Lula logra triunfo en recta final de campaña: Senado aprueba histórica reducción de la jornada laboral en Brasil

Calificado por la prensa local como un triunfo para Luiz Inácio Lula da Silva a 11 días de la segunda vuelta presidencial, el Senado aprobó este miércoles, en dos votaciones, la propuesta de enmienda constitucional (PEC) que pone fin a la jornada laboral 6x1, concediéndoles a los empleados dos días libres a la semana sin reducirles el salario. En la práctica, pasarán de 44 a 40 horas semanales de trabajo.
La propuesta, que era la principal bandera electoral de Lula, recibió 75 votos a favor en ambas votaciones y solo Hamilton Mourão (del partido Republicanos), vicepresidente durante el Gobierno de Jair Bolsonaro, votó en contra. Eran necesarios 49 votos entre los 81 senadores.
Flávio Bolsonaro, adversario de Lula en la segunda vuelta del próximo 25 de octubre, votó a favor después de haber criticado la propuesta. Sin asistir a los debates en el pleno, registró su postura favorable de forma remota desde Porto Alegre, donde tenía una agenda de campaña. “La mayoría de los trabajadores brasileños quiere el fin de la escala 6x1, entonces voy a votar a favor”, dijo Flávio el martes, tras tildar el proyecto de “oportunista”. Y su colectividad, el Partido Liberal (PL), dio libertad de voto a su bancada.

Según el diario Folha de Sao Paulo, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro defiende otra propuesta de enmienda constitucional, que crea un régimen de pago por horas. “El PL está a favor, pero quería algunas modificaciones para incluir flexibilizaciones”, afirmó durante la sesión el senador Jorge Seif, del partido de Bolsonaro.
De hecho, tras expresar su apoyo, Flávio indicó a empresarios que revisará el fin de la jornada laboral 6x1 si resulta electo. El equipo del senador comunicó a diversos líderes que su voto a favor de la PEC era para evitar un “desgaste electoral”, consignó el diario O Estado de Sao Paulo.
A principios de este año, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) convirtió la reducción de la jornada laboral semanal -de 44 a 40 horas- en la promesa estrella de su campaña. Desde que quedó por detrás de Bolsonaro en la primera vuelta celebrada el 4 de octubre, había instado al senador a respaldar la propuesta en videos publicados en las redes sociales y ha organizado mítines en Sao Paulo y Brasilia, donde muchos asistentes reclamaron la aprobación del plan.
Lula elogió la votación del Senado y afirmó que esta medida es “algo más que un simple cambio en la jornada laboral”. “Significa más tiempo para vivir, descansar, estar con la familia, ver crecer a los hijos, cuidarse y disfrutar de la vida”, afirmó en una publicación en las redes sociales. “Esta es una victoria para los trabajadores”.
La reforma prevé un período de transición para las empresas: 60 días después de la promulgación, la jornada máxima bajará a 42 horas semanales y, un año más tarde, llegará a 40.
Según un estudio del Ministerio de Trabajo, cerca de 14,8 millones de brasileños, un tercio de los trabajadores registrados, cumplen hoy la escala 6x1, con jornadas de 44 horas o más. El régimen predomina en el comercio, los servicios y el transporte, sectores con salarios más bajos y, en las grandes ciudades, largos trayectos diarios hasta el lugar de trabajo.
— Lula (@LulaOficial) October 15, 2026É oficial: a escala 6x1 acabou! ❤️🇧🇷
Hoje é dia de comemorar uma conquista histórica de milhões de trabalhadores e trabalhadoras.
O fim da 6x1 é mais do que uma mudança na jornada. É mais tempo para viver, descansar, estar com a família, acompanhar os filhos crescerem, cuidar… pic.twitter.com/IK9Guw6yDA
La última reducción de la jornada fue la de la Constitución de 1988, que la bajó de 48 a 44 horas. La Cámara de Diputados ya había aprobado la propuesta por amplia mayoría, pero el texto había quedado frenado en el Senado durante meses. Según la BBC, el cambio representa la mayor reforma de los derechos de los trabajadores desde el retorno de Brasil a la democracia en 1988.
¿Se traducirá en un impulso electoral?
Los grupos empresariales se han opuesto al cambio en la semana laboral, alegando que aumentará los costos y reducirá la productividad. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) estima que la medida elevará los costos de las empresas, en hasta un 7% de la masa salarial, según se compense con horas extra o con nuevas contrataciones. La entidad proyecta además una caída de 0,7% del PBI y un aumento promedio de 6,2% en los precios, con mayor impacto en la construcción y en las micro y pequeñas empresas.
Pero los partidarios de Lula esperan que la aprobación de la reforma aumente sus posibilidades de recortar distancias respecto a su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, en la segunda vuelta. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 4 de octubre con el 47,03% de los votos, por delante de Lula, que obtuvo el 45,16%. Según una encuesta de Quaest divulgada la noche de este miércoles, Flávio lidera la intención de voto para el balotaje con 46%, frente a 44% de Lula, en un empate técnico.
Un sondeo de la consultora Datafolha mostró que la reforma a la jornada laboral cuenta con el apoyo del 71% de los brasileños.
— Folha de S.Paulo (@folha) October 15, 2026ANÁLISE | O fim da escala 6x1 tem potencial para levar Lula a uma virada inédita e a seu quarto mandato presidencial? Os apoiadores do presidente acham que sim, e têm bons motivos para isso. Lula deu no Flávio Bolsonaro o que no futebol a gente chama de nó tático.
📲Leia mais na… pic.twitter.com/rA8wbJVUo6
La cuestión a la que se enfrenta Lula es si el amplio apoyo popular a la medida se traducirá en un impulso electoral, apunta Bloomberg. Muchas de sus principales políticas, entre ellas las nuevas exenciones fiscales para los trabajadores, las iniciativas de renegociación de la deuda y un programa para proporcionar medicamentos básicos de forma gratuita, gozan de una popularidad abrumadora.
Para el columna de Folha de Sao Paulo, Fábio Zanini, “la aprobación del proyecto obliga al senador del PL a moverse para contener la ola favorable a Lula”. “¿Tiene el fin de la jornada laboral 6x1 el potencial de llevar a Lula a un giro inédito y a su cuarto mandato presidencial? Sus partidarios creen que sí, y tienen buenas razones para ello. Lula le propinó a Flávio Bolsonaro lo que en el fútbol llamamos un ‘nudo táctico’“, escribió.
Sin embargo, al presidente, de 80 años, le ha costado convertir eso en votos, y algunos sectores de su base de la clase trabajadora se han desplazado hacia la derecha en medio de los cambios en el mercado laboral, los abrumadores niveles de endeudamiento de los hogares y el aumento del costo de la vida.
Al respecto, de manera reservada, integrantes de la campaña de Lula restan importancia al impacto electoral de la aprobación de la PEC, según consigna el diario O Globo. Existe la percepción de que la nueva norma, dirigida a los trabajadores con contrato formal, no será suficiente para lograr un vuelco en la segunda vuelta.

