La “segunda vivienda” de Óscar Lería

Tiene la nacionalidad chilena y croata, por su esposa, pero pasa parte importante de su tiempo en España, donde está la mitad de su patrimonio. Óscar Lería Chateau (74 años) estuvo en ChileDay en Madrid, el lunes 14 de septiembre. Ahí jugó de local: era uno de los chilenos con negocios en los dos países, una tradición que heredó de su padre, quien comenzó a incursionar en el sector inmobiliario de España en 1965, en tiempos de Eduardo Frei Montalva, y que siguió junto a sus hermanos. Pero Lería Chateau se siente más chileno que español. El domingo 13 de septiembre, mientras asistía a la Fórmula 1 que se corrió en la capital española, miraba por su celular el champion de rodeo en Peñalolén, donde participaba uno de sus nietos. “Me considero muy chileno, tanto así que fui presidente de la Federación del Rodeo Chileno cuatro años”, ejemplifica.
Junto a sus hijos, tiene negocios inmobiliarios en Chile, donde son accionistas de empresas que no gestionan directamente, como Exxacon y Patio, y desarrollan en solitario el emblemático proyecto Maratué. En España, todo es bajo el alero de Wild Sur, el family office que también incluye a su esposa, Paola Luksic Fontbona, y que crearon en 2013.
Wild Sur trabaja hoy siete proyectos en la Costa del Sol, entre Marbella y Estepona. Todo está destinado a un mercado de lujo, en sus diversas categorías. “Nos dedicamos a la segunda vivienda, porque eso fue lo que hizo mi familia toda la vida. Es variado. Tenemos proyectos que los precios van entre 600.000 a 1.200.000 euros. Y tenemos un proyecto que son 10 departamentos, con precios de entre 6 y 10 millones de euros”, contó Lería en un pasillo del hotel Four Seasons, de Madrid. “No hacemos vivienda económica; es todo segunda vivienda”, resume.
La página web de WildSur presenta los siete proyectos. Tres de ellos ya comenzaron su construcción, otros tres (dos en Estepona, uno en Málaga) comenzarán a fin de año y el último, de oficinas, en Marbella, se iniciaría a fines de 2027. El de mayor estándar es Biubay, son 3.169 metros cuadrados en El Roquero, Estepona, con 10 unidades de 3 y 4 dormitorios y fecha de entrega en 2028. El precio promedio supera los 5 millones de euros. Los otros que comenzaron su construcción son Mar Alto (Estepona), con 163 apartamentos y precios promedio de casi 600 mil euros, y The Place (Casares), con 76 unidades que se acercan a los 900 euros cada una.
Esos tres proyectos totalizan 249 departamentos y tienen ya casi 60% promesados. El 90% de los compradores son extranjeros y un 20% del total son holandeses.
“Nosotros no estamos en el mercado español, nuestros clientes no son españoles. El hecho de que nuestros clientes sean del norte de Europa también da estabilidad”, afirma Lería. Hasta hace unos años, los ingleses eran los compradores por excelencia, pero el Brexit, votado en 2016, ejecutado en 2020, redujo esa demanda casi a cero. Ahora hay una alta concentración de suecos o belgas. Y otras nacionalidades, por razones particulares. “Últimamente, con las guerras y los problemas que ha habido, nos están comprando muchos polacos. Y muchos holandeses, nos llamó la atención. ¿Qué pasa, dijimos? Y lo que está pasando es que en Holanda están haciendo cambios estructurales para poner impuestos a los grandes patrimonios. Es lo típico: se están cambiando a España”, analizó.
La página de Wildsur, que indica que en su historia han terminado mas de 400 viviendas, explica así su mercado: “Estamos enfocados en nichos y productos que consistentemente la demanda excede la oferta y donde los márgenes operativos son más holgados”.
De la inversión total, Wildsur, junto a otros socios inversionistas de distintas nacionalidades, pondrán equity por unos 150 millones de euros. El saldo proviene de financiamiento bancario, lo que ha requerido el esfuerzo comercial de colocación anticipada. “Lo que pasa es que acá, en España, para acceder a crédito bancario, se pide preventa: los bancos se aseguran de otros eventos que ha habido, en ciclos bajos, en que el que pide crédito no puede responder, por tanto, se pide una preventa de entre el 30% y el 50%. Por eso que se compra en verde. Y los clientes acá en Europa ya saben que es así: se inscriben y saben que va a tardar 7 meses en empezar la construcción”, explica el empresario.
La apuesta de Wildsur por España busca darle estabilidad al grupo, repartido patrimonialmente en similares proporciones entre ese país y Chile. “Ha pasado años en que hay crisis en Chile y no en España, o hay crisis en España y no en Chile”, cuenta. Pero también por cercanía e interés. Por ello, Óscar Lería Chateau sigue liderando el negocio allá, a diferencia de Chile, donde ya traspasó la gestión de los negocios a sus hijos Claudia y Óscar. “Yo no tengo interés ni de ir a Francia, ni a Alemania, no sé si las próximas generaciones van a querer hacerlo. En mi caso, me gusta España porque entiendo a España, son parecidos a los chilenos y me siento cómodo”, concluye.
Maratué ya tiene directorio
El megaproyecto de Maratué, una iniciativa a 45 años para construir 14 mil viviendas de distinto tipo, fue aprobado hace algunos meses por el Comité de Ministros. Su inicio dependerá de los permisos sectoriales -en paralelo a la revisión de nuevos reclamos por parte del Tribunal Ambiental- y Óscar Lería cree que aquello podría ocurrir en un par de años.
Pero la empresa no pierde el tiempo: recientemente, la sociedad que desarrolla el proyecto, Inmobiliaria El Refugio Limitada, designó un directorio de seis integrantes, presidido por Claudia Lería. Además, estarán Óscar Lería, padre e hijo, y tres externos. El abogado Rodrigo Cuchacovich, asesor histórico del grupo, y dos especialistas en el rubro: el ex socio de Aconcagua Cristián Allende y el presidente del comité inmobiliario de la Cámara Chilena de la Construcción y ex Brotec, Pablo Portales.
Óscar Lería Luksic también está en el directorio de Exxacon.

La iniciativa exigirá grandes recursos y a futuro, Lería y sus hijos buscarán socios para las distintas fases del proyecto. “Hasta ahora no hemos tenido ningún compañero de viaje”, dice Lería, porque el proyecto era novedoso y se hacía difícil de explicar a los potenciales socios que pretendían combinar distintos tipos de productos (principalmente, primera vivienda) con grandes áreas verdes, con iniciativas de conservación y hasta un Santuario de la Naturaleza. “Ahora que está el concepto, sí podemos aceptar compañeros de viaje. Hay distintos nichos, vamos a construir un DS-49, un DS-19, luego más a la costa puede que haya una segunda vivienda. Ahí sí vamos a asociarnos con distintas inmobiliarias”, explica.
Lería destaca que, en el ChileDay, la ministra de Energía, Ximena Rincón, mencionó el sector de Quintero-Puchuncaví, con una mirada muy optimista, anunciando el proyecto Bahía 2040. “Esperamos muy pronto conocer los detalles, ya que compartimos el objetivo de convertir una ‘zona de sacrificio’ en una ‘zona de oportunidades’. Un proyecto como Maratué representa precisamente oportunidad de nuevas viviendas para los habitantes del sector, generación de empleo, conservación ambiental y diseño urbano”, dice Lería. “Es posible dejar de ser un sector estigmatizado y avanzar en el proceso de unir Puchuncaví con su costa y cuidar los atributos ambientales de la zona”, agregó.
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