Prueba de nivel europeo en Bélgica para la Real Sociedad
La Real Sociedad quiere medir en Europa, y a domicilio, su poderío ofensivo y capacidad de terminar ganando partidos que debe ganar. Lo hará esta tarde ante un potente Union Saint-Gilloise belga que el curso pasado jugó la Champions y que no lo hace en este por una polémica prórroga en Noruega. Vienen de golear al Plzen en la primera jornada y de mostrarse casi intratables en el fútbol belga. La Real llega ciertamente necesitada en competición europea dado que la derrota como local en el estreno, ante el potente Bournemouth del bombo 3 (por lo que quedan rivales duros), le obliga a empezar a sumar si quiere optar al top 8, que es lo que pretende el conjunto txuri urdin y lo que verbalizaron varios miembros de la plantilla, además del entrenador. En la edición del año pasado la Roma pasó como octava con 16 puntos, mismas unidades que dejaron fuera al Genk. Es decir, no ganar en Lovaina supondría estar obligado a sumar casi todo lo que queda ante Lillestrom, Viktoria Plzen, Crystal Palace, Lyon, Torreense y Juventus para poder aspirar a evitar la ronda extra del playoff, además de aumentar la presión también para simplemente entrar en las eliminatorias. Porque Europa no espera a nadie. Y llegar a Noruega con tres puntos o con cero cambia mucho la película en todos los aspectos, desde la presión hasta las opciones de clasificación, pasando por la gestión de recursos.
Los txuri urdin no han ganado nunca a un club belga y pretenden romper esa estadística en Den Dreef, el nuevo hogar europeo de su rival, que es muy fuerte como local (lleva 19 partidos sin perder en casa) pero aún deben demostrar que lo son también en una localía en estadio ajeno, Porque en la previa de Champions este verano empató en Albert Park y en la Champions del curso pasado en el Lotto Park del Anderlecht perdió tres partidos de cuatro, dos por goleada.

Día para los pilares
El excel de Matarazzo parece ser ya una constante este curso por el calendario que tiene la Real y por la amplitud de la plantilla pero el partido de esta tarde es propio de exprimir a los pilares y quizá pensar en una rotación más de cara al encuentro de Málaga, condicionados positivamente por las dos victorias seguidas logradas en Liga que reducen la necesidad en el campeonato doméstico. Pese a ello, existen dudas lógicas en la alineación. Matarazzo recupera a Óskarsson y Marchal para la causa en lugar de Beitia y Carrera.
Habrá que ver si Europa continúa siendo territorio para Marrero o hay continuidad para un Remiro ciertamente entonado. El tipo de partido encaja con ambos. La incógnita vuelve a estar en el lateral derecho, sin Aramburu ni Beitia. Marín está disponible pero no puede jugar el domingo por lo que quizá Matarazzo decida guardar a un Fort aún no listo al 100% para que pueda jugar en Málaga y repita con el riojano en Lovaina, o incluso tire por Zubeldia, ya que Marín no estuvo bien contra el Deportivo. Jon Martín y Sarr deberían de repetir en el centro de la zaga y el incombustible Sergio apunta a alargar el pleno de titularidades.
En la medular puede haber movimiento tras el ‘cero’ de Gorrotxa y Turrientes el domingo pero Yangel, Soler y Sucic son muy relevantes para el técnico por lo que tampoco debería sorprender que repitiera trío. Arriba entrará seguro Oyarzabal en el equipo pero falta aclarar si lo hará como mediapunta o como referencia, porque vuelve Óskarsson a la convocatoria, que también podría salir de inicio. Zakharyan, salvo otra sorpresa, saldrá del ‘once’ y en las bandas Kubo y sobre todo Ochieng tienen opciones de sentar a Barrene o Guedes, pero no es algo claro tampoco. Será un partido largo y exigente y los suplentes que entren deberán dar la talla, más que en los recientes encuentros.
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