Mariano Navone tras vencer a Novak Djokovic y ante una nueva chance en la Copa Davis: “Hoy el tenis me está sonriendo”
El tenis argentino tiene a 10 jugadores en el Top 100 y varios atraviesan el mejor momento de sus carreras. Mariano Navone es uno de ellos. Tras alcanzar -en abril, en Bucarest- su primer título ATP, encadenó actuaciones sólidas en diferentes superficies hasta lograr el mejor triunfo de su carrera: nada menos que ante su ídolo, Novak Djokovic, en el US Open.
En la presentación del equipo argentino que jugará la serie de Copa Davis ante Turquía, La Nave habló con Infobae sobre su transformación tenística y qué cambió en él desde su primera convocatoria al equipo nacional hasta este presente. Su estreno en la Selección fue en enero del año pasado, ante Noruega, como visitante: en aquella serie, el tenista de 9 de Julio logró el punto decisivo para la victoria por 3-2.
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“Hay otro Mariano. Es otra época, otro año, otro físico, otra calidad tenística, otra mentalidad”, enumeró, y puso en relieve las diferencias entre la presente temporada y la anterior: “El año pasado fue un año de muchos replanteos, de pensar mucho en puntuar y en mantener el nivel. Le dimos una vuelta de tuerca a eso con Luli (Alberto Mancini, su entrenador desde marzo de este año). Empezamos a trabajar en un enfoque más ganador, con la perspectiva de que se pueden lograr grandes cosas”.
El triunfo ante Djokovic en Nueva York fue una demostración concreta de esa nueva mentalidad. Navone se impuso por 7-6 (5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 y se convirtió en el primer jugador en derrotar a la leyenda serbia en la primera ronda de un Grand Slam en 20 años. Para Navone, sin embargo, el cambio no pasa solamente por haber logrado esa hazaña. “Creo que ahí es donde di la vuelta de tuerca: no tanto mirar al rival, sino mirarme a mí mismo, buscar los partidos y las soluciones que necesito para esos partidos. Ahí es donde empezó a cambiar la cosa”, explicó.
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La madurez también aparece como una de las claves: el argentino asegura que aprendió a convivir de otra manera con los altibajos propios de un deporte basado en resultados individuales. “Realmente hay un Mariano muy diferente, mucho más maduro. Ya son tres años en el circuito ATP”, insistió. Y agregó: “Hay que afianzarse más en los momentos buenos. Extenderlos y tratar de estar siempre ahí. Esa es la diferencia que marcan los grandes jugadores”.
En la misma sintonía, Navone destacó el trabajo que viene realizando fuera de la cancha y remarcó la importancia de sostener el proceso incluso cuando los resultados no acompañan. “Lo que me está haciendo bien es seguir con mucha terapia. La parte psicológica en este deporte es muy importante y siempre hay que estar muy atento. Yo sigo buscando mi mejor versión”, remarcó.
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Los logros de Navone en esta temporada tuvieron recompensa: Javier Frana, capitán del equipo argentino, lo convocó para la serie del 19 y 20 de septiembre en el estadio Ruca Che de Neuquén. “Lo vivo con la responsabilidad que tiene, pero también gozándolo. La vida está para disfrutar estas cosas cuando pasan. No siempre el tenis te sonríe. Son muchas más las veces que no te sonríe. Y hoy me está sonriendo”, valoró.
Hoy en el puesto 49 del ranking ATP, La Nave entiende que la máxima competencia por equipos exige cambiar el foco. La carrera individual queda momentáneamente en segundo plano para ponerse al servicio de una meta colectiva. “No todos los días tenemos la posibilidad de usar la camiseta argentina. Cuando era chico soñaba con esto. Miraba a los tenistas que tenían la ropa de la Selección y quería eso también. Ahora tengo la ropa con mi nombre y lo disfruto muchísimo”, remarcó.
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La eliminatoria tendrá además un condimento especial para él por el lugar elegido. Navone conoce Neuquén desde chico, jugó muchos torneos allí en su etapa en menores y tiene varios amigos en la ciudad. “Ya me invitaron a un montón de asados”, bromeó, y destacó la posibilidad de jugar en distintos rincones del país. “Siendo del interior, es lo que más me gusta. Por más que hoy viva en Buenos Aires, mi corazón siempre estuvo en el interior y así será por siempre. Creo que es por estas cosas que mucha gente empieza a jugar al tenis: la posibilidad de ser parte de algo así. Eso es muchísimo más grande que todo lo que podamos lograr”, resaltó.
El desafío inmediato será la Davis. Para Navone, después de haber alcanzado la cima emocional de su carrera en Nueva York, la clave pasa por no quedarse mirando hacia atrás: “Fue muy lindo, pero ya pasó y hay que seguir. Seguro habrá turbulencias en el camino, pero siempre tiene que estar el proceso por delante. Saber hacia dónde queremos ir”.
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