El Barça quiere volver al camino del triunfo antes de otro 'Tourmalet'
La visita del Alavés al Spotify Camp Nou (21.00 horas / Movistar LaLiga) puede ser interpretado para el Barcelona como un paréntesis entre partidos o como una oportunidad de oro para regresar a la senda de los triunfos y a la buena línea de juego después de dos derrotas ante rivales directos por los títulos.
El partido tiene un poco de cada una de las dos interpretaciones: el equipo de Flick debe recuperar sensaciones y volver a la buena dinámica, pero no deja de ser un partido ante un rival asequible antes de afrontar sendos compromisos ante otro de los líderes de la Champions, el Aston Villa, y ante el perseguidor más cercano en LaLiga, el Atlético, que de hecho es posible que sea líder virtual del campeonato al inicio del encuentro del Barcelona frente a los victorianos si a las 14 h. vence en el feudo del Levante.

El conjunto del ‘Cholo’ juega antes que el Barça en el campo del Levante: de manera que, si gana, estará un punto por delante de forma provisional, añadiendo algo más de presión a un Barcelona obligado a no fallar. En el caso de que los resultados de hoy sean los esperados, el duelo de la jornada siguiente el Metropolitano será una batalla por el liderato de LaLiga, una situación poco sospechada hace unas semanas.

Si es que las dos derrotas ante PSG y Madrid han generado dudas, lo que no parece que sea sí escuchando a Flick, ante el Alavés hay que disiparlas. Es una noche para reafirmar ideas y empezar a ajustar aquello que el técnico detectó que no acaba de funcionar. Frente a los discursos apocalípticos, Flick tiene claro lo que hay que hacer y se mantiene fiel a su idea. Ayer explicó que hay que mejorar en concentración defensiva, no perder balones fáciles, en el área propia mantener las marcas y gestionar los partidos con más calma y control. En una frase: mantenerse fiel a la filosofía del club y hacerlo minimizando el error.
Calamidad: otro parón
Si hay que hacer ajustes, es el momento, ante nueve días cruciales con tres partidos previos a otro parón de selecciones, la tortura que no cesa. El anterior parón interrumpió a un Barcelona prácticamente imparable. En el próximo, ya se han confirmado kilómetros y más kilómetros de jugadores como Raphinha que salen de lesión. Es una de esas calamidades que Flick no puede controlar, de modo que mejor centrarse en lo que está en su mano.
El entrenador alemán espera hoy una reacción de sus jugadores, otro de los elementos que cabe pedir al equipo, que tiene que demostrar que las barbacoas de conjura sirven para algo.
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