Según el análisis de personas cercanas a Lula, es posible que el electorado ya haya asimilado la aprobación de la medida, por lo que esta no tendría efecto en las encuestas, especialmente dado que no afecta al trabajador “autónomo”, apunta el periódico carioca.
Se espera que la participación de Lula en los debates del canal Band, el próximo domingo, y de TV Globo, dos días antes de los comicios, pueda generar variaciones positivas para el candidato del PT.
En la campaña de Flávio, la movilización de los partidarios de Lula en las calles y en las redes sociales durante las últimas semanas resultó sorprendente, lo que llevó al candidato a reconsiderar sus decisiones para evitar un revés en la segunda vuelta.
“En cuestión de dos días, el senador anunció que votaría a favor de poner fin al régimen laboral de 6x1 -tras meses de criticar la propuesta- y dio marcha atrás en su decisión de no participar en el debate de Band. Según personas de su entorno, se le ha empezado a exigir a Flávio que salga de su ‘inmovilismo’; es decir, que abandone la postura pasiva que mantenía a pesar de la ventaja obtenida en la primera vuelta”, escribió O Globo.
Reducción de la mayoría de edad penal
Tras su victoria con la reforma que puso fin a la jornada laboral 6x1, Lula Instruyó ahora a sus aliados a votar la PEC de Seguridad Pública sin enmiendas, para acelerar su tramitación.
Según Folha de Sao Paulo, la decisión de Lula interrumpe la iniciativa del líder del PT en el Senado, Camilo Santana. El senador por Ceará estaba promoviendo una enmienda a la propuesta -que busca reducir la mayoría de edad penal de 18 a 16 años-, limitándola a delitos graves.

La propuesta se había gestado en el núcleo de la campaña de reelección de Lula y, a pesar de haber provocado una fractura en la bancada del PT, contó inicialmente con el aval del presidente. La estrategia pretendía neutralizar las maniobras de la oposición, que presentó una enmienda más severa sobre el mismo tema -una reducción general a 16 años, y a 14 en el caso de delitos más graves- con el objetivo de acorralar a los aliados del gobierno.
De someterse a votación, la propuesta de la oposición -presentada por el coordinador de la campaña de Flávio Bolsonaro, el senador Rogério Marinho- obligaría a los aliados del presidente a votar en contra, proporcionando al bolsonarismo el argumento de que el actual gobierno protege a los delincuentes, destacó el periódico.
Lula comenzó a impulsar la PEC como una forma de establecer una bandera en el ámbito de la seguridad pública, un tema en el que la izquierda históricamente ha tenido dificultades para conectar.
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