de la temporada anterior. Allí ha pasado cuatro años cumpliendo condena con la convicción de que así podrá ser libre de nuevo y vivir en paz junto a su familia, pero las cosas no serán tan sencillas.
Justo antes de terminar sus días en prisión, algo sucede que tambalea la vida de Assane: Lupin anuncia un nuevo gran robo delante de las narices de la policía y de toda Francia. Sin embargo, ese Lupin no es Assane, sino un imitador que quiere jugar a ser Lupin. Y, claro está, solo puede haber un Lupin de verdad, que no es otro que el actor Omar Sy, ahora también productor ejecutivo de la serie, quien nos da las claves de su nueva aventura.

¿Qué nos puedes avanzar sobre la trama de esta temporada?
Queríamos retar a Assane de una manera diferente, porque siempre ha sido desafiado por cuestiones personales, por el lado familiar. Siempre ha sido desafiado por su lado de Assane y esta vez queríamos hacerlo por el lado de Lupin. Por eso, la mejor manera de hacerlo es con alguien que juegue el mismo juego. Como si hubiera otro Lupin. Esa es la trama. ¡No puedo contar demasiado!
Desde mucho tiempo, el objetivo de Assane ha sido recuperar a su familia. Sin embargo, no puede parar de robar. ¿Crees que realmente quiere dejarlo o está enganchado a la adrenalina y a la admiración que sienten por él?
Hemos explorado esa dualidad desde la primera temporada; es su lucha constante. Assane se debate entre su faceta como Assane —intentando ser esposo y padre— y su otra identidad, la de Lupin. Esta otra parte de él —podríamos decir que su lado más oscuro— se alimenta del robo, de la adrenalina y de participar en ese juego. Le resulta sumamente complicado compaginar ambas facetas, ya que él cree que no puede ser un buen padre si sigue siendo Lupin. Por eso quiere dejarlo, pero todos sabemos —el público mejor que nadie— que no puede. Es un desafío enorme. Al comenzar esta temporada, él ha decidido dejarlo. Se encuentra en prisión, pero hay algo que le saca de ahí. Y jugamos con la idea de que, quizás, en el fondo es algo que él deseaba. Aunque haya decidido dejarlo, en realidad se siente feliz de volver a adoptar su otra identidad.

El objetivo de la serie es, ante todo, el entretenimiento, pero también se explora cómo es ser una persona negra en Francia. ¿Cómo habéis querido abordar esto en la serie?
Queríamos crear una serie muy entretenida, con acción y un toque divertido; algo ligero. Buscábamos incorporar ese estilo característico y elegante de Lupin, algo que resultara muy atractivo. Pero, al mismo tiempo, necesitábamos una base sólida. Queríamos tener algo que decir. De ahí surge todo el componente dramático, ya que también queríamos mostrar la diversidad de Francia. Una de las debilidades de Assane —que, a su vez, se convierte en su superpoder— es que, en nuestra sociedad, concretamente en Francia, hay personas que pasan desapercibidas, gente de clase trabajadora. Los llamamos “los invisibles”. Son gente como por ejemplo el personal de limpieza, a los que nunca llegas a ver. Assane aprovecha esto: al no ser visto, puede hacer lo que tiene que hacer. Utilizar esta circunstancia como una fortaleza. Cuando visitas París, a menudo no las ves, y queríamos mostrar esa realidad al mundo. Para nosotros era fundamental contar historias auténticas sobre los franceses y los parisinos de verdad.
En este sentido, ¿hubo alguna experiencia personal, o algo que hayas observado del mundo, que hayas querido plasmar en la serie?
Nada específico, en realidad. Es más bien una sensación general. Al tener raíces senegalesas por parte de mi padre y mauritanas por parte de mi madre, hay cosas que he vivido y que sé que existen; eso me ha servido de inspiración para la serie. Pero no se trata de algo muy concreto. Más que basarme en un conocimiento derivado de mis propias vivencias, es una cuestión de intuición. Queríamos visibilizar a personas que normalmente no solemos ver. Para mí, era importante poner luz sobre eso.

En la serie también vemos el lado más espectacular de París. ¿Ha habido alguna localización que te haya gustado especialmente? Alguna que hayas pensado "¡guau, estamos rodando aquí!".
Esta temporada —y no es spoiler porque se ve en el tráiler—, uno de nuestros escenarios fue la Torre Eiffel. Y sí, me alegra muchísimo que lo hayamos logrado. Incluso ahora, cuando veo el tráiler, pienso: «¡Sí, lo conseguimos!». Desde la primera temporada, París ha sido como un personaje más de la serie, y queríamos mantener eso, ya que siempre hemos visto a Assane como un superhéroe. Por eso, era fundamental para nosotros mostrarlo en lo más alto, con su abrigo ondeando al viento. Esa imagen fue espectacular. Poder rodar en la Torre Eiffel —el punto más alto de París— era una meta que nos habíamos propuesto, y lo logramos. Al fin y al cabo, por encima de eso solo está el cielo y... ¡el cielo es el límite! Así que lo conseguimos. Estamos muy felices.
Y hablemos de robar. Si tú, Omar, pudieras robar cualquier obra de arte del mundo, ¿cuál sería?, ¿cuál pondrías en el salón de tu casa?
'La noche estrellada', de Van Gogh. Siempre me ha fascinado este cuadro.
¿Por qué?
Quizá porque tengo una relación especial con Van Gogh, ya que crecí en un barrio que llevaba su nombre. Así que, desde muy joven, supe quién era él y conocí sus pinturas. No sé bien por qué, pero esta obra me parece realmente asombrosa, con todos esos círculos tan brillantes. Tal vez de niño me causó una gran impresión. Al pensarlo ahora, diría que es algo casi... hipnótico, por así decirlo. Siempre me ha encantado.

Nací en Wisteria Lane, fui compañero de piso de Hannah Horvath y 'Chicago' me volvió loco porque Roxie Hart soy yo. Tengo la lengua afilada, pero, como dijo Lola Flores, "me tenían que dar una subvención por la alegría".
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